PER128

La parábola de la lámpara bajo el celemín

La parábola de la lámpara bajo el celemín enseña a los discípulos de Jesús a hacer brillar su luz espiritual llevando vidas ejemplares. Esto significa vivir de manera que se intensifique la luz divina y animar a los demás a hacer lo mismo, inspirándose en los evangelios.

7 min parábola lámpara luz testimonio discípulos 8 versículos 3 libros

Consulta

Textos bíblicos

Mateo
San Mateo 5.14-16 (Reina-Valera 1909)

Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero, y alumbra á todos los que están en casa.

Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.

Marcos
Marcos 4.21-23 (Reina-Valera 1909)

También les dijo: ¿Tráese la antorcha para ser puesta debajo del almud, ó debajo de la cama? ¿No es para ser puesta en el candelero?

Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado, ni secreto que no haya de descubrirse.

Si alguno tiene oídos para oir, oiga.

Lucas
San Lucas 11.33-36 (Reina-Valera 1909)

Nadie pone en oculto la antorcha encendida, ni debajo del almud, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz.

La antorcha del cuerpo es el ojo: pues si tu ojo fuere simple, también todo tu cuerpo será resplandeciente; mas si fuere malo, también tu cuerpo será tenebroso.

Mira pues, si la lumbre que en ti hay, es tinieblas.

Así que, siendo todo tu cuerpo resplandeciente, no teniendo alguna parte de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una antorcha de resplandor te alumbra.

Lucas
San Lucas 8.16-18 (Reina-Valera 1909)

Ninguno que enciende la antorcha la cubre con vasija, ó la pone debajo de la cama; mas la pone en un candelero, para que los que entran vean la luz.

Porque no hay cosa oculta, que no haya de ser manifestada; ni cosa escondida, que no haya de ser entendida, y de venir á luz.

Mirad pues cómo oís; porque á cualquiera que tuviere, le será dado; y á cualquiera que no tuviere, aun lo que parece tener le será quitado.

Juan
Juan (Reina-Valera 1909) no citado en el libro

Detalles técnicos

Gráfico de barras del año 31

Lugar: Cerca de la casa de Cafarnaún en Galilea.

Fecha: Octubre o noviembre del año 31

Procedimiento: Seguimos a Lucas

Nota sobre el procedimiento: Lucas, Mateo y Marcos retomarán este tema.

Cafarnaún

El Mesías Jesús describe la vida del discípulo como una lámpara destinada a iluminar.

La parábola de la lámpara bajo el celemín

Lámpara

Comentarios

Siguiendo la cronología de Lucas, hemos incorporado diversos textos sobre el mismo tema procedentes de otras intervenciones de Jesucristo para facilitar una comprensión más profunda del mensaje.

Esta evoca una lámpara encendida que, lógicamente, debe colocarse en el mejor lugar para iluminar la habitación y permitir que las personas presentes vean bien. Lucas explica después que nuestro ojo es la lámpara del cuerpo, representando así la luz mencionada anteriormente. Destaca que, cuando el ojo funciona correctamente, ofrece una visión clara, lo que deja de suceder si su estado se deteriora.

Existen, por tanto, dos aplicaciones distintas: la primera consiste en iluminar a los demás, recordando que el discípulo se ha convertido en la luz del mundo (San Mateo 5.14), y trata del testimonio. La segunda muestra que el discípulo también necesita ser iluminado por la luz del Mesías Jesús. Así, el discípulo refleja la luz que Jesucristo ha traído a su alma.

¿Qué significa velar por que nuestra luz no se convierta en tinieblas, según San Lucas 11.35?

Puede encontrarse una respuesta en San Mateo 5.16, que compara la luz con nuestra manera ejemplar de vivir. Esto debería impulsar a quienes la observan a honrar a Dios. Si nuestra manera de vivir se deteriora, nuestra luz se convierte en tinieblas.

La enseñanza de Jesucristo revela claramente la verdad divina e ilumina nuestras mentes. Estas palabras actúan como una luz que pone de manifiesto las realidades espirituales antes ocultas, y esta iluminación debe servir de testimonio visible para todos.

El pasaje de San Mateo 5.14-16, extraído del sermón del monte (PER088), compara al individuo que escucha y aplica las enseñanzas de Jesucristo con una persona que recibe la luz, vive en ella e ilumina, a su vez, a quienes la rodean. En otras palabras, da testimonio de la gracia divina.