De la segunda a la tercera fiesta de Pascua 4 estudios
Ministerio de Jesús: llamamientos, milagros y enseñanzas 1 estudio
La última semana antes del arresto 1 estudio
De la segunda a la tercera fiesta de Pascua
-
PER106
El sermón del monte (22), los que me llaman Señor
El artículo explora el Sermón del monte, donde Jesús habla de supuestos discípulos a quienes no reconoce. Al comparar a los evangelistas Mateo y Lucas, trata la autenticidad de la fe necesaria para entrar en el Reino de Dios, más allá de la pertenencia étnica y de los actos milagrosos.
San Lucas 17.7-10 (Reina-Valera 1909) :¿Y quién de vosotros tiene un siervo que ara ó apacienta, que vuelto del campo le diga luego: Pasa, siéntate á la mesa?¿No le dice antes: Adereza qué cene, y arremángate, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come tú y bebe?¿Da gracias al siervo porque hizo lo que le había sido mandado? Pienso que no.Así también vosotros, cuando hubiereis hecho todo lo que os es mandado, decid: Siervos inútiles somos, porque lo que debíamos hacer, hicimos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER141
La parábola de la cizaña y el trigo
La parábola de la cizaña y el trigo (Mateo 13.24-30), exclusiva de Mateo, enseña la coexistencia del bien y del mal en el mundo hasta el juicio final. Jesús ilustra en ella la paciencia de Dios, que aplaza la separación entre justos y malvados hasta la cosecha escatológica, confiada a los ángeles. Esta parábola forma parte de una profunda reflexión bíblica sobre la aparente prosperidad de los malvados, compartida por Habacuc, Asaf, Jeremías y Job.
San Mateo 25.1-13 (Reina-Valera 1909) :ENTONCES el reino de los cielos será semejante á diez vírgenes, que tomando sus lámparas, salieron á recibir al esposo.Y las cinco de ellas eran prudentes, y las cinco fatuas.Las que eran fatuas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite;Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasos, juntamente con sus lámparas.Y tardándose el esposo, cabecearon todas, y se durmieron.Y á la media noche fué oído un clamor: He aquí, el esposo viene; salid á recibirle.Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y aderezaron sus lámparas.Y las fatuas dijeron á las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.Mas las prudentes respondieron, diciendo: Porque no nos falte á nosotras y á vosotras, id antes á los que venden, y comprad para vosotras.Y mientras que ellas iban á comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con él á las bodas; y se cerró la puerta.Y después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: Señor, Señor, ábrenos.Mas respondiendo él, dijo: De cierto os digo, que no os conozco.Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER143
La parábola del grano de mostaza
La parábola del grano de mostaza (Mt 13.31-32; Mc 4.30-32; Lc 13.18-19) ilustra el Reino de Dios mediante una semilla diminuta que se convierte en un gran árbol. Pronunciada cerca de Cafarnaún en el año 31 d. C., enseña que el Reino comienza humildemente pero experimenta un crecimiento extraordinario, ofreciendo refugio y acogida a todos. Invita a la fe, a la paciencia y a confiar en Dios para el crecimiento espiritual.
San Mateo 13.31-32 (Reina-Valera 1909) :Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que tomándolo alguno lo sembró en su campo:El cual á la verdad es la más pequeña de todas las simientes; mas cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER146
Explicación por la noche de distintas parábolas (la cizaña)
PER146 recoge la explicación que Jesús dio a sus discípulos sobre la parábola de la cizaña (Mt 13.36-43), testimonio exclusivo de Mateo. Jesús revela allí un método de interpretación en tres ejes: identificación simbólica de los elementos, dimensión escatológica y aplicación práctica. Este pasaje se inscribe en el discurso de las siete parábolas del Reino de Dios reunidas por Mateo en el capítulo 13.
San Mateo 13.1-23 (Reina-Valera 1909) :Y AQUEL día, saliendo Jesús de casa, se sentó junto á la mar.Y se allegaron á él muchas gentes; y entrándose él en el barco, se sentó, y toda la gente estaba á la ribera.Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí el que sembraba salió á sembrar.Y sembrando, parte de la simiente cayó junto al camino; y vinieron las aves, y la comieron.Y parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y nació luego, porque no tenía profundidad de tierra:Mas en saliendo el sol, se quemó; y secóse, porque no tenía raíz.Y parte cayó en espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron.Y parte cayó en buena tierra, y dió fruto, cuál á ciento, cuál á sesenta, y cuál á treinta.Quien tiene oídos para oir, oiga.Entonces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?Y él respondiendo, les dijo: Por que á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido.Porque á cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.Por eso les hablo por parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no miraréis.Porque el corazón de este pueblo está engrosado, y de los oídos oyen pesadamente, y de sus ojos guiñan: para que no vean de los ojos, y oigan de los oídos, y del corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane.Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron: y oir lo que oís, y no lo oyeron.Oid, pues, vosotros la parábola del que siembra:Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndola, viene el malo, y arrebata lo que fué sembrado en su corazón: éste es el que fué sembrado junto al camino.Y el que fué sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo.Mas no tiene raíz en sí, antes es temporal: que venida la aflicción ó la persecución por la palabra, luego se ofende.Y el que fué sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa.Mas el que fué sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, y otro á treinta.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Ministerio de Jesús: llamamientos, milagros y enseñanzas
-
PAR004
El buen grano y la cizaña
El artículo analiza la parábola del trigo y la cizaña, en la que Jesús explica la coexistencia del bien y del mal en el mundo. Esta historia subraya la paciencia divina y la idea de un juicio final. Las lecciones que se extraen ofrecen perspectivas espirituales importantes para los creyentes.
San Mateo 13.24-30 (Reina-Valera 1909) :Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su campo:Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembró cizaña entre el trigo, y se fué.Y como la hierba salió é hizo fruto, entonces apareció también la cizaña.Y llegándose los siervos del padre de la familia, le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo? ¿de dónde, pues, tiene cizaña?Y él les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la cojamos?Y él dijo: No; porque cogiendo la cizaña, no arranquéis también con ella el trigo.Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré á los segadores: Coged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; mas recoged el trigo en mi alfolí.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
La última semana antes del arresto
-
PER290
La parábola de los dos hijos
La parábola de los dos hijos (Mt 21,28-32), relatada únicamente por Mateo, se sitúa en el Templo de Jerusalén durante la última semana de Jesús. Contrapone dos actitudes: prometer sin actuar frente a negarse y luego obedecer. Jesús desenmascara en ella la hipocresía de los jefes religiosos y anuncia que los pecadores arrepentidos entran antes que ellos en el Reino. Un llamado universal a la humildad y al arrepentimiento sincero.
San Mateo 13.31-33 (Reina-Valera 1909) :Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que tomándolo alguno lo sembró en su campo:El cual á la verdad es la más pequeña de todas las simientes; mas cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante á la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org