De la segunda a la tercera fiesta de Pascua 12 estudios
- 1El sermón del monte (23), las dos casas
- 2Jesús, el Mesías, en casa del fariseo
- 3La parábola de la lámpara bajo el celemín
- 4La parábola del rico insensato
- 5Parábola y advertencia sobre el regreso del Mesías Jesús
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana 17 estudios
- 13Parábola de la oveja perdida
- 14Parábola del rey y del siervo
- 15El buen samaritano
- 16La parábola del amigo inoportuno
- 17La parábola de la higuera estéril
Ministerio de Jesús: llamamientos, milagros y enseñanzas 16 estudios
- 30El sembrador
- 31La casa edificada sobre la roca
- 32El paño nuevo y los odres nuevos
- 33El buen grano y la cizaña
- 34El grano de mostaza
La última semana antes del arresto 4 estudios
Hechos de sociedad 1 estudio
De la segunda a la tercera fiesta de Pascua
-
PER107
El sermón del monte (23), las dos casas
Este artículo analiza la parábola de las dos casas, ilustra la importancia de unos cimientos espirituales sólidos frente a las apariencias engañosas y destaca la distinción entre los verdaderos y los falsos discípulos.
San Mateo 7.24-27 (Reina-Valera 1909) :Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña;Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cayó: porque estaba fundada sobre la peña.Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé á un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, é hicieron ímpetu en aquella casa; y cayó, y fué grande su ruina.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER117
Jesús, el Mesías, en casa del fariseo
En Cafarnaún, Jesús acepta la invitación de un fariseo llamado Simón. Durante la comida, una mujer pecadora unge sus pies con lágrimas y perfume. Ante el desprecio de Simón, Jesús expone una parábola sobre el perdón y declara que la mujer ha sido salvada por su fe. Este episodio, relatado únicamente por Lucas (7,36-50), ilustra la oposición entre el orgullo religioso de los fariseos y la humildad arrepentida que abre el camino a la salvación.
San Lucas 7.36-50 (Reina-Valera 1909) :Y le rogó uno de los Fariseos, que comiese con él. Y entrado en casa del Fariseo, sentóse á la mesa.Y he aquí una mujer que había sido pecadora en la ciudad, como entendió que estaba á la mesa en casa de aquel Fariseo, trajo un alabastro de ungüento,Y estando detrás á sus pies, comenzó llorando á regar con lágrimas sus pies, y los limpiaba con los cabellos de su cabeza; y besaba sus pies, y los ungía con el ungüento.Y como vió esto el Fariseo que le había convidado, habló entre sí, diciendo: Este, si fuera profeta, conocería quién y cuál es la mujer que le toca, que es pecadora.Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él dice: Di, Maestro.Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta;Y no teniendo ellos de qué pagar, perdonó á ambos. Di, pues, ¿cuál de éstos le amará más?Y respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquél al cual perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado.Y vuelto á la mujer, dijo á Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, no diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha limpiado con los cabellos.No me diste beso, mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.No ungiste mi cabeza con óleo; mas ésta ha ungido con ungüento mis pies.Por lo cual te digo que sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; mas al que se perdona poco, poco ama.Y á ella dijo: Los pecados te son perdonados.Y los que estaban juntamente sentados á la mesa, comenzaron á decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados?Y dijo á la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER128
La parábola de la lámpara bajo el celemín
La parábola de la lámpara bajo el celemín enseña a los discípulos de Jesús a hacer brillar su luz espiritual llevando vidas ejemplares. Esto significa vivir de manera que se intensifique la luz divina y animar a los demás a hacer lo mismo, inspirándose en los evangelios.
San Mateo 5.14-16 (Reina-Valera 1909) :Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero, y alumbra á todos los que están en casa.Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER131
La parábola del rico insensato
El artículo explora la parábola del rico insensato en Lucas 12.13-21. Jesús enseña sobre la inutilidad de las riquezas materiales e invita a dar prioridad a la riqueza espiritual. La parábola advierte contra la codicia y anima a vivir con la mirada puesta en la eternidad. El público incluye a los fariseos y a personas humildes.
San Lucas 12.13-21 (Reina-Valera 1909) :Y díjole uno de la compañía: Maestro, di á mi hermano que parta conmigo la herencia.Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me puso por juez ó partidor sobre vosotros?Y díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.Y refirióles una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había llevado mucho;Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo donde juntar mis frutos?Y dijo: Esto haré: derribaré mis alfolíes, y los edificaré mayores, y allí juntaré todos mis frutos y mis bienes;Y diré á mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años; repósate, come, bebe, huélgate.Y díjole Dios: Necio, esta noche vuelven á pedir tu alma; y lo que has prevenido, ¿de quién será?Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico en Dios.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER133
Parábola y advertencia sobre el regreso del Mesías Jesús
El artículo examina una parábola sobre el regreso del Mesías Jesús y destaca la preparación y la vigilancia de los discípulos. A través de Lucas, Mateo y Marcos, explora la necesidad de una vida orientada espiritualmente ante la incertidumbre del momento del regreso del Mesías.
San Mateo 24.36-44 (Reina-Valera 1909) :Empero del día y hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino mi Padre solo.Mas como los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre.Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día que Noé entró en el arca,Y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó á todos, así será también la venida del Hijo del hombre.Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado:Dos mujeres moliendo á un molinillo; la una será tomada, y la otra será dejada.Velad pues, porque no sabéis á qué hora ha de venir vuestro Señor.Esto empero sabed, que si el padre de la familia supiese á cuál vela el ladrón había de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.Por tanto, también vosotros estad apercibidos; porque el Hijo del hombre ha de venir á la hora que no pensáis.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER134
La pregunta de Pedro
Este artículo explora la pregunta de Pedro sobre los destinatarios de las parábolas de Jesús. Situado cerca de Cafarnaún, destaca las dificultades de los discípulos para captar las enseñanzas y pone de relieve la importancia de comprender el mensaje universal del reino de Dios. Lucas es el único evangelista que recoge esta intervención específica de Pedro.
San Lucas 12.41 (Reina-Valera 1909) :Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola á nosotros, ó también á todos?Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER135
Parábola de los dos siervos
Este artículo trata de la parábola de los dos siervos contada por Jesús, que ilustra lo que se espera de los fieles y el juicio severo de los infieles. Aborda las responsabilidades proporcionales al conocimiento divino y evoca también las parábolas de los talentos y de las minas.
San Lucas 19.11-27 (Reina-Valera 1909) :Y oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalem, y porque pensaban que luego había de ser manifestado el reino de Dios.Dijo pues: Un hombre noble partió á una provincia lejos, para tomar para sí un reino, y volver.Mas llamados diez siervos suyos, les dió diez minas, y díjoles: Negociad entre tanto que vengo.Empero sus ciudadanos le aborrecían, y enviaron tras de él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros.Y aconteció, que vuelto él, habiendo tomado el reino, mandó llamar á sí á aquellos siervos á los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.Y vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas.Y él le dice: Está bien, buen siervo; pues que en lo poco has sido fiel, tendrás potestad sobre diez ciudades.Y vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha hecho cinco minas.Y también á éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades.Y vino otro, diciendo: Señor, he aquí tu mina, la cual he tenido guardada en un pañizuelo:Porque tuve miedo de ti, que eres hombre recio; tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste.Entonces él le dijo: Mal siervo, de tu boca te juzgo. Sabías que yo era hombre recio, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré;¿Por qué, pues, no diste mi dinero al banco, y yo viniendo lo demandara con el logro?Y dijo á los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas.Y ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas.Pues yo os digo que á cualquiera que tuviere, le será dado; mas al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado.Y también á aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y degolladlos delante de mí.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER138
La parábola del sembrador
El artículo analiza la parábola del sembrador predicada por Jesús. Compara los relatos de Mateo, Marcos y Lucas, cada uno adaptado a su público. También aborda el uso de las parábolas por parte de Jesús y su estrategia para comunicarse con grandes multitudes, y sugiere apéndices para profundizar en el tema.
San Lucas 8.4-15 (Reina-Valera 1909) :Y como se juntó una grande compañía, y los que estaban en cada ciudad vinieron á él, dijo por una parábola:Uno que sembraba, salió á sembrar su simiente; y sembrando, una parte cayó junto al camino, y fué hollada; y las aves del cielo la comieron.Y otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad.Y otra parte cayó entre las espinas; y naciendo las espinas juntamente, la ahogaron.Y otra parte cayó en buena tierra, y cuando fué nacida, llevó fruto á ciento por uno. Diciendo estas cosas clamaba: El que tiene oídos para oir, oiga.Y sus discípulos le preguntaron, diciendo, qué era esta parábola.Y él dijo: A vosotros es dado conocer los misterios del reino de Dios; mas á los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan.Es pues ésta la parábola: La simiente es la palabra de Dios.Y los de junto al camino, éstos son los que oyen; y luego viene el diablo, y quita la palabra de su corazón, porque no crean y se salven.Y los de sobre la piedra, son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; mas éstos no tienen raíces; que á tiempo creen, y en el tiempo de la tentación se apartan.Y la que cayó entre las espinas, éstos son los que oyeron; mas yéndose, son ahogados de los cuidados y de las riquezas y de los pasatiempos de la vida, y no llevan fruto.Mas la que en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y llevan fruto en paciencia.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER139
La parábola de la lámpara bajo el celemín
Este artículo analiza la parábola de la lámpara debajo del almud, explorada en los Evangelios. Destaca la importancia de la luz divina para el discípulo y muestra cómo el Mesías Jesús utiliza esta metáfora para iluminar la verdad divina y exhortar a los discípulos a ser testigos visibles de su fe, permaneciendo ellos mismos iluminados por la luz de Cristo.
San Mateo 5.14-16 (Reina-Valera 1909) :Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero, y alumbra á todos los que están en casa.Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER141
La parábola de la cizaña y el trigo
La parábola de la cizaña y el trigo (Mateo 13.24-30), exclusiva de Mateo, enseña la coexistencia del bien y del mal en el mundo hasta el juicio final. Jesús ilustra en ella la paciencia de Dios, que aplaza la separación entre justos y malvados hasta la cosecha escatológica, confiada a los ángeles. Esta parábola forma parte de una profunda reflexión bíblica sobre la aparente prosperidad de los malvados, compartida por Habacuc, Asaf, Jeremías y Job.
San Mateo 13.24-30 (Reina-Valera 1909) :Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su campo:Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembró cizaña entre el trigo, y se fué.Y como la hierba salió é hizo fruto, entonces apareció también la cizaña.Y llegándose los siervos del padre de la familia, le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo? ¿de dónde, pues, tiene cizaña?Y él les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la cojamos?Y él dijo: No; porque cogiendo la cizaña, no arranquéis también con ella el trigo.Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré á los segadores: Coged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; mas recoged el trigo en mi alfolí.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER143
La parábola del grano de mostaza
La parábola del grano de mostaza (Mt 13.31-32; Mc 4.30-32; Lc 13.18-19) ilustra el Reino de Dios mediante una semilla diminuta que se convierte en un gran árbol. Pronunciada cerca de Cafarnaún en el año 31 d. C., enseña que el Reino comienza humildemente pero experimenta un crecimiento extraordinario, ofreciendo refugio y acogida a todos. Invita a la fe, a la paciencia y a confiar en Dios para el crecimiento espiritual.
San Lucas 13.18-19 (Reina-Valera 1909) :Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y á qué le compararé?Semejante es al grano de la mostaza, que tomándolo un hombre lo metió en su huerto; y creció, y fué hecho árbol grande, y las aves del cielo hicieron nidos en sus ramas.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER148
La parábola de la perla de gran precio
La parábola de la perla de gran precio (Mt 13,45-46), relatada únicamente por Mateo, presenta a un comerciante que lo vende todo para adquirir una perla poco común. Enseña que el reino de los cielos supera en valor a todo bien terrenal y llama a un sacrificio libremente aceptado, vivido en la alegría del descubrimiento espiritual.
San Mateo 13.45-46 (Reina-Valera 1909) :También el reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas;Que hallando una preciosa perla, fué y vendió todo lo que tenía, y la compró.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana
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PER202
Parábola de la oveja perdida
La parábola de la oveja perdida (Mt 18.10-14; Lc 15.3-7) la enseña Jesús en Cafarnaún en septiembre del año 32 d. C., poco antes de su partida definitiva de Galilea. Mateo pone el acento en la protección de los «pequeños» y en la voluntad divina de no perder a ninguno de ellos, mientras que Lucas subraya la alegría celestial por el pecador arrepentido. La figura del pastor remite a la misión mesiánica de Jesús, buen pastor que prepara a sus discípulos para su ausencia prometiéndoles un guía espiritual.
Juan 14.16-18 (Reina-Valera 1909) :Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:Al Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce: mas vosotros le conocéis; porque está con vosotros, y será en vosotros.No os dejaré huérfanos: vendré á vosotros.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER204
Parábola del rey y del siervo
La parábola del rey y el siervo (Mt 18.23-35), narrada en Cafarnaún en septiembre del año 32, es exclusiva de Mateo. Ilustra la importancia capital del perdón al comparar una deuda inmensa de 10 000 talentos, cancelada por un rey misericordioso, con una pequeña deuda de 100 monedas que el siervo perdonado se niega a perdonar. La enseñanza central: quienes han sido perdonados por Dios deben perdonar a su vez, so pena de perder la gracia recibida.
Levítico 24.20 (Reina-Valera 1909) :Rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente: según la lesión que habrá hecho á otro, tal se hará á él.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER222
El buen samaritano
La perícopa PER222 presenta la parábola del buen samaritano (Lucas 10.25-37), contada por Jesús en respuesta a un maestro de la Ley que quería tenderle una trampa. Situada en Betania, al otro lado del Jordán, en noviembre del año 32, esta parábola enseña que el verdadero «prójimo» no se define por la religión ni por la cultura, sino por el acto de misericordia. El samaritano despreciado se convierte en el modelo de la compasión, figura simbólica del propio Mesías que acude en auxilio de la humanidad herida.
San Lucas 10.28 (Reina-Valera 1909) :Y díjole: Bien has respondido: haz esto, y vivirás.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER225
La parábola del amigo inoportuno
La parábola del amigo importuno (Lucas 11.5-13), exclusiva del evangelio de Lucas, sigue a la enseñanza del Padrenuestro. En ella, Jesús enseña la perseverancia en la oración: si un amigo acaba cediendo ante la insistencia, cuánto más generosamente dará Dios a quienes le oran con fe, ofreciendo incluso el Espíritu Santo a quienes se lo piden.
San Mateo 7.7-11 (Reina-Valera 1909) :Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá.¿Qué hombre hay de vosotros, á quien si su hijo pidiere pan, le dará una piedra?¿Y si le pidiere un pez, le dará una serpiente?Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos, dará buenas cosas á los que le piden?Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER230
La parábola de la higuera estéril
La parábola de la higuera estéril (Lucas 13.6-9), relatada únicamente por Lucas, ilustra la paciencia de Dios y la urgencia de la conversión. Jesús advierte que todo discípulo sin fruto espiritual corre el riesgo de ser juzgado, subrayando al mismo tiempo que Dios concede un tiempo de gracia adicional. Este texto se inscribe en la continuidad de Lucas 13.1-5 y encierra un doble mensaje: advertencia solemne y misericordia divina.
Juan 9.1-3 (Reina-Valera 1909) :Y PASANDO Jesús, vió un hombre ciego desde su nacimiento.Y preguntáronle sus discípulos, diciendo: Rabbí, ¿quién pecó, éste ó sus padres, para que naciese ciego?Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras de Dios se manifiesten en él.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER237
Parábola del invitado presuntuoso
La parábola del invitado presuntuoso (Lucas 14.7-14), transmitida únicamente por Lucas, se desarrolla en casa de un jefe de los fariseos en Jerusalén. Jesús enseña allí la humildad, invitando a elegir el último lugar en lugar del primero, y la generosidad desinteresada, animando a invitar a los pobres y a los excluidos en lugar de a quienes pueden devolver el favor. Estas dos enseñanzas ilustran los valores fundamentales del Reino de Dios: el honor viene de Dios, no de uno mismo, y la verdadera entrega será recompensada en la resurrección de los justos.
San Lucas 14.7-11 (Reina-Valera 1909) :Y observando cómo escogían los primeros asientos á la mesa, propuso una parábola á los convidados, diciéndoles:Cuando fueres convidado de alguno á bodas, no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más honrado que tú esté por él convidado,Y viniendo el que te llamó á ti y á él, te diga: Da lugar á éste: y entonces comiences con vergüenza á tener el lugar último.Mas cuando fueres convidado, ve, y siéntate en el postrer lugar; porque cuando viniere el que te llamó, te diga: Amigo, sube arriba: entonces tendrás gloria delante de los que juntamente se asientan á la mesa.Porque cualquiera que se ensalza, será humillado; y el que se humilla, será ensalzado.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER241
La imagen de la sal sin sabor
El artículo 'PER241 - La imagen de la sal sin sabor' analiza un pasaje de Lucas 14:34-35, donde Jesús enseña que los discípulos deben ser como la sal, esencial y transformadora. Si un discípulo pierde su 'sabor' espiritual, se vuelve inútil, semejante a una sal insípida. Esta enseñanza invita a un compromiso activo y duradero en la vida espiritual.
San Mateo 5.13 (Reina-Valera 1909) :Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere ¿con qué será salada? no vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER243
La parábola de la oveja perdida y hallada
Este artículo trata de la parábola de la oveja perdida en el Evangelio de Lucas, que subraya la alegría divina por la salvación de un pecador. Se integra en tres relatos parabólicos que ilustran diferentes matices de la búsqueda y de la salvación.
San Lucas 15.8-10 (Reina-Valera 1909) :¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si perdiere una dracma, no enciende el candil, y barre la casa, y busca con diligencia hasta hallarla?Y cuando la hubiere hallado, junta las amigas y las vecinas, diciendo: Dadme el parabién, porque he hallado la dracma que había perdido.Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER244
La parábola de la dracma perdida
Esta parábola, exclusiva de Lucas, muestra a Dios, representado bajo los rasgos de una mujer, buscando y encontrando una dracma perdida. Simboliza al alma extraviada pero preciosa a los ojos de Dios, y subraya Su misericordia y Su alegría por el regreso del que se había perdido.
San Lucas 15.8-10 (Reina-Valera 1909) :¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si perdiere una dracma, no enciende el candil, y barre la casa, y busca con diligencia hasta hallarla?Y cuando la hubiere hallado, junta las amigas y las vecinas, diciendo: Dadme el parabién, porque he hallado la dracma que había perdido.Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER245
La parábola del hijo pródigo
El artículo explora la parábola del hijo pródigo en el Evangelio de Lucas, subrayando el perdón y el amor divino. El padre acoge al hijo arrepentido, en contraste con el hijo mayor, que critica esta clemencia. Esta parábola, bisagra del capítulo 15, ilustra la búsqueda divina de los extraviados. Lucas reorganiza este relato para respaldar su mensaje teológico sobre el Reino de los Cielos.
San Lucas 15.11-32 (Reina-Valera 1909) :Y dijo: Un hombre tenía dos hijos;Y el menor de ellos dijo á su padre: Padre, dame la parte de la hacienda que me pertenece: y les repartió la hacienda.Y no muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, partió lejos á una provincia apartada; y allí desperdició su hacienda viviendo perdidamente.Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una grande hambre en aquella provincia, y comenzóle á faltar.Y fué y se llegó á uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió á su hacienda para que apacentase los puercos.Y deseaba henchir su vientre de las algarrobas que comían los puercos; mas nadie se las daba.Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!Me levantaré, é iré á mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti;Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como á uno de tus jornaleros.Y levantándose, vino á su padre. Y como aun estuviese lejos, viólo su padre, y fué movido á misericordia, y corrió, y echóse sobre su cuello, y besóle.Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.Mas el padre dijo á sus siervos: Sacad el principal vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y zapatos en sus pies.Y traed el becerro grueso, y matadlo, y comamos, y hagamos fiesta:Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado. Y comenzaron á regocijarse.Y su hijo el mayor estaba en el campo; el cual como vino, y llegó cerca de casa, oyó la sinfonía y las danzas;Y llamando á uno de los criados, preguntóle qué era aquello.Y él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha muerto el becerro grueso, por haberle recibido salvo.Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.Mas él respondiendo, dijo al padre: He aquí tantos años te sirvo, no habiendo traspasado jamás tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito para gozarme con mis amigos:Mas cuando vino éste tu hijo, que ha consumido tu hacienda con rameras, has matado para él el becerro grueso.El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.Mas era menester hacer fiesta y holgarnos, porque este tu hermano muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER246
La parábola del administrador infiel
Este artículo explora la parábola del administrador infiel de Lucas, y señala que la astucia del administrador es elogiada por su sabiduría, no por su deshonestidad. La parábola invita a reflexionar sobre el uso de la sabiduría práctica en los asuntos espirituales.
San Lucas 16.1-13 (Reina-Valera 1909) :Y DIJO también á sus discípulos: Había un hombre rico, el cual tenía un mayordomo, y éste fué acusado delante de él como disipador de sus bienes.Y le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo.Entonces el mayordomo dijo dentro de sí: ¿Qué haré? que mi señor me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, tengo vergüenza.Yo sé lo que haré para que cuando fuere quitado de la mayordomía, me reciban en sus casas.Y llamando á cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero: ¿Cuánto debes á mi señor?Y él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu obligación, y siéntate presto, y escribe cincuenta.Después dijo á otro: ¿Y tú, cuánto debes? Y él dijo: Cien coros de trigo. Y él le dijo: Toma tu obligación, y escribe ochenta.Y alabó el señor al mayordomo malo por haber hecho discretamente; porque los hijos de este siglo son en su generación más sagaces que los hijos de luz.Y yo os digo: Haceos amigos de las riquezas de maldad, para que cuando faltareis, os reciban en las moradas eternas.El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel: y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.Pues si en las malas riquezas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?Ningún siervo puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se allegará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir á Dios y á las riquezas.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER247
La parábola del hombre rico y Lázaro
El artículo analiza la parábola del hombre rico y Lázaro en el Evangelio de Lucas. Singular por mencionar un nombre, Lázaro, explora la cuestión de la justicia divina y las repercusiones de las decisiones terrenales sobre el más allá. Lucas organiza el relato en torno a enseñanzas teológicas sobre el reino de los cielos, e invita a una reflexión profunda sobre la salvación y la compasión.
San Lucas 16.19-31 (Reina-Valera 1909) :Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez.Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado á la puerta de él, lleno de llagas,Y deseando hartarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.Y aconteció que murió el mendigo, y fué llevado por los ángeles al seno de Abraham: y murió también el rico, y fué sepultado.Y en el infierno alzó sus ojos, estando en los tormentos, y vió á Abraham de lejos, y á Lázaro en su seno.Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama.Y díjole Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; mas ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.Y además de todo esto, una grande sima está constituída entre nosotros y vosotros, que los que quisieren pasar de aquí á vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.Y dijo: Ruégote pues, padre, que le envíes á la casa de mi padre;Porque tengo cinco hermanos; para que les testifique, porque no vengan ellos también á este lugar de tormento.Y Abraham le dice: A Moisés y á los profetas tienen: óiganlos.El entonces dijo: No, padre Abraham: mas si alguno fuere á ellos de los muertos, se arrepentirán.Mas Abraham le dijo: Si no oyen á Moisés y á los profetas, tampoco se persuadirán, si alguno se levantare de los muertos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER249
Parábola de los siervos inútiles
El artículo explora la parábola de los siervos inútiles de Lucas 17.7-10, subrayando la importancia de la humildad y de la gratitud en la vida del discípulo. Jesús enseña que el servicio fiel no espera reconocimiento del amo y que toda capacidad es un don de Dios. La obediencia no confiere ningún derecho, promoviendo así una actitud de gratitud, no de reclamación.
1 Corintios 4.7 (Reina-Valera 1909) :Porque ¿quién te distingue? ¿ó qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿de qué te glorías como si no hubieras recibido?Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER253
La parábola del juez injusto
El artículo examina la parábola del juez injusto (Lucas 18,1-8), centrada en la perseverancia en la oración y en la espera del Reino. Subraya la estructura narrativa única de Lucas, que reúne parábolas para profundizar su teología sobre la fe y la justicia divina.
San Lucas 18.1-8 (Reina-Valera 1909) :Y PROPÚSOLES también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar,Diciendo: Había un juez en una ciudad, el cual ni temía á Dios, ni respetaba á hombre.Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía á él diciendo: Hazme justicia de mi adversario.Pero él no quiso por algún tiempo; mas después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo á Dios, ni tengo respeto á hombre,Todavía, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, porque al fin no venga y me muela.Y dijo el Señor: Oid lo que dice el juez injusto.¿Y Dios no hará justicia á sus escogidos, que claman á él día y noche, aunque sea longánime acerca de ellos?Os digo que los defenderá presto. Empero cuando el Hijo del hombre viniere, ¿hallará fe en la tierra?Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER254
La parábola del fariseo y el publicano
El artículo analiza la parábola de Lucas 18.9-14, donde Jesús enseña, a través de las figuras del fariseo y del publicano, que la verdadera justicia delante de Dios se funda en la humildad y no en las apariencias ni en el orgullo espiritual.
San Lucas 18.9-14 (Reina-Valera 1909) :Y dijo también á unos que confiaban de sí como justos, y menospreciaban á los otros, esta parábola:Dos hombres subieron al templo á orar: el uno Fariseo, el otro publicano.El Fariseo, en pie, oraba consigo de esta manera: Dios, te doy gracias, que no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;Ayuno dos veces á la semana, doy diezmos de todo lo que poseo.Mas el publicano estando lejos no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que hería su pecho, diciendo: Dios, sé propicio á mí pecador.Os digo que éste descendió á su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se ensalza, será humillado; y el que se humilla, será ensalzado.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER267
La parábola de los obreros de la hora undécima
Este artículo explora la parábola de Mateo 20:1-16, que describe la igualdad de salario que un amo concede a los obreros contratados a diferentes horas, símbolo de la gracia divina.
San Mateo 20.1-16 (Reina-Valera 1909) :PORQUE el reino de los cielos es semejante á un hombre, padre de familia, que salió por la mañana á ajustar obreros para su viña.Y habiéndose concertado con los obreros en un denario al día, los envió á su viña.Y saliendo cerca de la hora de las tres, vió otros que estaban en la plaza ociosos;Y les dijo: Id también vosotros á mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y ellos fueron.Salió otra vez cerca de las horas sexta y nona, é hizo lo mismo.Y saliendo cerca de la hora undécima, halló otros que estaban ociosos; y díceles: ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?Dícenle: Porque nadie nos ha ajustado. Díceles: Id también vosotros á la viña, y recibiréis lo que fuere justo.Y cuando fué la tarde del día, el señor de la viña dijo á su mayordomo: Llama á los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.Y viniendo los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario.Y viniendo también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario.Y tomándolo, murmuraban contra el padre de la familia,Diciendo: Estos postreros sólo han trabajado una hora, y los has hecho iguales á nosotros, que hemos llevado la carga y el calor del día.Y él respondiendo, dijo á uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no te concertaste conmigo por un denario?Toma lo que es tuyo, y vete; mas quiero dar á este postrero, como á ti.¿No me es lícito á mí hacer lo que quiero con lo mío? ó ¿es malo tu ojo, porque yo soy bueno?Así los primeros serán postreros, y los postreros primeros: porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER272
La parábola de las minas
Este estudio trata de la parábola de las minas de Lucas 19.11-27, una historia contada por Jesús en Jericó, que destaca el período entre Janucá y Pascua. Examina la cronología de los acontecimientos en el ministerio de Jesús, incluidos sus encuentros con Lázaro, Bartimeo y Zaqueo.
Juan 11.7-10 (Reina-Valera 1909) :Luego, después de esto, dijo á los discípulos: Vamos á Judea otra vez.Dícenle los discípulos: Rabbí, ahora procuraban los Judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo.Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en él.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Ministerio de Jesús: llamamientos, milagros y enseñanzas
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PAR001
El sembrador
La parábola del sembrador, contada por Jesús a orillas del mar de Galilea, ilustra cómo la Palabra de Dios es recibida de manera distinta según la disposición del corazón. Muestra cuatro tipos de receptividad a través de los diversos suelos donde caen las semillas. Los discípulos aprenden que las parábolas revelan el Reino a quienes escuchan con el corazón abierto, pero permanecen ocultas a los endurecidos. Este método pedagógico único de Jesús subraya la importancia de la fe y de la escucha espiritual.
Marcos 4.1-20 (Reina-Valera 1909) :Y OTRA vez comenzó á enseñar junto á la mar, y se juntó á él mucha gente; tanto, que entrándose él en un barco, se sentó en la mar: y toda la gente estaba en tierra junto á la mar.Y les enseñaba por parábolas muchas cosas, y les decía en su doctrina:Oid: He aquí, el sembrador salió á sembrar.Y aconteció sembrando, que una parte cayó junto al camino; y vinieron las aves del cielo, y la tragaron.Y otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y luego salió, porque no tenía la tierra profunda:Mas salido el sol, se quemó; y por cuanto no tenía raíz, se secó.Y otra parte cayó en espinas; y subieron las espinas, y la ahogaron, y no dió fruto.Y otra parte cayó en buena tierra, y dió fruto, que subió y creció: y llevó uno á treinta, y otro á sesenta, y otro á ciento.Entonces les dijo: El que tiene oídos para oir, oiga.Y cuando estuvo solo, le preguntaron los que estaban cerca de él con los doce, sobre la parábola.Y les dijo: A vosotros es dado saber el misterio del reino de Dios; mas á los que están fuera, por parábolas todas las cosas;Para que viendo, vean y no echen de ver; y oyendo, oigan y no entiendan: porque no se conviertan, y les sean perdonados los pecados.Y les dijo: ¿No sabéis esta parábola? ¿Cómo, pues, entenderéis todas las parábolas?El que siembra es el que siembra la palabra.Y éstos son los de junto al camino: en los que la palabra es sembrada: mas después que la oyeron, luego viene Satanás, y quita la palabra que fué sembrada en sus corazones.Y asimismo éstos son los que son sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, luego la toman con gozo;Mas no tienen raíz en sí, antes son temporales, que en levantándose la tribulación ó la persecución por causa de la palabra, luego se escandalizan.Y éstos son los que son sembrados entre espinas: los que oyen la palabra;Mas los cuidados de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias que hay en las otras cosas, entrando, ahogan la palabra, y se hace infructuosa.Y éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra, y la reciben, y hacen fruto, uno á treinta, otro á sesenta, y otro á ciento.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PAR002
La casa edificada sobre la roca
El artículo analiza la parábola bíblica de las dos casas, presente en Mateo y Lucas, para ilustrar la importancia de poner en práctica las enseñanzas de Jesús. Quienes siguen sus palabras son comparados con constructores sabios que edifican sobre un fundamento sólido, mientras que quienes no obedecen son como personas que construyen sobre la arena. La parábola subraya la importancia de una obediencia activa en lugar de una simple escucha.
San Mateo 7.24-27 (Reina-Valera 1909) :Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña;Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cayó: porque estaba fundada sobre la peña.Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé á un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, é hicieron ímpetu en aquella casa; y cayó, y fué grande su ruina.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PAR003
El paño nuevo y los odres nuevos
El artículo describe la parábola del paño nuevo y de los odres nuevos en los Evangelios, que ilustra la incompatibilidad de la enseñanza de Jesús con las antiguas prácticas religiosas. Pone de relieve el simbolismo del vino nuevo y de los odres viejos para explicar la novedad del Reino de Dios que Cristo trae.
San Lucas 5.36-39 (Reina-Valera 1909) :Y les decía también una parábola: Nadie mete remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera el nuevo rompe, y al viejo no conviene remiendo nuevo.Y nadie echa vino nuevo en cueros viejos; de otra manera el vino nuevo romperá los cueros, y el vino se derramará, y los cueros se perderán.Mas el vino nuevo en cueros nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conserva.Y ninguno que bebiere del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PAR004
El buen grano y la cizaña
El artículo analiza la parábola del trigo y la cizaña, en la que Jesús explica la coexistencia del bien y del mal en el mundo. Esta historia subraya la paciencia divina y la idea de un juicio final. Las lecciones que se extraen ofrecen perspectivas espirituales importantes para los creyentes.
San Mateo 13.24-30 (Reina-Valera 1909) :Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su campo:Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembró cizaña entre el trigo, y se fué.Y como la hierba salió é hizo fruto, entonces apareció también la cizaña.Y llegándose los siervos del padre de la familia, le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo? ¿de dónde, pues, tiene cizaña?Y él les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la cojamos?Y él dijo: No; porque cogiendo la cizaña, no arranquéis también con ella el trigo.Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré á los segadores: Coged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; mas recoged el trigo en mi alfolí.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PAR005
El grano de mostaza
El artículo «El grano de mostaza» explica cómo esta parábola de Jesús ilustra el crecimiento del Reino de Dios, incluso a partir de comienzos muy pequeños. Analiza los tres relatos de los Evangelios sinópticos.
San Mateo 13.31-32 (Reina-Valera 1909) :Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que tomándolo alguno lo sembró en su campo:El cual á la verdad es la más pequeña de todas las simientes; mas cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PAR006
La levadura
La parábola de la levadura demuestra la influencia discreta pero transformadora del Reino de Dios. Mediante esta imagen, Jesús explica cómo lo que comienza pequeño, como la levadura en la masa, acaba impregnando y renovando todo lo que toca, ilustrando la naturaleza sutil pero poderosa del Reino entre las personas y las comunidades.
San Mateo 13.33-35 (Reina-Valera 1909) :Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante á la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudo.Todo esto habló Jesús por parábolas á las gentes, y sin parábolas no les hablaba:Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo: Abriré en parábolas mi boca; rebosaré cosas escondidas desde la fundación del mundo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PAR007
El tesoro escondido
El artículo explora la parábola del tesoro escondido de Mateo 13:44, subrayando el valor incalculable del Reino y el impacto transformador de su descubrimiento. Jesús utiliza esta parábola para mostrar cómo el reino de los cielos puede reorientar nuestras vidas y decisiones.
San Mateo 13.44 (Reina-Valera 1909) :Además, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo; el cual hallado, el hombre lo encubre, y de gozo de ello va, y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PAR008
La perla de gran precio
La parábola de la perla de gran precio enseña que el Reino de los cielos tiene un valor incalculable. Cuenta la historia de un mercader que lo vende todo para comprar una perla preciosa, lo que ilustra la radicalidad necesaria y el gozo del compromiso con el Reino.
San Mateo 13.45-46 (Reina-Valera 1909) :También el reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas;Que hallando una preciosa perla, fué y vendió todo lo que tenía, y la compró.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PAR009
La red
El artículo explora la parábola de la red de Mateo 13:47-50, que destaca el juicio final y la responsabilidad personal. Utilizando la imagen de una red de pesca, Jesús ilustra el discernimiento entre justos y malvados al final de los tiempos, subrayando la necesidad de vivir de acuerdo con los principios del Reino de Dios.
San Mateo 13.47-50 (Reina-Valera 1909) :Asimismo el reino de los cielos es semejante á la red, que echada en la mar, coge de todas suertes de peces:La cual estando llena, la sacaron á la orilla; y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera.Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán á los malos de entre los justos,Y los echarán en el horno del fuego: allí será el lloro y el crujir de dientes.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PAR010
El siervo despiadado
La parábola del siervo despiadado en Mateo 18:23-35 enseña que el perdón divino recibido debe convertirse en perdón ofrecido. Revela la distancia entre la generosidad divina y la dureza humana. El perdón es esencial para manifestar la misericordia divina en el Reino de Dios.
San Mateo 18.23-35 (Reina-Valera 1909) :Por lo cual, el reino de los cielos es semejante á un hombre rey, que quiso hacer cuentas con sus siervos.Y comenzando á hacer cuentas, le fué presentado uno que le debía diez mil talentos.Mas á éste, no pudiendo pagar, mandó su señor venderle, y á su mujer é hijos, con todo lo que tenía, y que se le pagase.Entonces aquel siervo, postrado, le adoraba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.El señor, movido á misericordia de aquel siervo, le soltó y le perdonó la deuda.Y saliendo aquel siervo, halló á uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y trabando de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que debes.Entonces su consiervo, postrándose á sus pies, le rogaba, diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.Mas él no quiso; sino fué, y le echó en la cárcel hasta que pagase la deuda.Y viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y viniendo, declararon á su señor todo lo que había pasado.Entonces llamándole su señor, le dice: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste:¿No te convenía también á ti tener misericordia de tu consiervo, como también yo tuve misericordia de ti?Entonces su señor, enojado, le entregó á los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía.Así también hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonareis de vuestros corazones cada uno á su hermano sus ofensas.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PAR011
Los obreros contratados a distintas horas
La parábola de los obreros contratados a distintas horas enseña que la gracia de Dios prevalece sobre el mérito humano. En el Reino, la generosidad divina supera las lógicas humanas e invita a acoger la bondad sin envidia. Mateo 20:1-16 ilustra la soberanía generosa de Dios.
San Mateo 19.27 (Reina-Valera 1909) :Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros hemos dejado todo, y te hemos seguido: ¿qué pues tendremos?Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PAR012
Los dos hijos
El artículo analiza la parábola de los dos hijos de Mateo 21.28-32. Esta parábola ilustra que la verdadera obediencia a Dios importa más que las simples palabras. El arrepentimiento sincero, aun tardío, abre el acceso al Reino de Dios, a diferencia de las promesas incumplidas. Jesús utiliza este relato para confrontar a las autoridades religiosas de su tiempo y subraya la importancia de la acción sincera.
San Mateo 21.28-32 (Reina-Valera 1909) :Mas, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y llegando al primero, le dijo: Hijo, ve hoy á trabajar en mi viña.Y respondiendo él, dijo: No quiero; mas después, arrepentido, fué.Y llegando al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Yo, señor, voy. Y no fué.¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dicen ellos: El primero. Díceles Jesús: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras os van delante al reino de Dios.Porque vino á vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; y los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PAR013
Los malos labradores
Este artículo analiza la parábola de los labradores malvados, en la que Jesús denuncia el rechazo de los profetas y anuncia el traspaso del Reino a quienes producen frutos dignos. Las autoridades religiosas son confrontadas con su rechazo de lo divino, lo que marca un punto de inflexión profético y espiritual en la historia de la salvación.
Marcos 12.1-12 (Reina-Valera 1909) :Y COMENZÓ á hablarles por parábolas: Plantó un hombre una viña, y la cercó con seto, y cavó un lagar, y edificó una torre, y la arrendó á labradores, y se partió lejos.Y envió un siervo á los labradores, al tiempo, para que tomase de los labradores del fruto de la viña.Mas ellos, tomándole, le hirieron, y le enviaron vacío.Y volvió á enviarles otro siervo; mas apedreándole, le hirieron en la cabeza, y volvieron á enviarle afrentado.Y volvió á enviar otro, y á aquél mataron; y á otros muchos, hiriendo á unos y matando á otros.Teniendo pues aún un hijo suyo amado, enviólo también á ellos el postrero, diciendo: Tendrán en reverencia á mi hijo.Mas aquellos labradores dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y la heredad será nuestra.Y prendiéndole, le mataron, y echaron fuera de la viña.¿Qué, pues, hará el señor de la viña? Vendrá, y destruirá á estos labradores, y dará su viña á otros.¿Ni aun esta Escritura habéis leído: La piedra que desecharon los que edificaban, ésta es puesta por cabeza de esquina;Por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos?Y procuraban prenderle, porque entendían que decía á ellos aquella parábola; mas temían á la multitud; y dejándole, se fueron.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PAR014
Las bodas del hijo del rey
El artículo trata de la parábola del banquete, comparando los relatos de Mateo y Lucas. Mateo subraya la responsabilidad de los invitados y las consecuencias del rechazo, mientras que Lucas destaca la inclusión de los excluidos. Estas perspectivas ilustran el llamamiento universal de Dios y la necesidad de una respuesta auténtica para participar en el Reino.
San Mateo 22.1-14 (Reina-Valera 1909) :Y RESPONDIENDO Jesús, les volvió á hablar en parábolas, diciendo:El reino de los cielos es semejante á un hombre rey, que hizo bodas á su hijo;Y envió sus siervos para que llamasen los llamados á las bodas; mas no quisieron venir.Volvió á enviar otros siervos, diciendo: Decid á los llamados: He aquí, mi comida he aparejado; mis toros y animales engordados son muertos, y todo está prevenido: venid á las bodas.Mas ellos no se cuidaron, y se fueron, uno á su labranza, y otro á sus negocios;Y otros, tomando á sus siervos, los afrentaron y los mataron.Y el rey, oyendo esto, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó á aquellos homicidas, y puso fuego á su ciudad.Entonces dice á sus siervos: Las bodas á la verdad están aparejadas; mas los que eran llamados no eran dignos.Id pues á las salidas de los caminos, y llamad á las bodas á cuantos hallareis.Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron á todos los que hallaron, juntamente malos y buenos: y las bodas fueron llenas de convidados.Y entró el rey para ver los convidados, y vió allí un hombre no vestido de boda.Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda? Mas él cerró la boca.Entonces el rey dijo á los que servían: Atado de pies y de manos tomadle, y echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PAR015
La higuera que brota
Este artículo explora la parábola de la higuera que brota, una lección de vigilancia espiritual dada por Jesús en los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. Este relato anima a los creyentes a discernir las señales del Reino de Dios como se observan las estaciones, subrayando la certeza de las palabras de Jesús.
San Lucas 21.29-33 (Reina-Valera 1909) :Y díjoles una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles:Cuando ya brotan, viéndolo, de vosotros mismos entendéis que el verano está ya cerca.Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, entended que está cerca el reino de Dios.De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo sea hecho.El cielo y la tierra pasarán; mas mis palabras no pasarán.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PAR016
El siervo fiel
La parábola de la higuera que echa brotes, relatada por Mateo, Marcos y Lucas en su discurso escatológico, invita a los discípulos a discernir las señales que anuncian el regreso del Mesías. Así como los brotes anuncian el verano, los acontecimientos del mundo anuncian la cercanía del Reino de Dios. La palabra de Cristo es eterna y segura: el cielo y la tierra pasarán, pero ella permanece.
San Lucas 21.29-33 (Reina-Valera 1909) :Y díjoles una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles:Cuando ya brotan, viéndolo, de vosotros mismos entendéis que el verano está ya cerca.Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, entended que está cerca el reino de Dios.De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo sea hecho.El cielo y la tierra pasarán; mas mis palabras no pasarán.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
La última semana antes del arresto
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PER292
La parábola del banquete de bodas
La parábola del banquete de bodas (Mt 22,1-14 ; Lc 14,15-24) enseña que Dios invita a todos los hombres a su Reino, pero que rechazar esta invitación acarrea un juicio grave. Pronunciada en el Templo de Jerusalén el martes de la semana de la Pasión, anuncia proféticamente la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C. El hombre sin traje de bodas recuerda que entrar en el Reino exige una transformación espiritual auténtica, recibida por la fe en Cristo.
San Mateo 22.1-14 (Reina-Valera 1909) :Y RESPONDIENDO Jesús, les volvió á hablar en parábolas, diciendo:El reino de los cielos es semejante á un hombre rey, que hizo bodas á su hijo;Y envió sus siervos para que llamasen los llamados á las bodas; mas no quisieron venir.Volvió á enviar otros siervos, diciendo: Decid á los llamados: He aquí, mi comida he aparejado; mis toros y animales engordados son muertos, y todo está prevenido: venid á las bodas.Mas ellos no se cuidaron, y se fueron, uno á su labranza, y otro á sus negocios;Y otros, tomando á sus siervos, los afrentaron y los mataron.Y el rey, oyendo esto, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó á aquellos homicidas, y puso fuego á su ciudad.Entonces dice á sus siervos: Las bodas á la verdad están aparejadas; mas los que eran llamados no eran dignos.Id pues á las salidas de los caminos, y llamad á las bodas á cuantos hallareis.Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron á todos los que hallaron, juntamente malos y buenos: y las bodas fueron llenas de convidados.Y entró el rey para ver los convidados, y vió allí un hombre no vestido de boda.Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda? Mas él cerró la boca.Entonces el rey dijo á los que servían: Atado de pies y de manos tomadle, y echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER304
Parábola del siervo fiel
Este artículo analiza la parábola del siervo fiel, subrayando la importancia de la fidelidad y de la vigilancia en la espera del regreso, cierto pero imprevisible, del Señor.
San Lucas 21.25-28 (Reina-Valera 1909) :Entonces habrá señales en el sol, y en la luna, y en las estrellas; y en la tierra angustia de gentes por la confusión del sonido de la mar y de las ondas:Secándose los hombres á causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán á la redondez de la tierra: porque las virtudes de los cielos serán conmovidas.Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en una nube con potestad y majestad grande.Y cuando estas cosas comenzaren á hacerse, mirad, y levantad vuestras cabezas, porque vuestra redención está cerca.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER305
Parábola de las diez vírgenes
La parábola de las diez vírgenes enseña la importancia de la preparación espiritual para el regreso del Señor, ilustrando dos desenlaces posibles: estar preparado y entrar con el Esposo, o llegar demasiado tarde y encontrar la puerta cerrada.
Apocalipsis 3.1-3 (Reina-Valera 1909) :Y ESCRIBE al ángel de la iglesia en SARDIS: El que tiene los siete Espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice estas cosas: Yo conozco tus obras, que tienes nombre que vives, y estás muerto.Sé vigilante y confirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios.Acuérdate pues de lo que has recibido y has oído, y guárdalo, y arrepiéntete. Y si no velares, vendré á ti como ladrón, y no sabrás en qué hora vendré á ti.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER306
Parábola de los siervos y las recompensas, de los talentos
El artículo trata de la parábola de los talentos de Jesús, que ilustra la importancia de administrar fielmente los dones al servicio de Dios mientras se espera su regreso.
San Mateo 25.14-30 (Reina-Valera 1909) :Porque el reino de los cielos es como un hombre que partiéndose lejos llamó á sus siervos, y les entregó sus bienes.Y á éste dió cinco talentos, y al otro dos, y al otro uno: á cada uno conforme á su facultad; y luego se partió lejos.Y el que había recibido cinco talentos se fué, y granjeó con ellos, é hizo otros cinco talentos.Asimismo el que había recibido dos, ganó también él otros dos.Mas el que había recibido uno, fué y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.Y después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos, é hizo cuentas con ellos.Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; he aquí otros cinco talentos he ganado sobre ellos.Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor.Y llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; he aquí otros dos talentos he ganado sobre ellos.Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor.Y llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste, y recoges donde no esparciste;Y tuve miedo, y fuí, y escondí tu talento en la tierra: he aquí tienes lo que es tuyo.Y respondiendo su señor, le dijo: Malo y negligente siervo, sabías que siego donde no sembré y que recojo donde no esparcí;Por tanto te convenía dar mi dinero á los banqueros, y viniendo yo, hubiera recibido lo que es mío con usura.Quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.Porque á cualquiera que tuviere, le será dado, y tendrá más; y al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado.Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Hechos de sociedad
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Los hechos de la sociedad
El artículo aborda los hechos de la sociedad y las enseñanzas de Jesús, ilustrando las tensiones entre la libertad individual y la seguridad espiritual. Se utilizan ejemplos literarios y bíblicos, como Victor Hugo y la parábola del hijo pródigo, para explorar estos dilemas.
San Lucas 15.11-32 (Reina-Valera 1909) :Y dijo: Un hombre tenía dos hijos;Y el menor de ellos dijo á su padre: Padre, dame la parte de la hacienda que me pertenece: y les repartió la hacienda.Y no muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, partió lejos á una provincia apartada; y allí desperdició su hacienda viviendo perdidamente.Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una grande hambre en aquella provincia, y comenzóle á faltar.Y fué y se llegó á uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió á su hacienda para que apacentase los puercos.Y deseaba henchir su vientre de las algarrobas que comían los puercos; mas nadie se las daba.Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!Me levantaré, é iré á mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti;Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como á uno de tus jornaleros.Y levantándose, vino á su padre. Y como aun estuviese lejos, viólo su padre, y fué movido á misericordia, y corrió, y echóse sobre su cuello, y besóle.Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.Mas el padre dijo á sus siervos: Sacad el principal vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y zapatos en sus pies.Y traed el becerro grueso, y matadlo, y comamos, y hagamos fiesta:Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado. Y comenzaron á regocijarse.Y su hijo el mayor estaba en el campo; el cual como vino, y llegó cerca de casa, oyó la sinfonía y las danzas;Y llamando á uno de los criados, preguntóle qué era aquello.Y él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha muerto el becerro grueso, por haberle recibido salvo.Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.Mas él respondiendo, dijo al padre: He aquí tantos años te sirvo, no habiendo traspasado jamás tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito para gozarme con mis amigos:Mas cuando vino éste tu hijo, que ha consumido tu hacienda con rameras, has matado para él el becerro grueso.El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.Mas era menester hacer fiesta y holgarnos, porque este tu hermano muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
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ANN120
Los diferentes juicios
L'article "ANN120 - Les différents jugements" analyse Luc 12.46-48, où Jésus parle des nuances dans le jugement divin. Ce passage, évoquant la hiérarchie des…