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La parábola de los obreros de la hora undécima

Este artículo explora la parábola de Mateo 20:1-16, que describe la igualdad de salario que un amo concede a los obreros contratados a diferentes horas, símbolo de la gracia divina.

4 min parábola obreros Jesús Mateo 2 versículos 1 libro

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Textos bíblicos

Mateo
San Mateo 20.1-16 (Reina-Valera 1909)

PORQUE el reino de los cielos es semejante á un hombre, padre de familia, que salió por la mañana á ajustar obreros para su viña.

Y habiéndose concertado con los obreros en un denario al día, los envió á su viña.

Y saliendo cerca de la hora de las tres, vió otros que estaban en la plaza ociosos;

Y les dijo: Id también vosotros á mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y ellos fueron.

Salió otra vez cerca de las horas sexta y nona, é hizo lo mismo.

Y saliendo cerca de la hora undécima, halló otros que estaban ociosos; y díceles: ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?

Dícenle: Porque nadie nos ha ajustado. Díceles: Id también vosotros á la viña, y recibiréis lo que fuere justo.

Y cuando fué la tarde del día, el señor de la viña dijo á su mayordomo: Llama á los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.

Y viniendo los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario.

Y viniendo también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario.

Y tomándolo, murmuraban contra el padre de la familia,

Diciendo: Estos postreros sólo han trabajado una hora, y los has hecho iguales á nosotros, que hemos llevado la carga y el calor del día.

Y él respondiendo, dijo á uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no te concertaste conmigo por un denario?

Toma lo que es tuyo, y vete; mas quiero dar á este postrero, como á ti.

¿No me es lícito á mí hacer lo que quiero con lo mío? ó ¿es malo tu ojo, porque yo soy bueno?

Así los primeros serán postreros, y los postreros primeros: porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.

Marcos
Marcos (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Lucas
San Lucas (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Juan
Juan (Reina-Valera 1909) no citado en el libro

Detalles técnicos

Año 33

Lugar: Entrada de la ciudad de Jericó

Fecha: Mes de febrero del año 33 d. C.

Procedimiento: Seguimos con Mateo

Nota sobre el procedimiento: Mateo es el único que relata esta

Mapa de Jericó

Durante una parada en el camino a Jerusalén, al llegar a Jericó, el Mesías Jesús presenta una cuyo contenido suscita interrogantes.

Comentarios

San Mateo 20.1-16 presenta la de los obreros de la hora undécima, una historia contada por el Mesías Jesús para ilustrar la naturaleza del reino de los cielos. En esta , un padre de familia sale muy de mañana para contratar obreros que trabajen en su viña. Se pone de acuerdo con ellos en un denario, el pago habitual por una jornada completa de trabajo. Luego sale de nuevo a la hora tercera, a la sexta, a la novena y, por último, a la undécima del día, y encuentra a otros hombres sin empleo. A estos les promete darles lo que sea justo. Al caer la tarde, el amo ordena a su mayordomo que pague a los obreros, empezando por los últimos contratados. Para gran sorpresa de todos, los que solo han trabajado una hora reciben un denario, el mismo salario que los que han trabajado todo el día.

Los primeros contratados se sienten perjudicados y murmuran contra el amo. Les parece injusto que quienes soportaron el peso del día y el calor reciban la misma retribución que quienes trabajaron tan poco. El amo les responde con calma: no hace agravio a nadie, pues aceptaron el salario convenido. Reivindica también el derecho de disponer de sus bienes como quiera y de ser generoso con quien desee. Concluye por fin con esta palabra memorable: «Los , y los .»

Esta pone de relieve la lógica divina de la gracia, distinta de la lógica humana de la justicia. Muestra que la salvación y la recompensa en el reino de Dios no dependen del tiempo ni de la cantidad de trabajo, sino de la bondad y de la soberana libertad de Dios. Invierte la jerarquía humana basada en el mérito y subraya que todos los que responden al llamado de Dios, vengan temprano o tarde, reciben por igual la vida eterna. Es una lección sobre la generosidad de Dios, sobre el agradecimiento que el hombre debe tener por la gracia recibida y sobre la humildad que ha de guardar ante quienes parecen venir «a la última hora».

Las

Nota complementaria