Se trata de la segunda referencia a la familia del Mesías Jesús (PER121 : El testimonio de la familia del Mesías Jesús). Esta vez no manifiesta una oposición directa, sino que simplemente expresa el deseo de hablar con él (Juan 7.5).
Es evidente que la familia del Mesías Jesús manifiesta un interés constante por su trayectoria y está presente con frecuencia en diversos acontecimientos significativos.
Es probable que no se mencione a José debido a su fallecimiento. En aquella época, los accidentes laborales mortales eran frecuentes. Según nuestras estimaciones, habría tenido unos cincuenta años.
El Mesías Jesús está tan solicitado por la multitud que ni siquiera tiene tiempo para comer o reunirse con su familia (Marcos 10.31). Aunque los puedan formular esta crítica, Jesús, consciente de sus pensamientos, precisa que su verdadera familia está formada por quienes siguen y aplican sus enseñanzas.
Esta declaración de Jesús reviste una importancia particular, dado que, en aquella época, la familia desempeñaba un papel central y la solidaridad familiar era crucial para la supervivencia de muchos judíos.
San Mateo 10.37-39 destaca la primacía del amor a Dios sobre el amor a los seres queridos. Jesús subraya que su verdadera familia está formada por quienes cumplen la voluntad de Dios e insiste en la importancia del vínculo espiritual frente al vínculo carnal. No se trata de descuidar las responsabilidades familiares, sino de definir prioridades claras.
También es posible que los miembros de su familia, al observar el éxito creciente de su medio hermano, busquen beneficiarse de su influencia debido a sus lazos familiares. Él declarará que la única manera de obtener el favor divino es convertirse en discípulos, lo cual solo es posible cumpliendo la voluntad de Dios (San Mateo 7.21).