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Parábola de los siervos y las recompensas, de los talentos

El artículo trata de la parábola de los talentos de Jesús, que ilustra la importancia de administrar fielmente los dones al servicio de Dios mientras se espera su regreso.

3 min parábola talentos siervos 2 versículos 1 libro

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Textos bíblicos

Mateo
San Mateo 25.14-30 (Reina-Valera 1909)

Porque el reino de los cielos es como un hombre que partiéndose lejos llamó á sus siervos, y les entregó sus bienes.

Y á éste dió cinco talentos, y al otro dos, y al otro uno: á cada uno conforme á su facultad; y luego se partió lejos.

Y el que había recibido cinco talentos se fué, y granjeó con ellos, é hizo otros cinco talentos.

Asimismo el que había recibido dos, ganó también él otros dos.

Mas el que había recibido uno, fué y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.

Y después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos, é hizo cuentas con ellos.

Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; he aquí otros cinco talentos he ganado sobre ellos.

Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor.

Y llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; he aquí otros dos talentos he ganado sobre ellos.

Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor.

Y llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste, y recoges donde no esparciste;

Y tuve miedo, y fuí, y escondí tu talento en la tierra: he aquí tienes lo que es tuyo.

Y respondiendo su señor, le dijo: Malo y negligente siervo, sabías que siego donde no sembré y que recojo donde no esparcí;

Por tanto te convenía dar mi dinero á los banqueros, y viniendo yo, hubiera recibido lo que es mío con usura.

Quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.

Porque á cualquiera que tuviere, le será dado, y tendrá más; y al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado.

Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.

Marcos
Marcos (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Lucas
San Lucas (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Juan
Juan (Reina-Valera 1909) no citado en el libro

Detalles técnicos

Año 33

Lugar: El frente a Jerusalén

Fecha: el miércoles 30 de marzo del año 33, por la noche

Procedimiento: Continuamos con Mateo

Nota sobre el procedimiento: Mateo es el único que relata esta

Mapa de Jerusalén y su región
Gráfico de barras del miércoles

El Mesías Jesús, en el , pronuncia un discurso sobre el fin de los tiempos y añade otra sobre las bolsas de plata.

Comentarios

Cette autre est plutôt étonnante, le Maître, absent confie des responsabilités à ses serviteurs. Chacun d’eux va agir selon sa propre conception du service. Elle est connue comme celle des talents qui sont transcrit dans notre traduction () par « sacs d’argent ».

La de los talentos en San Mateo 25.14-30 enseña la responsabilidad que Dios confía a cada uno según sus capacidades y la necesidad de hacer fructificar lo que nos ha dado. El señor, que representa al Mesías Jesús, confía sus bienes a sus siervos antes de partir, imagen del tiempo presente en que está ausente corporalmente, pero en que sus discípulos deben actuar con fidelidad.

Los talentos simbolizan todo lo que Dios nos confía: dones espirituales, capacidades, tiempo, recursos y oportunidades. Los dos primeros siervos los aprovechan, demostrando su celo y su sentido del deber. Su fidelidad, más que el resultado mismo, es lo que el señor recompensa. En cambio, el tercer siervo, por miedo o pereza, entierra su talento y no produce nada.

Su actitud refleja desconfianza hacia el señor y una negativa a correr riesgos en la fe. El juicio que sigue revela la gravedad de la inacción espiritual. No usar lo que Dios nos confía equivale a despreciarlo y conduce a la pérdida. El señor quita entonces el talento al siervo inútil para dárselo al que supo utilizarlo, subrayando que los dones crecen cuando los ponemos en práctica.

Esta insiste, pues, en la espera activa del regreso del Señor: no se trata de conservar pasivamente, sino de servir con fidelidad y valentía. Nos recuerda, por último, que la verdadera recompensa no es solo material o visible, sino que está en la alegría de compartir la comunión del señor, la alegría del propio Dios.