Transfiguration de Jésus
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CTD070
La transfiguración
Cet article analyse les différences apparentes entre les récits évangéliques de la transfiguration de Jésus. Il évalue les perspectives uniques de Matthieu, Marc et Luc, soulignant l'absence de Jean sur cet événement. Les variations entre les récits sont considérées comme complémentaires, enrichissant la compréhension de cet épisode clé de la théologie chrétienne.
San Mateo 17.5-9 (Reina-Valera 1909) :Y estando aún él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: á él oid.Y oyendo esto los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera.Entonces Jesús llegando, los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.Y alzando ellos sus ojos, á nadie vieron, sino á solo Jesús.Y como descendieron del monte, les mandó Jesús, diciendo: No digáis á nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER193
La transfiguración
El artículo explora la transfiguración de Jesús, en la que resplandece con luz divina junto a Moisés y Elías en el monte Hermón. Pedro, Santiago y Juan son testigos de ella. Este acontecimiento manifiesta la divinidad de Jesús.
San Mateo 17.1-13 (Reina-Valera 1909) :Y DESPUÉS de seis días, Jesús toma á Pedro, y á Jacobo, y á Juan su hermano, y los lleva aparte á un monte alto:Y se transfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz.Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.Y respondiendo Pedro, dijo á Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y otro para Elías.Y estando aún él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: á él oid.Y oyendo esto los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera.Entonces Jesús llegando, los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.Y alzando ellos sus ojos, á nadie vieron, sino á solo Jesús.Y como descendieron del monte, les mandó Jesús, diciendo: No digáis á nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos.Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen pues los escribas que es menester que Elías venga primero?Y respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías vendrá primero, y restituirá todas las cosas.Mas os digo, que ya vino Elías, y no le conocieron; antes hicieron en él todo lo que quisieron: así también el Hijo del hombre padecerá de ellos.Los discípulos entonces entendieron, que les habló de Juan el Bautista.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org