De la segunda a la tercera fiesta de Pascua 2 estudios
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana 3 estudios
La última semana antes del arresto 1 estudio
La resurrección y las diversas apariciones 1 estudio
Las contradicciones 1 estudio
Ministerio de Pedro 2 estudios
Milagros 1 estudio
De la segunda a la tercera fiesta de Pascua
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PER109
La curación de un leproso después del sermón del monte
Este artículo explora la curación de un leproso por Jesús después del sermón del monte y examina los diversos relatos de los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. La curación se describe como un desafío a las estrictas leyes sobre la purificación y se destaca la importancia de respetar la ley de Moisés. El artículo se pregunta por la continuidad entre los distintos relatos evangélicos.
Levítico 13 (Reina-Valera 1909) :Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aarón, diciendo:Cuando el hombre tuviere en la piel de su carne hinchazón, ó postilla, ó mancha blanca, y hubiere en la piel de su carne como llaga de lepra, será traído á Aarón el sacerdote, ó á uno de los sacerdotes sus hijos:Y el sacerdote mirará la llaga en la piel de la carne: si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga más hundida que la tez de la carne, llaga de lepra es; y el sacerdote le reconocerá, y le dará por inmundo.Y si en la piel de su carne hubiere mancha blanca, pero no pareciere más hundida que la tez, ni su pelo se hubiere vuelto blanco, entonces el sacerdote encerrará al llagado por siete días;Y al séptimo día el sacerdote lo mirará; y si la llaga á su parecer se hubiere estancado, no habiéndose extendido en la piel, entonces el sacerdote le volverá á encerrar por otros siete días.Y al séptimo día el sacerdote le reconocerá de nuevo; y si parece haberse oscurecido la llaga, y que no ha cundido en la piel, entonces el sacerdote lo dará por limpio: era postilla; y lavará sus vestidos, y será limpio.Mas si hubiere ido creciendo la postilla en la piel, después que fué mostrado al sacerdote para ser limpio, será visto otra vez del sacerdote:Y si reconociéndolo el sacerdote, ve que la postilla ha crecido en la piel, el sacerdote lo dará por inmundo: es lepra.Cuando hubiere llaga de lepra en el hombre, será traído al sacerdote;Y el sacerdote mirará, y si pareciere tumor blanco en la piel, el cual haya mudado el color del pelo, y se descubre asimismo la carne viva,Lepra es envejecida en la piel de su carne; y le dará por inmundo el sacerdote, y no le encerrará, porque es inmundo.Mas si brotare la lepra cundiendo por el cutis, y ella cubriere toda la piel del llagado desde su cabeza hasta sus pies, á toda vista de ojos del sacerdote;Entonces el sacerdote le reconocerá; y si la lepra hubiere cubierto toda su carne, dará por limpio al llagado: hase vuelto toda ella blanca; y él es limpio.Mas el día que apareciere en él la carne viva, será inmundo.Y el sacerdote mirará la carne viva, y lo dará por inmundo. Es inmunda la carne viva: es lepra.Mas cuando la carne viva se mudare y volviere blanca, entonces vendrá al sacerdote;Y el sacerdote mirará, y si la llaga se hubiere vuelto blanca, el sacerdote dará por limpio al que tenía la llaga, y será limpio.Y cuando en la carne, en su piel, hubiere apostema, y se sanare,Y sucediere en el lugar de la apostema tumor blanco, ó mancha blanca embermejecida, será mostrado al sacerdote:Y el sacerdote mirará; y si pareciere estar más baja que su piel, y su pelo se hubiere vuelto blanco, darálo el sacerdote por inmundo: es llaga de lepra que se originó en la apostema.Y si el sacerdote la considerare, y no pareciere en ella pelo blanco, ni estuviere más baja que la piel, sino oscura, entonces el sacerdote lo encerrará por siete días:Y si se fuere extendiendo por la piel, entonces el sacerdote lo dará por inmundo: es llaga.Empero si la mancha blanca se estuviere en su lugar, que no haya cundido, es la costra de la apostema; y el sacerdote lo dará por limpio.Asimismo cuando la carne tuviere en su piel quemadura de fuego, y hubiere en lo sanado del fuego mancha blanquecina, bermejiza ó blanca,El sacerdote la mirará; y si el pelo se hubiere vuelto blanco en la mancha, y pareciere estar más hundida que la piel, es lepra que salió en la quemadura; y el sacerdote declarará al sujeto inmundo, por ser llaga de lepra.Mas si el sacerdote la mirare, y no pareciere en la mancha pelo blanco, ni estuviere más baja que la tez, sino que está oscura, le encerrará el sacerdote por siete días;Y al séptimo día el sacerdote la reconocerá: si se hubiere ido extendiendo por la piel, el sacerdote lo dará por inmundo: es llaga de lepra.Empero si la mancha se estuviere en su lugar, y no se hubiere extendido en la piel, sino que está oscura, hinchazón es de la quemadura: darálo el sacerdote por limpio; que señal de la quemadura es.Y al hombre ó mujer que le saliere llaga en la cabeza, ó en la barba,El sacerdote mirará la llaga; y si pareciere estar más profunda que la tez, y el pelo en ella fuera rubio y adelgazado, entonces el sacerdote lo dará por inmundo: es tiña, es lepra de la cabeza ó de la barba.Mas cuando el sacerdote hubiere mirado la llaga de la tiña, y no pareciere estar más profunda que la tez, ni fuere en ella pelo negro, el sacerdote encerrará al llagado de la tiña por siete días:Y al séptimo día el sacerdote mirará la llaga: y si la tiña no pareciere haberse extendido, ni hubiere en ella pelo rubio, ni pareciere la tiña más profunda que la tez,Entonces lo trasquilarán, mas no trasquilarán el lugar de la tiña: y encerrará el sacerdote al que tiene la tiña por otros siete días.Y al séptimo día mirará el sacerdote la tiña; y si la tiña no hubiere cundido en la piel, ni pareciere estar más profunda que la tez, el sacerdote lo dará por limpio; y lavará sus vestidos, y será limpio.Empero si la tiña se hubiere ido extendiendo en la piel después de su purificación,Entonces el sacerdote la mirará; y si la tiña hubiere cundido en la piel, no busque el sacerdote el pelo rubio, es inmundo.Mas si le pareciere que la tiña está detenida, y que ha salido en ella el pelo negro, la tiña está sanada; él está limpio, y por limpio lo dará el sacerdote.Asimismo el hombre ó mujer, cuando en la piel de su carne tuviere manchas, manchas blancas,El sacerdote mirará: y si en la piel de su carne parecieren manchas blancas algo oscurecidas, es empeine que brotó en la piel, está limpia la persona.Y el hombre, cuando se le pelare la cabeza, es calvo, mas limpio.Y si á la parte de su rostro se le pelare la cabeza, es calvo por delante, pero limpio.Mas cuando en la calva ó en la antecalva hubiere llaga blanca rojiza, lepra es que brota en su calva ó en su antecalva.Entonces el sacerdote lo mirará, y si pareciere la hinchazón de la llaga blanca rojiza en su calva ó en su antecalva, como el parecer de la lepra de la tez de la carne,Leproso es, es inmundo; el sacerdote lo dará luego por inmundo; en su cabeza tiene su llaga.Y el leproso en quien hubiere llaga, sus vestidos serán deshechos y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: ¡Inmundo! ¡inmundo!Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será inmundo; estará impuro: habitará solo; fuera del real será su morada.Y cuando en el vestido hubiere plaga de lepra, en vestido de lana, ó en vestido de lino;O en estambre ó en trama, de lino ó de lana, ó en piel, ó en cualquiera obra de piel;Y que la plaga sea verde, ó bermeja, en vestido ó en piel, ó en estambre ó en trama, ó en cualquiera obra de piel; plaga es de lepra, y se ha de mostrar al sacerdote.Y el sacerdote mirará la plaga, y encerrará la cosa plagada por siete días.Y al séptimo día mirará la plaga: y si hubiere cundido la plaga en el vestido, ó estambre, ó en la trama, ó en piel, ó en cualquiera obra que se hace de pieles, lepra roedora es la plaga; inmunda será.Será quemado el vestido, ó estambre ó trama, de lana ó de lino, ó cualquiera obra de pieles en que hubiere tal plaga; porque lepra roedora es: al fuego será quemada.Y si el sacerdote mirare, y no pareciere que la plaga se haya extendido en el vestido, ó estambre, ó en la trama, ó en cualquiera obra de pieles;Entonces el sacerdote mandará que laven donde está la plaga, y lo encerrará otra vez por siete días.Y el sacerdote mirará después que la plaga fuere lavada; y si pareciere que la plaga no ha mudado su aspecto, bien que no haya cundido la plaga, inmunda es; la quemarás al fuego; corrosión es penetrante, esté lo raído en la haz ó en el revés de aquella cosa.Mas si el sacerdote la viere, y pareciere que la plaga se ha oscurecido después que fué lavada, la cortará del vestido, ó de la piel, ó del estambre, ó de la trama.Y si apareciere más en el vestido, ó estambre, ó trama, ó en cualquiera cosa de pieles, reverdeciendo en ella, quemarás al fuego aquello donde estuviere la plaga.Empero el vestido, ó estambre, ó trama, ó cualquiera cosa de piel que lavares, y que se le quitare la plaga, lavarse ha segunda vez, y entonces será limpia.Esta es la ley de la plaga de la lepra del vestido de lana ó de lino, ó del estambre, ó de la trama, ó de cualquiera cosa de piel, para que sea dada por limpia ó por inmunda.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER129
La multitud numerosa
El artículo analiza las multitudes que siguen a Jesús y sus implicaciones sociales y religiosas, especialmente frente a las autoridades. Explora la influencia creciente de Jesús y las oposiciones que suscita.
Juan 2.25 (Reina-Valera 1909) :Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del hombre; porque él sabía lo que había en el hombre.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana
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PER185
Regreso a Betsaida
Este artículo examina el regreso de Jesús a Betsaida tras los enfrentamientos con los fariseos y destaca su intención de privilegiar la fe frente a las discusiones estériles.
San Mateo 19.1-2 (Reina-Valera 1909) :Y ACONTECIÓ que acabando Jesús estas palabras, se pasó de Galilea, y vino á los términos de Judea, pasado el Jordán.Y le siguieron muchas gentes, y los sanó allí.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER200
Discurso sobre la humildad
El artículo analiza el discurso de Jesús a sus apóstoles sobre la humildad, subrayando la importancia de la humildad y del servicio en el Reino de Dios, tal como se describe en los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas.
San Lucas 9.46-50 (Reina-Valera 1909) :Entonces entraron en disputa, cuál de ellos sería el mayor.Mas Jesús, viendo los pensamientos del corazón de ellos, tomó un niño, y púsole junto á sí,Y les dice: Cualquiera que recibiere este niño en mi nombre, á mí recibe; y cualquiera que me recibiere á mí, recibe al que me envió; porque el que fuere el menor entre todos vosotros, éste será el grande.Entonces respondiendo Juan, dijo: Maestro, hemos visto á uno que echaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros.Jesús le dijo: No se lo prohibáis; porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER201
Los escándalos y las ocasiones de caída
La perícopa PER201 presenta la enseñanza privada de Jesús en Cafarnaún sobre los escándalos y las ocasiones de caída. Distingue dos casos: los que hacen tropezar a los nuevos convertidos y los cristianos enfrentados a sus propias debilidades. Mediante metáforas corporales radicales, Jesús invita a eliminar todo lo que conduce al pecado, subrayando que la vida en el reino de Dios vale cualquier sacrificio. Mateo, Marcos y Lucas refieren esta enseñanza con matices complementarios.
Marcos 9.42-48 (Reina-Valera 1909) :Y cualquiera que escandalizare á uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y fuera echado en la mar.Y si tu mano te escandalizare, córtala: mejor te es entrar á la vida manco, que teniendo dos manos ir á la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado;Donde su gusano no muere, y el fuego nunca se apaga.Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo: mejor te es entrar á la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado;Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo: mejor te es entrar al reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado á la Gehenna;Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
La última semana antes del arresto
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PER287
El regreso de nuevo a Betania
PER287 describe el regreso de Jesús y sus discípulos a Betania tras una jornada en el Templo de Jerusalén, el lunes 28 de marzo del año 33. Atestiguado principalmente por Marcos 11.19, este episodio esclarece la rutina nocturna del grupo en torno a Marta, María y Lázaro. El artículo aborda la hospitalidad repartida, el papel de las mujeres, los viajes de ida y vuelta diarios entre Betania y Jerusalén, y la incomprensión de los discípulos ante los anuncios de la Pasión.
San Lucas 18.34 (Reina-Valera 1909) :Pero ellos nada de estas cosas entendían, y esta palabra les era encubierta, y no entendían lo que se decía.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
La resurrección y las diversas apariciones
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PER365
La piedra removida, el terremoto
La mañana de Pascua, unas mujeres fieles se dirigen al sepulcro de Jesús para completar los cuidados fúnebres. Descubren la piedra removida y el sepulcro vacío. El artículo analiza su fidelidad, que contrasta con la huida de los apóstoles, su apego a Jesús y la incomprensión general ante los anuncios de la resurrección. Un enfoque sinóptico compara a Mateo, Marcos, Lucas y Juan sobre este acontecimiento fundamental.
Marcos 16.1-2 (Reina-Valera 1909) :Y COMO pasó el sábado, María Magdalena, y María madre de Jacobo, y Salomé, compraron drogas aromáticas, para venir á ungirle.Y muy de mañana, el primer día de la semana, vienen al sepulcro, ya salido el sol.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Las contradicciones
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CTD015
El bastón para el viaje
El artículo CTD015 responde a una objeción islámica sobre una supuesta contradicción evangélica: ¿permitió o prohibió Jesús el bastón en la misión de los discípulos? Marcos 6.8 lo permite; Mateo 10.9-10 y Lucas 9.3 parecen prohibirlo. El análisis muestra que Mateo y Lucas formulan el principio general del desprendimiento, mientras que Marcos precisa que el bastón, objeto cotidiano que ya se poseía, no queda afectado por esta prohibición. Por tanto, no hay contradicción alguna, sino una complementariedad de enseñanzas.
Marcos 6.8 (Reina-Valera 1909) :Y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente báculo; no alforja, ni pan, ni dinero en la bolsa;Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Ministerio de Pedro
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ADA021
La búsqueda de los presos
Análisis de Hechos 5.21-26: tras la liberación milagrosa de los apóstoles, el Sanedrín descubre las celdas vacías. Lucas pone de relieve la perplejidad de las autoridades religiosas, el desconcierto del jefe de la guardia del Templo y el temor a una reacción popular. A pesar de lo inexplicable, los jefes religiosos persisten en su oposición y ordenan un segundo arresto, lo que ilustra la soberanía de Dios sobre toda oposición humana.
Hechos 5.25 (Reina-Valera 1909) :Pero viniendo uno, dióles esta noticia: He aquí, los varones que echasteis en la cárcel, están en el templo, y enseñan al pueblo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
ADA024
La reacción sorprendente de los apóstoles
Tras ser azotados por el Sanedrín, los apóstoles reaccionan de manera sorprendente, gozándose de haber sido tenidos por dignos de sufrir por el nombre de Jesús. Lejos de desanimarse, continúan cada día su ministerio en el Templo y en las casas, enseñando y anunciando la buena noticia. Lucas muestra que las persecuciones, lejos de detener el Evangelio, contribuyen paradójicamente a su avance.
Hechos 5.38-39 (Reina-Valera 1909) :Y ahora os digo: Dejaos de estos hombres, y dejadlos; porque si este consejo ó esta obra es de los hombres, se desvanecerá:Mas si es de Dios, no la podréis deshacer; no seáis tal vez hallados resistiendo á Dios.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Milagros
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MIR042
Apariciones después de la resurrección
El artículo presenta las diez apariciones de Jesús después de su resurrección, tal como se relatan en el Nuevo Testamento. Desde María Magdalena en el sepulcro hasta los apóstoles antes de la Ascensión, pasando por los discípulos de Emaús y más de quinientos hermanos, estos encuentros atestiguan la realidad de la resurrección y fundamentan la fe cristiana. Es probable que los autores de los Evangelios hayan hecho una selección entre todas estas manifestaciones.
San Lucas 24.13-32 (Reina-Valera 1909) :Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día á una aldea que estaba de Jerusalem sesenta estadios, llamada Emmaús.E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acaecido.Y aconteció que yendo hablando entre sí, y preguntándose el uno al otro, el mismo Jesús se llegó, é iba con ellos juntamente.Mas los ojos de ellos estaban embargados, para que no le conociesen.Y díjoles: ¿Qué pláticas son estas que tratáis entre vosotros andando, y estáis tristes?Y respondiendo el uno, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Tú sólo peregrino eres en Jerusalem, y no has sabido las cosas que en ella han acontecido estos días?Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, el cual fué varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;Y cómo le entregaron los príncipes de los sacerdotes y nuestros príncipes á condenación de muerte, y le crucificaron.Mas nosotros esperábamos que él era el que había de redimir á Israel: y ahora sobre todo esto, hoy es el tercer día que esto ha acontecido.Aunque también unas mujeres de los nuestros nos han espantado, las cuales antes del día fueron al sepulcro:Y no hallando su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, los cuales dijeron que él vive.Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho; mas á él no le vieron.Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, declarábales en todas las Escrituras lo que de él decían.Y llegaron á la aldea á donde iban: y él hizo como que iba más lejos.Mas ellos le detuvieron por fuerza, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró pues á estarse con ellos.Y aconteció, que estando sentado con ellos á la mesa, tomando el pan, bendijo, y partió, y dióles.Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas él se desapareció de los ojos de ellos.Y decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org