De la 3ème Pâque au début de la dernière semaine 1 étude
Miracles 1 étude
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana
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PER193
La transfiguración
El artículo explora la transfiguración de Jesús, en la que resplandece con luz divina junto a Moisés y Elías en el monte Hermón. Pedro, Santiago y Juan son testigos de ella. Este acontecimiento manifiesta la divinidad de Jesús.
San Lucas 9.28-36 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó á Pedro y á Juan y á Jacobo, y subió al monte á orar.Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías;Que aparecieron en majestad, y hablaban de su salida, la cual había de cumplir en Jerusalem.Y Pedro y los que estaban con él, estaban cargados de sueño: y como despertaron, vieron su majestad, y á aquellos dos varones que estaban con él.Y aconteció, que apartándose ellos de él, Pedro dice á Jesús: Maestro, bien es que nos quedemos aquí: y hagamos tres pabellones, uno para ti, y uno para Moisés, y uno para Elías; no sabiendo lo que se decía.Y estando él hablando esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor, entrando ellos en la nube.Y vino una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; á él oid.Y pasada aquella voz, Jesús fué hallado solo: y ellos callaron; y por aquellos días no dijeron nada á nadie de lo que habían visto.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Milagros
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MIR029
La transfiguración
La Transfiguration, relatée dans Matthieu, Marc et Luc, révèle la divinité de Jésus. Il est transfiguré devant Pierre, Jacques et Jean sur une montagne. Moïse et Élie apparaissent, et une voix céleste déclare Jésus comme le Fils bien-aimé. Ces récits soulignent l'importance de Jésus et son enseignement.
San Mateo 17.1-13 (Reina-Valera 1909) :Y DESPUÉS de seis días, Jesús toma á Pedro, y á Jacobo, y á Juan su hermano, y los lleva aparte á un monte alto:Y se transfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz.Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.Y respondiendo Pedro, dijo á Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y otro para Elías.Y estando aún él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: á él oid.Y oyendo esto los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera.Entonces Jesús llegando, los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.Y alzando ellos sus ojos, á nadie vieron, sino á solo Jesús.Y como descendieron del monte, les mandó Jesús, diciendo: No digáis á nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos.Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen pues los escribas que es menester que Elías venga primero?Y respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías vendrá primero, y restituirá todas las cosas.Mas os digo, que ya vino Elías, y no le conocieron; antes hicieron en él todo lo que quisieron: así también el Hijo del hombre padecerá de ellos.Los discípulos entonces entendieron, que les habló de Juan el Bautista.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org