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La parábola del sembrador

El artículo analiza la parábola del sembrador predicada por Jesús. Compara los relatos de Mateo, Marcos y Lucas, cada uno adaptado a su público. También aborda el uso de las parábolas por parte de Jesús y su estrategia para comunicarse con grandes multitudes, y sugiere apéndices para profundizar en el tema.

9 min parábola sembrador enseñanzas de Jesús 8 versículos 3 libros

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Textos bíblicos

Mateo
San Mateo 13.1-23 (Reina-Valera 1909)

Y AQUEL día, saliendo Jesús de casa, se sentó junto á la mar.

Y se allegaron á él muchas gentes; y entrándose él en el barco, se sentó, y toda la gente estaba á la ribera.

Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí el que sembraba salió á sembrar.

Y sembrando, parte de la simiente cayó junto al camino; y vinieron las aves, y la comieron.

Y parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y nació luego, porque no tenía profundidad de tierra:

Mas en saliendo el sol, se quemó; y secóse, porque no tenía raíz.

Y parte cayó en espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron.

Y parte cayó en buena tierra, y dió fruto, cuál á ciento, cuál á sesenta, y cuál á treinta.

Quien tiene oídos para oir, oiga.

Entonces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?

Y él respondiendo, les dijo: Por que á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido.

Porque á cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

Por eso les hablo por parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.

De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no miraréis.

Porque el corazón de este pueblo está engrosado, y de los oídos oyen pesadamente, y de sus ojos guiñan: para que no vean de los ojos, y oigan de los oídos, y del corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane.

Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.

Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron: y oir lo que oís, y no lo oyeron.

Oid, pues, vosotros la parábola del que siembra:

Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndola, viene el malo, y arrebata lo que fué sembrado en su corazón: éste es el que fué sembrado junto al camino.

Y el que fué sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo.

Mas no tiene raíz en sí, antes es temporal: que venida la aflicción ó la persecución por la palabra, luego se ofende.

Y el que fué sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa.

Mas el que fué sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, y otro á treinta.

Marcos
Marcos 4.1-20 (Reina-Valera 1909)

Y OTRA vez comenzó á enseñar junto á la mar, y se juntó á él mucha gente; tanto, que entrándose él en un barco, se sentó en la mar: y toda la gente estaba en tierra junto á la mar.

Y les enseñaba por parábolas muchas cosas, y les decía en su doctrina:

Oid: He aquí, el sembrador salió á sembrar.

Y aconteció sembrando, que una parte cayó junto al camino; y vinieron las aves del cielo, y la tragaron.

Y otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y luego salió, porque no tenía la tierra profunda:

Mas salido el sol, se quemó; y por cuanto no tenía raíz, se secó.

Y otra parte cayó en espinas; y subieron las espinas, y la ahogaron, y no dió fruto.

Y otra parte cayó en buena tierra, y dió fruto, que subió y creció: y llevó uno á treinta, y otro á sesenta, y otro á ciento.

Entonces les dijo: El que tiene oídos para oir, oiga.

Y cuando estuvo solo, le preguntaron los que estaban cerca de él con los doce, sobre la parábola.

Y les dijo: A vosotros es dado saber el misterio del reino de Dios; mas á los que están fuera, por parábolas todas las cosas;

Para que viendo, vean y no echen de ver; y oyendo, oigan y no entiendan: porque no se conviertan, y les sean perdonados los pecados.

Y les dijo: ¿No sabéis esta parábola? ¿Cómo, pues, entenderéis todas las parábolas?

El que siembra es el que siembra la palabra.

Y éstos son los de junto al camino: en los que la palabra es sembrada: mas después que la oyeron, luego viene Satanás, y quita la palabra que fué sembrada en sus corazones.

Y asimismo éstos son los que son sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, luego la toman con gozo;

Mas no tienen raíz en sí, antes son temporales, que en levantándose la tribulación ó la persecución por causa de la palabra, luego se escandalizan.

Y éstos son los que son sembrados entre espinas: los que oyen la palabra;

Mas los cuidados de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias que hay en las otras cosas, entrando, ahogan la palabra, y se hace infructuosa.

Y éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra, y la reciben, y hacen fruto, uno á treinta, otro á sesenta, y otro á ciento.

Lucas
San Lucas 8.4-15 (Reina-Valera 1909)

Y como se juntó una grande compañía, y los que estaban en cada ciudad vinieron á él, dijo por una parábola:

Uno que sembraba, salió á sembrar su simiente; y sembrando, una parte cayó junto al camino, y fué hollada; y las aves del cielo la comieron.

Y otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad.

Y otra parte cayó entre las espinas; y naciendo las espinas juntamente, la ahogaron.

Y otra parte cayó en buena tierra, y cuando fué nacida, llevó fruto á ciento por uno. Diciendo estas cosas clamaba: El que tiene oídos para oir, oiga.

Y sus discípulos le preguntaron, diciendo, qué era esta parábola.

Y él dijo: A vosotros es dado conocer los misterios del reino de Dios; mas á los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan.

Es pues ésta la parábola: La simiente es la palabra de Dios.

Y los de junto al camino, éstos son los que oyen; y luego viene el diablo, y quita la palabra de su corazón, porque no crean y se salven.

Y los de sobre la piedra, son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; mas éstos no tienen raíces; que á tiempo creen, y en el tiempo de la tentación se apartan.

Y la que cayó entre las espinas, éstos son los que oyeron; mas yéndose, son ahogados de los cuidados y de las riquezas y de los pasatiempos de la vida, y no llevan fruto.

Mas la que en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y llevan fruto en paciencia.

Juan
Juan (Reina-Valera 1909) no citado en el libro

Detalles técnicos

Gráfico de barras del año 31

Lugar: Una pequeña bahía en las orillas del lago de Tiberíades, cerca de Cafarnaún en Galilea.

Fecha: Octubre o noviembre del año 31

Procedimiento: Continuamos con Marcos

Nota sobre el método de trabajo: Aunque Mateo y Lucas abordan el mismo tema, la cronología presentada por Marcos nos parece la más fácil de seguir.

Cafarnaún

El Mesías, Jesús, va a presentar una nueva centrada en el tema de un sembrador.

La parábola del sembrador

El sembrador

Comentarios

El Mesías Jesús sale de la residencia que ocupaba en Cafarnaún y se dirige al (lago de Tiberíades). Al ver que hay una multitud numerosa, decide subir a una barca para poder moverse libremente.

Mateo y Marcos precisan que la multitud se quedó en la orilla, mientras el Mesías Jesús comenzó a enseñarles diversas parábolas. Esto intrigó a los discípulos, probablemente los apóstoles (Marcos 4.10), que le preguntaron por qué utilizaba este tipo de lenguaje (San Mateo 13.10). Tuvieron dificultades para comprender esta y, por ello, pidieron explicaciones al Maestro (Marcos 4.10; San Lucas 8.9-10).

Los tres autores ofrecen la misma respuesta, cuando menos enigmática. Abordamos este tema en detalle en el anexo ANN078: Las parábolas, así como en el estudio sobre las PAR001: El sembrador.

Es destacable que Mateo, Marcos y Lucas incluyan este mismo pasaje. Esta marca una transición en la enseñanza de Jesucristo. En Mateo, en particular, aparece después del capítulo 12, que ilustra claramente el deterioro de las relaciones con las autoridades religiosas.

Observamos pequeñas variaciones entre las tres versiones de este relato.

Mateo se dirige principalmente a un público judío y pone así el énfasis en la comprensión y en el reino de los cielos. Ofrece una explicación más profunda de la y destaca la reacción de los distintos tipos de terreno.
Marcos, al dirigirse a un público , adopta un estilo más directo y conciso, a menudo centrado en la acción y la inmediatez. Omite algunas explicaciones más detalladas presentes en Mateo, lo que hace que su relato sea más breve y sucinto.

Lucas, al dirigirse a lectores griegos, destaca la reacción a la palabra de Dios y la respuesta de los oyentes. Subraya especialmente la importancia de escuchar atentamente y comprender correctamente la palabra divina.
Cada evangelista ajusta su relato en función de su público destinatario y de su contexto particular. Las variaciones lingüísticas y estilísticas reflejan las diversas intenciones y preocupaciones de los autores.

Le aconsejamos consultar el anexo ANN078: Las parábolas para comprender las razones del cambio de estrategia del Mesías Jesús.

También es pertinente preguntarse cómo lograba Jesús comunicarse eficazmente con una multitud numerosa. Esta cuestión se trata en detalle en el anexo ANN050: Cómo se hacía oír el Mesías Jesús.

El potencial acústico de algunas calas situadas junto al agua ofrece una respuesta adecuada a esta cuestión.

Los Evangelios sinópticos presentan, de manera coherente, una narración estructurada en dos partes distintas.
Primero se produce la proclamación pública de esta . En segundo lugar, se da una explicación privada después de que se marche la multitud. Es probable que el Mesías Jesús también impartiera otras enseñanzas y sanara a enfermos.

D'après Marcos 4.10, le Messie Jésus a exposé la signification de la à ses disciples en privé, après le départ de la foule. L'absence d'accès de la foule à cette explication est précisée dans l'annexe ANN078 : Les paraboles.

No resulta lógico convocar a semejante multitud solo para unas pocas palabras. Es probable que las otras parábolas sobre el reino de Dios mencionadas por Mateo también se presentaran durante esta importante reunión.

Es plausible que algunos pasajes de las Bienaventuranzas se proclamaran en este lugar. Los evangelistas Mateo, Marcos, Lucas y Juan agruparon pasajes en torno a temas comunes para facilitar su comprensión. Es importante señalar que estos autores condensaron los discursos presentados.

Es esencial asociar el concepto de semilla fructífera con el del reino de Dios. Esta relación implica la palabra transmitida por Jesús, cuya recepción difiere de una persona a otra.

Comprendre le sens demande une réflexion approfondie. Par conséquent, il est nécessaire de fournir un effort continu pour extraire l'essence du message. La incite à une analyse précise pour identifier les éléments importants.

Mateo detalló la interpretación del Maestro, pero esto sigue siendo poco frecuente, pues muchas parábolas carecen de explicación. Marcos y Lucas también mencionan esta interpretación, aunque de forma más breve (PER146 Explicaciones por la noche de distintas parábolas, en particular la de la cizaña).