Étude 1 sur 2 · L’apparition du Messie Jésus à Pierre

  1. Étude 1 : L’apparition du Messie Jésus à Pierre
  2. Étude 2 : Apparitions post résurrection

La resurrección y las distintas apariciones

  • La aparición del Mesías Jesús a Pedro

    La aparición de Jesús resucitado a Simón Pedro está atestiguada por Lucas 24.34 y 1 Corintios 15.3-5, pero ningún evangelista describe su contenido. Situado el domingo 3 de abril del año 33 d. C., después de las apariciones a las mujeres y antes de la de los discípulos de Emaús, este encuentro íntimo parece ser una reconciliación personal entre Jesús y Pedro tras su negación. Pedro habría sido así el primer apóstol en ver al Señor resucitado.

    Juan 20.24-34 (Reina-Valera 1909) :
    Empero Tomás, uno de los doce, que se dice el Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino.Dijéronle pues los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Y él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.Y ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Vino Jesús, las puertas cerradas, y púsose en medio, y dijo: Paz á vosotros.Luego dice á Tomás: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos: y alarga acá tu mano, y métela en mi costado: y no seas incrédulo, sino fiel.Entonces Tomás respondió, y díjole: ¡Señor mío, y Dios mío!Dícele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creiste: bienaventurados los que no vieron y creyeron.Y también hizo Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, que no están escritas en este libro.Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.
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Milagros

  • Apariciones después de la resurrección

    L'article présente les dix apparitions de Jésus après sa résurrection, telles que relatées dans le Nouveau Testament. De Marie-Madeleine au tombeau jusqu'aux apôtres avant l'Ascension, en passant par les disciples d'Emmaüs et plus de cinq cents frères, ces rencontres attestent de la réalité de la résurrection et fondent la foi chrétienne. Les auteurs évangéliques ont probablement opéré une sélection parmi toutes ces manifestations.

    San Lucas 24.13-32 (Reina-Valera 1909) :
    Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día á una aldea que estaba de Jerusalem sesenta estadios, llamada Emmaús.E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acaecido.Y aconteció que yendo hablando entre sí, y preguntándose el uno al otro, el mismo Jesús se llegó, é iba con ellos juntamente.Mas los ojos de ellos estaban embargados, para que no le conociesen.Y díjoles: ¿Qué pláticas son estas que tratáis entre vosotros andando, y estáis tristes?Y respondiendo el uno, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Tú sólo peregrino eres en Jerusalem, y no has sabido las cosas que en ella han acontecido estos días?Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, el cual fué varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;Y cómo le entregaron los príncipes de los sacerdotes y nuestros príncipes á condenación de muerte, y le crucificaron.Mas nosotros esperábamos que él era el que había de redimir á Israel: y ahora sobre todo esto, hoy es el tercer día que esto ha acontecido.Aunque también unas mujeres de los nuestros nos han espantado, las cuales antes del día fueron al sepulcro:Y no hallando su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, los cuales dijeron que él vive.Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho; mas á él no le vieron.Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, declarábales en todas las Escrituras lo que de él decían.Y llegaron á la aldea á donde iban: y él hizo como que iba más lejos.Mas ellos le detuvieron por fuerza, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró pues á estarse con ellos.Y aconteció, que estando sentado con ellos á la mesa, tomando el pan, bendijo, y partió, y dióles.Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas él se desapareció de los ojos de ellos.Y decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?
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