Étude 1 sur 25 · Le second songe de Joseph

  1. Étude 1 : Le second songe de Joseph
  2. Étude 2 : Le séjour en Égypte
  3. Étude 3 : Le troisième songe de Joseph
  4. Étude 4 : Le retour à Nazareth
  5. Étude 5 : Les dix plaies d'Egypte
  6. Étude 6 : La confrontation initiale entre Moïse et Pharaon
  7. Étude 7 : La première plaie : l’eau du Nil changée en sang
  8. Étude 8 : La deuxième plaie : l’invasion des grenouilles
  9. Étude 9 : La troisième plaie : les moustiques sortis de la poussière
  10. Étude 10 : La quatrième plaie : les mouches venimeuses
  11. Étude 11 : La cinquième plaie : la mortalité du bétail
  12. Étude 12 : La Sixième Plaie : Les Ulcères
  13. Étude 13 : La Septième plaie : la grêle mêlée de feu
  14. Étude 14 : Le prophète Daniel
  15. Étude 15 : La traduction des Septante
  16. Étude 16 : Le code d'Hammourabi
  17. Étude 17 : Le pays de Canaan
  18. Étude 18 : Le Pentateuque
  19. Étude 19 : Exemples de source Elohiste
  20. Étude 20 : Le Tanakh
  21. Étude 21 : Une genizah
  22. Étude 22 : Le codex Sinaiticus
  23. Étude 23 : Le papyrus Nash
  24. Étude 24 : Le papyrus P52
  25. Étude 25 : Le prophète Daniel

La vida de Jesús hasta los 12 años

  • El segundo sueño de José

    El artículo trata del segundo sueño de José, relatado en Mateo (Mt 2,13-15), en el que un ángel le ordena huir a Egipto con María y Jesús. Este relato destaca la protección divina y el papel crucial de José. Examina las diferencias entre Mateo y Lucas, aportando perspectivas históricas y teológicas.

    San Mateo 2.13-15 (Reina-Valera 1909) :
    Y partidos ellos, he aquí el ángel del Señor aparece en sueños á José, diciendo: Levántate, y toma al niño y á su madre, y huye á Egipto, y estáte allá hasta que yo te lo diga; porque ha de acontecer, que Herodes buscará al niño para matarlo.Y él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fué á Egipto;Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo.
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  • La estancia en Egipto

    El artículo explora la estancia de la Sagrada Familia en Egipto y destaca el episodio bíblico de su huida para escapar de Herodes. José, advertido en sueños, encabeza un viaje considerado difícil de unos 400-500 kilómetros. El análisis abarca aspectos prácticos, la contribución de los Magos y el contexto político del momento, aunque los detalles exactos de la estancia siguen siendo inciertos.

    San Mateo 2.14-15 (Reina-Valera 1909) :
    Y él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fué á Egipto;Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo.
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  • El tercer sueño de José

    El artículo «PER025 - El tercer sueño de José» relata una revelación divina en Mateo 2,13-15. José recibe el mensaje de que puede regresar de Egipto a Israel después de la muerte de Herodes, poniendo de relieve las dinámicas familiares y políticas del regreso.

    San Mateo 2.13-15 (Reina-Valera 1909) :
    Y partidos ellos, he aquí el ángel del Señor aparece en sueños á José, diciendo: Levántate, y toma al niño y á su madre, y huye á Egipto, y estáte allá hasta que yo te lo diga; porque ha de acontecer, que Herodes buscará al niño para matarlo.Y él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fué á Egipto;Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo.
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  • El regreso a Nazaret

    El artículo analiza el regreso de Jesús a Nazaret y contrasta los relatos de Mateo y Lucas, que reflejan sus distintos objetivos. Mateo, que se dirige a los judíos, menciona la estancia en Egipto para destacar una profecía, mientras que Lucas no habla de ella, pues se dirige más bien a un público no judío.

    San Mateo 2.13-15 (Reina-Valera 1909) :
    Y partidos ellos, he aquí el ángel del Señor aparece en sueños á José, diciendo: Levántate, y toma al niño y á su madre, y huye á Egipto, y estáte allá hasta que yo te lo diga; porque ha de acontecer, que Herodes buscará al niño para matarlo.Y él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fué á Egipto;Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo.
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Fiabilidad de las Escrituras y otros temas doctrinales

  • Les dix plaies d'Egypte

    L'article 'Les dix plaies d'Égypte' analyse ces événements bibliques comme une révélation progressive de Dieu en tant que juge et libérateur, établissant des parallèles avec l'Apocalypse de Jean. Le peuple hébreu, opprimé en Égypte, voit en Moïse, accompagné d'Aaron, l'instrument divin de sa libération malgré le refus tenace de Pharaon.

    Exodo 7-11 (Reina-Valera 1909) :
    Y JEHOVÁ dijo á Moisés: Mira, yo te he constituído dios para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta.Tú dirás todas las cosas que yo te mandaré, y Aarón tu hermano hablará á Faraón, para que deje ir de su tierra á los hijos de Israel.Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas.Y Faraón no os oirá; mas yo pondré mi mano sobre Egipto, y sacaré á mis ejércitos, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con grandes juicios.Y sabrán los Egipcios que yo soy Jehová, cuando extenderé mi mano sobre Egipto, y sacaré los hijos de Israel de en medio de ellos.E hizo Moisés y Aarón como Jehová les mandó: hiciéronlo así.Y era Moisés de edad de ochenta años, y Aarón de edad de ochenta y tres, cuando hablaron á Faraón.Y habló Jehová á Moisés y á Aarón, diciendo:Si Faraón os respondiere diciendo, Mostrad milagro; dirás á Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se torne culebra.Vinieron, pues, Moisés y Aarón á Faraón, é hicieron como Jehová lo había mandado: y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y tornóse culebra.Entonces llamó también Faraón sabios y encantadores; é hicieron también lo mismo los encantadores de Egipto con sus encantamientos;Pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras: mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos.Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.Entonces Jehová dijo á Moisés: El corazón de Faraón está agravado, que no quiere dejar ir al pueblo.Ve por la mañana á Faraón, he aquí que él sale á las aguas; y tú ponte á la orilla del río delante de él, y toma en tu mano la vara que se volvió culebra,Y dile: Jehová el Dios de los Hebreos me ha enviado á ti, diciendo: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan en el desierto; y he aquí que hasta ahora no has querido oir.Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo heriré con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre:Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el río, y tendrán asco los Egipcios de beber el agua del río.Y Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la región de Egipto, así en los vasos de madera como en los de piedra.Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara hirió las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre.Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, que los Egipcios no podían beber de él: y hubo sangre por toda la tierra de Egipto.Y los encantadores de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos: y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.Y tornando Faraón volvióse á su casa, y no puso su corazón aun en esto.Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del río para beber, porque no podían beber de las aguas del río.Y cumpliéronse siete días después que Jehová hirió el río.ENTONCES Jehová dijo á Moisés: Entra á Faraón, y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan.Y si no lo quisieres dejar ir, he aquí yo heriré con ranas todos tus términos:Y el río criará ranas, las cuales subirán, y entrarán en tu casa, y en la cámara de tu cama, y sobre tu cama, y en las casas de tus siervos, y en tu pueblo, y en tus hornos, y en tus artesas:Y las ranas subirán sobre ti, y sobre tu pueblo, y sobre todos tus siervos.Y Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón: Extiende tu mano con tu vara sobre los ríos, arroyos, y estanques, para que haga venir ranas sobre la tierra de Egipto.Entonces Aarón extendió su mano sobre las aguas de Egipto, y subieron ranas que cubrieron la tierra de Egipto.Y los encantadores hicieron lo mismo con sus encantamientos, é hicieron venir ranas sobre la tierra de Egipto.Entonces Faraón llamó á Moisés y á Aarón, y díjoles: Orad á Jehová que quite las ranas de mí y de mi pueblo; y dejaré ir al pueblo, para que sacrifique á Jehová.Y dijo Moisés á Faraón: Gloríate sobre mí: ¿cuándo oraré por ti, y por tus siervos, y por tu pueblo, para que las ranas sean quitadas de ti, y de tus casas, y que solamente se queden en el río?Y él dijo: Mañana. Y Moisés respondió: Se hará conforme á tu palabra, para que conozcas que no hay como Jehová nuestro Dios:Y las ranas se irán de ti, y de tus casas, y de tus siervos, y de tu pueblo, y solamente se quedarán en el río.Entonces salieron Moisés y Aarón de con Faraón, y clamó Moisés á Jehová sobre el negocio de las ranas que había puesto á Faraón.E hizo Jehová conforme á la palabra de Moisés, y murieron las ranas de las casas, de los cortijos, y de los campos.Y las juntaron en montones, y apestaban la tierra.Y viendo Faraón que le habían dado reposo, agravó su corazón, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.Entonces Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón: Extiende tu vara, y hiere el polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por todo el país de Egipto.Y ellos lo hicieron así; y Aarón extendió su mano con su vara, é hirió el polvo de la tierra, el cual se volvió piojos, así en los hombres como en las bestias: todo el polvo de la tierra se volvió piojos en todo el país de Egipto.Y los encantadores hicieron así también, para sacar piojos con sus encantamientos; mas no pudieron. Y había piojos así en los hombres como en las bestias.Entonces los magos dijeron á Faraón: Dedo de Dios es este. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.Y Jehová dijo á Moisés: Levántate de mañana y ponte delante de Faraón, he aquí él sale á las aguas; y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirva.Porque si no dejares ir á mi pueblo, he aquí yo enviaré sobre ti, y sobre tus siervos, y sobre tu pueblo, y sobre tus casas toda suerte de moscas; y las casas de los Egipcios se henchirán de toda suerte de moscas, y asimismo la tierra donde ellos estuvieren.Y aquel día yo apartaré la tierra de Gosén, en la cual mi pueblo habita, para que ninguna suerte de moscas haya en ella; á fin de que sepas que yo soy Jehová en medio de la tierra.Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal.Y Jehová lo hizo así: que vino toda suerte de moscas molestísimas sobre la casa de Faraón, y sobre las casas de sus siervos, y sobre todo el país de Egipto; y la tierra fué corrompida á causa de ellas.Entonces Faraón llamó á Moisés y á Aarón, y díjoles: Andad, sacrificad á vuestro Dios en la tierra.Y Moisés respondió: No conviene que hagamos así, porque sacrificaríamos á Jehová nuestro Dios la abominación de los Egipcios. He aquí, si sacrificáramos la abominación de los Egipcios delante de ellos, ¿no nos apedrearían?Camino de tres días iremos por el desierto, y sacrificaremos á Jehová nuestro Dios, como él nos dirá.Y dijo Faraón: Yo os dejaré ir para que sacrifiquéis á Jehová vuestro Dios en el desierto, con tal que no vayáis más lejos: orad por mí.Y respondió Moisés: He aquí, en saliendo yo de contigo, rogaré á Jehová que las diversas suertes de moscas se vayan de Faraón, y de sus siervos, y de su pueblo mañana; con tal que Faraón no falte más, no dejando ir al pueblo á sacrificar á Jehová.Entonces Moisés salió de con Faraón, y oró á Jehová.Y Jehová hizo conforme á la palabra de Moisés; y quitó todas aquellas moscas de Faraón, y de sus siervos, y de su pueblo, sin que quedara una.Mas Faraón agravó aún esta vez su corazón, y no dejó ir al pueblo.ENTONCES Jehová dijo á Moisés: Entra á Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los Hebreos, dice así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan;Porque si no lo quieres dejar ir, y los detuvieres aún,He aquí la mano de Jehová será sobre tus ganados que están en el campo, caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas, con pestilencia gravísima:Y Jehová hará separación entre los ganados de Israel y los de Egipto, de modo que nada muera de todo lo de los hijos de Israel.Y Jehová señaló tiempo, diciendo: Mañana hará Jehová esta cosa en la tierra.Y el día siguiente Jehová hizo aquello, y murió todo el ganado de Egipto; mas del ganado de los hijos de Israel no murió uno.Entonces Faraón envió, y he aquí que del ganado de los hijos de Israel no había muerto uno. Mas el corazón de Faraón se agravó, y no dejó ir al pueblo.Y Jehová dijo á Moisés y á Aarón: Tomad puñados de ceniza de un horno, y espárzala Moisés hacia el cielo delante de Faraón:Y vendrá á ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, el cual originará sarpullido que cause tumores apostemados en los hombres y en las bestias, por todo el país de Egipto.Y tomaron la ceniza del horno, y pusiéronse delante de Faraón, y esparcióla Moisés hacia el cielo; y vino un sarpullido que causaba tumores apostemados así en los hombres como en las bestias.Y los magos no podían estar delante de Moisés á causa de los tumores, porque hubo sarpullido en los magos y en todos los Egipcios.Y Jehová endureció el corazón de Faraón, y no los oyó; como Jehová lo había dicho á Moisés.Entonces Jehová dijo á Moisés: Levántate de mañana, y ponte delante de Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los Hebreos, dice así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirva.Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas á tu corazón, sobre tus siervos, y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra.Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte á ti y á tu pueblo de pestilencia, y serás quitado de la tierra.Y á la verdad yo te he puesto para declarar en ti mi potencia, y que mi Nombre sea contado en toda la tierra.¿Todavía te ensalzas tú contra mi pueblo, para no dejarlos ir?He aquí que mañana á estas horas yo haré llover granizo muy grave, cual nunca fué en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora.Envía, pues, á recoger tu ganado, y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre ó animal que se hallare en el campo, y no fuere recogido á casa, el granizo descenderá sobre él, y morirá.De los siervos de Faraón el que temió la palabra de Jehová, hizo huir sus criados y su ganado á casa:Mas el que no puso en su corazón la palabra de Jehová, dejó sus criados y sus ganados en el campo.Y Jehová dijo á Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, y sobre las bestias, y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto.Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar, y el fuego discurría por la tierra; y llovió Jehová granizo sobre la tierra de Egipto.Hubo pues granizo, y fuego mezclado con el granizo, tan grande, cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fué habitada.Y aquel granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres como bestias; asimismo hirió el granizo toda la hierba del campo, y desgajó todos los árboles del país.Solamente en la tierra de Gosén, donde los hijos de Israel estaban, no hubo granizo.Entonces Faraón envió á llamar á Moisés y á Aarón, y les dijo: He pecado esta vez: Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos.Orad á Jehová: y cesen los truenos de Dios y el granizo; y yo os dejaré ir, y no os detendréis más.Y respondióle Moisés: En saliendo yo de la ciudad extenderé mis manos á Jehová, y los truenos cesarán, y no habrá más granizo; para que sepas que de Jehová es la tierra.Mas yo sé que ni tú ni tus siervos temeréis todavía la presencia del Dios Jehová.El lino, pues, y la cebada fueron heridos; porque la cebada estaba ya espigada, y el lino en caña.Mas el trigo y el centeno no fueron heridos; porque eran tardíos.Y salido Moisés de con Faraón de la ciudad, extendió sus manos á Jehová, y cesaron los truenos y el granizo; y la lluvia no cayó más sobre la tierra.Y viendo Faraón que la lluvia había cesado y el granizo y los truenos, perseveró en pecar, y agravó su corazón, él y sus siervos.Y el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir á los hijos de Israel; como Jehová lo había dicho por medio de Moisés.Y JEHOVÁ dijo á Moisés: Entra á Faraón; porque yo he agravado su corazón, y el corazón de sus siervos, para dar entre ellos estas mis señales;Y para que cuentes á tus hijos y á tus nietos las cosas que yo hice en Egipto, y mis señales que dí entre ellos; y para que sepáis que yo soy Jehová.Entonces vinieron Moisés y Aarón á Faraón, y le dijeron: Jehová, el Dios de los Hebreos, ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir á mi pueblo para que me sirvan.Y si aun rehusas dejarlo ir, he aquí que yo traeré mañana langosta en tus términos,La cual cubrirá la faz de la tierra, de modo que no pueda verse la tierra; y ella comerá lo que quedó salvo, lo que os ha quedado del granizo; comerá asimismo todo árbol que os produce fruto en el campo:Y llenarse han tus casas, y las casas de todos tus siervos, y las casas de todos los Egipcios, cual nunca vieron tus padres ni tus abuelos, desde que ellos fueron sobre la tierra hasta hoy. Y volvióse, y salió de con Faraón.Entonces los siervos de Faraón le dijeron: ¿Hasta cuándo nos ha de ser éste por lazo? Deja ir á estos hombres, para que sirvan á Jehová su Dios; ¿aun no sabes que Egipto está destruído?Y Moisés y Aarón volvieron á ser llamados á Faraón, el cual les dijo: Andad, servid á Jehová vuestro Dios. ¿Quién y quién son los que han de ir?Y Moisés respondió: Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas: con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir; porque tenemos solemnidad de Jehová.Y él les dijo: Así sea Jehová con vosotros como yo os dejaré ir á vosotros y á vuestros niños: mirad como el mal está delante de vuestro rostro.No será así: id ahora vosotros los varones, y servid á Jehová: pues esto es lo que vosotros demandasteis. Y echáronlos de delante de Faraón.Entonces Jehová dijo á Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto para langosta, á fin de que suba sobre el país de Egipto, y consuma todo lo que el granizo dejó.Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová trajo un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y á la mañana el viento oriental trajo la langosta:Y subió la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y asentóse en todos los términos de Egipto, en gran manera grave: antes de ella no hubo langosta semejante, ni después de ella vendrá otra tal;Y cubrió la faz de todo el país, y oscurecióse la tierra; y consumió toda la hierba de la tierra, y todo el fruto de los árboles que había dejado el granizo; que no quedó cosa verde en árboles ni en hierba del campo, por toda la tierra de Egipto.Entonces Faraón hizo llamar apriesa á Moisés y á Aarón, y dijo: He pecado contra Jehová vuestro Dios, y contra vosotros.Mas ruego ahora que perdones mi pecado solamente esta vez, y que oréis á Jehová vuestro Dios que quite de mí solamente esta muerte.Y salió de con Faraón, y oró á Jehová.Y Jehová volvió un viento occidental fortísimo, y quitó la langosta, y arrojóla en el mar Bermejo: ni una langosta quedó en todo el término de Egipto.Mas Jehová endureció el corazón de Faraón; y no envió los hijos de Israel.Y Jehová dijo á Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tales que cualquiera las palpe.Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas tres días por toda la tierra de Egipto.Ninguno vió á su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones.Entonces Faraón hizo llamar á Moisés, y dijo: Id, servid á Jehová; solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas: vayan también vuestros niños con vosotros.Y Moisés respondió: Tú también nos entregarás sacrificios y holocaustos que sacrifiquemos á Jehová nuestro Dios.Nuestros ganados irán también con nosotros; no quedará ni una uña; porque de ellos hemos de tomar para servir á Jehová nuestro Dios; y no sabemos con qué hemos de servir á Jehová, hasta que lleguemos allá.Mas Jehová endureció el corazón de Faraón, y no quiso dejarlos ir.Y díjole Faraón: Retírate de mí: guárdate que no veas más mi rostro, porque en cualquier día que vieres mi rostro, morirás.Y Moisés respondió: Bien has dicho; no veré más tu rostro.Y JEHOVÁ dijo á Moisés: Una plaga traeré aún sobre Faraón, y sobre Egipto; después de la cual él os dejará ir de aquí; y seguramente os echará de aquí del todo.Habla ahora al pueblo, y que cada uno demande á su vecino, y cada una á su vecina, vasos de plata y de oro.Y Jehová dió gracia al pueblo en los ojos de los Egipcios. También Moisés era muy gran varón en la tierra de Egipto, á los ojos de los siervos de Faraón, y á los ojos del pueblo.Y dijo Moisés: Jehová ha dicho así: A la media noche yo saldré por medio de Egipto,Y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está tras la muela; y todo primogénito de las bestias.Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca fué, ni jamás será.Mas entre todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua: para que sepáis que hará diferencia Jehová entre los Egipcios y los Israelitas.Y descenderán á mí todos estos tus siervos, é inclinados delante de mí dirán: Sal tú, y todo el pueblo que está bajo de ti; y después de esto yo saldré. Y salióse muy enojado de con Faraón.Y Jehová dijo á Moisés: Faraón no os oirá, para que mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto.Y Moisés y Aarón hicieron todos estos prodigios delante de Faraón: mas Jehová había endurecido el corazón de Faraón, y no envió á los hijos de Israel fuera de su país.
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  • La confrontation initiale entre Moïse et Pharaon

    L'article examine comment la première confrontation entre Moïse et Pharaon, avant les dix plaies, symbolise un choc de souverainetés entre Yahvé et les divinités égyptiennes. Moïse défie l'autorité de Pharaon, révélant ainsi une lutte pour la reconnaissance divine et posant les bases du jugement à venir. Cette rencontre met en lumière le processus divin de rédemption initié par la parole, et souligne l'asymétrie de la puissance divine face aux prétentions humaines.

    Exodo 4.29-31 (Reina-Valera 1909) :
    Y fueron Moisés y Aarón, y juntaron todos los ancianos de los hijos de Israel:Y habló Aarón todas las palabras que Jehová había dicho á Moisés, é hizo las señales delante de los ojos del pueblo.Y el pueblo creyó: y oyendo que Jehová había visitado los hijos de Israel, y que había visto su aflicción, inclináronse y adoraron.
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  • La première plaie : l’eau du Nil changée en sang

    La première plaie d'Égypte transforme le Nil en sang, marquant une rupture dans l'Exode. Ce signe divin illustre la souveraineté de Dieu, la fragilité des idoles égyptiennes, et appelle à la repentance. Il met en lumière la dynamique de renversement orchestrée par Dieu contre Pharaon et ses croyances.

    Exodo 7.14-24 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces Jehová dijo á Moisés: El corazón de Faraón está agravado, que no quiere dejar ir al pueblo.Ve por la mañana á Faraón, he aquí que él sale á las aguas; y tú ponte á la orilla del río delante de él, y toma en tu mano la vara que se volvió culebra,Y dile: Jehová el Dios de los Hebreos me ha enviado á ti, diciendo: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan en el desierto; y he aquí que hasta ahora no has querido oir.Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo heriré con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre:Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el río, y tendrán asco los Egipcios de beber el agua del río.Y Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la región de Egipto, así en los vasos de madera como en los de piedra.Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara hirió las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre.Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, que los Egipcios no podían beber de él: y hubo sangre por toda la tierra de Egipto.Y los encantadores de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos: y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.Y tornando Faraón volvióse á su casa, y no puso su corazón aun en esto.Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del río para beber, porque no podían beber de las aguas del río.
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  • La deuxième plaie : l’invasion des grenouilles

    L'article analyse la deuxième plaie d'Égypte, l'invasion des grenouilles. Ce signe attaque un symbole religieux égyptien majeur et commence à entamer l'orgueil de Pharaon, illustrant la pédagogie divine et la progression de l'œuvre de libération d'Israël.

    Exodo 7.25-29 (Reina-Valera 1909) :
    Y cumpliéronse siete días después que Jehová hirió el río.
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  • La tercera plaga: los mosquitos que surgen del polvo

    Cet article explore la troisième plaie d'Égypte, où la poussière se transforme en moustiques, soulignant un tournant stratégique divin sans avertissement préalable à Pharaon, mettant en avant la puissance souveraine de Dieu.

    Exodo 8.12-15 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces salieron Moisés y Aarón de con Faraón, y clamó Moisés á Jehová sobre el negocio de las ranas que había puesto á Faraón.E hizo Jehová conforme á la palabra de Moisés, y murieron las ranas de las casas, de los cortijos, y de los campos.Y las juntaron en montones, y apestaban la tierra.Y viendo Faraón que le habían dado reposo, agravó su corazón, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.
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  • La cuarta plaga: las moscas venenosas

    Cet article traite de la quatrième plaie d'Égypte, les mouches venimeuses, et explore la distinction divine entre Israël et l'Égypte. Dieu protège Israël tandis que Pharaon, inflexible, commence à négocier.

    Exodo 8.16-28 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón: Extiende tu vara, y hiere el polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por todo el país de Egipto.Y ellos lo hicieron así; y Aarón extendió su mano con su vara, é hirió el polvo de la tierra, el cual se volvió piojos, así en los hombres como en las bestias: todo el polvo de la tierra se volvió piojos en todo el país de Egipto.Y los encantadores hicieron así también, para sacar piojos con sus encantamientos; mas no pudieron. Y había piojos así en los hombres como en las bestias.Entonces los magos dijeron á Faraón: Dedo de Dios es este. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.Y Jehová dijo á Moisés: Levántate de mañana y ponte delante de Faraón, he aquí él sale á las aguas; y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirva.Porque si no dejares ir á mi pueblo, he aquí yo enviaré sobre ti, y sobre tus siervos, y sobre tu pueblo, y sobre tus casas toda suerte de moscas; y las casas de los Egipcios se henchirán de toda suerte de moscas, y asimismo la tierra donde ellos estuvieren.Y aquel día yo apartaré la tierra de Gosén, en la cual mi pueblo habita, para que ninguna suerte de moscas haya en ella; á fin de que sepas que yo soy Jehová en medio de la tierra.Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal.Y Jehová lo hizo así: que vino toda suerte de moscas molestísimas sobre la casa de Faraón, y sobre las casas de sus siervos, y sobre todo el país de Egipto; y la tierra fué corrompida á causa de ellas.Entonces Faraón llamó á Moisés y á Aarón, y díjoles: Andad, sacrificad á vuestro Dios en la tierra.Y Moisés respondió: No conviene que hagamos así, porque sacrificaríamos á Jehová nuestro Dios la abominación de los Egipcios. He aquí, si sacrificáramos la abominación de los Egipcios delante de ellos, ¿no nos apedrearían?Camino de tres días iremos por el desierto, y sacrificaremos á Jehová nuestro Dios, como él nos dirá.Y dijo Faraón: Yo os dejaré ir para que sacrifiquéis á Jehová vuestro Dios en el desierto, con tal que no vayáis más lejos: orad por mí.
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  • La cinquième plaie : la mortalité du bétail

    La cinquième plaie d'Égypte, abordée dans cet article, démontre la puissance divine par la mortalité du bétail, un pilier de l'économie. Elle souligne la distinction entre Israël et l'Égypte, malgré l'endurcissement de Pharaon. Ce jugement amplifie la démonstration de souveraineté de Dieu, tout en épargnant les troupeaux des Israélites.

    Exodo 9.1-4 (Reina-Valera 1909) :
    ENTONCES Jehová dijo á Moisés: Entra á Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los Hebreos, dice así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan;Porque si no lo quieres dejar ir, y los detuvieres aún,He aquí la mano de Jehová será sobre tus ganados que están en el campo, caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas, con pestilencia gravísima:Y Jehová hará separación entre los ganados de Israel y los de Egipto, de modo que nada muera de todo lo de los hijos de Israel.
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  • La Sixième Plaie : Les Ulcères

    La sixième plaie d'Égypte marque un tournant majeur dans l'Exode. Dieu frappe directement les Égyptiens avec des ulcères, révélant l'effondrement des pouvoirs égyptiens et illustrant sa fidélité envers les Hébreux. Ce geste symbolique renverse les outils d'oppression en instruments de justice, préparant ainsi la délivrance à venir.

    Exodo 9.8-11 (Reina-Valera 1909) :
    Y Jehová dijo á Moisés y á Aarón: Tomad puñados de ceniza de un horno, y espárzala Moisés hacia el cielo delante de Faraón:Y vendrá á ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, el cual originará sarpullido que cause tumores apostemados en los hombres y en las bestias, por todo el país de Egipto.Y tomaron la ceniza del horno, y pusiéronse delante de Faraón, y esparcióla Moisés hacia el cielo; y vino un sarpullido que causaba tumores apostemados así en los hombres como en las bestias.Y los magos no podían estar delante de Moisés á causa de los tumores, porque hubo sarpullido en los magos y en todos los Egipcios.
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  • La Septième plaie : la grêle mêlée de feu

    Cet article explore la septième plaie d'Égypte, la grêle mêlée de feu, soulignant l'escalade du conflit entre Dieu et Pharaon. En décrivant la destruction étendue causée par cette plaie, le texte examine le message divin sur la justice divine et la possibilité de salut. Cette analyse met en lumière les différents comportements des Égyptiens face à cette manifestation de puissance divine.

    Exodo 9.27-30 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces Faraón envió á llamar á Moisés y á Aarón, y les dijo: He pecado esta vez: Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos.Orad á Jehová: y cesen los truenos de Dios y el granizo; y yo os dejaré ir, y no os detendréis más.Y respondióle Moisés: En saliendo yo de la ciudad extenderé mis manos á Jehová, y los truenos cesarán, y no habrá más granizo; para que sepas que de Jehová es la tierra.Mas yo sé que ni tú ni tus siervos temeréis todavía la presencia del Dios Jehová.
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Cronología

  • El profeta Daniel

    El artículo examina la figura del profeta Daniel en una serie de estudios cronológicos sobre la vida de Jesús. Se centra en la profecía de las setenta semanas de Daniel y analiza sus implicaciones históricas e interpretativas, a la vez que explora el contexto del reinado del rey Josías.

    2 Crónicas 35.20-24 (Reina-Valera 1909) :
    Después de todas estas cosas, luego de haber Josías preparado la casa, Nechâo rey de Egipto subió á hacer guerra en Carchêmis junto á Eufrates; y salió Josías contra él.Y él le envió embajadores, diciendo: ¿Qué tenemos yo y tú, rey de Judá? Yo no vengo contra ti hoy, sino contra la casa que me hace guerra: y Dios dijo que me apresurase. Déjate de meterte con Dios, que es conmigo, no te destruya.Mas Josías no volvió su rostro de él, antes disfrazóse para darle batalla, y no atendió á las palabras de Nechâo, que eran de boca de Dios; y vino á darle la batalla en el campo de Megiddo.Y los archeros tiraron al rey Josías flechas; y dijo el rey á sus siervos: Quitadme de aquí, porque estoy herido gravemente.Entonces sus siervos lo quitaron de aquel carro, y pusiéronle en otro segundo carro que tenía, y lleváronle á Jerusalem, y murió; y sepultáronle en los sepulcros de sus padres. Y todo Judá y Jerusalem hizo duelo por Josías.
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Historia de la Biblia

  • La traducción de los Setenta

    El artículo trata de la traducción de los Setenta, una versión griega de la Biblia hebrea del siglo III a. C. para los judíos de lengua griega. Realizada en Alejandría, la Septuaginta influyó ampliamente en los primeros cristianos. Incluye diversos libros bíblicos y fue iniciada por el rey Ptolomeo II.

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Notas históricas

  • El Código de Hammurabi

    El Código de Hammurabi permitía a una mujer estéril ofrecer su sierva a su marido para asegurar una descendencia, siendo el niño reconocido como legítimo. Esta práctica, extendida en el antiguo Cercano Oriente, no estaba prescrita en la Ley de Moisés. Esclarece el gesto de Sara al ofrecer a Agar a Abraham, un acto culturalmente aceptable pero contrario a la promesa divina específica hecha a Abraham sobre su descendencia.

    Génesis 16.1-4 (Reina-Valera 1909) :
    Y SARAI, mujer de Abram, no le paría: y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar.Dijo, pues, Sarai á Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril: ruégote que entres á mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al dicho de Sarai.Y Sarai, mujer de Abram, tomó á Agar su sierva egipcia, al cabo de diez años que había habitado Abram en la tierra de Canaán, y dióla á Abram su marido por mujer.Y él cohabitó con Agar, la cual concibió: y cuando vió que había concebido, miraba con desprecio á su señora.
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  • La tierra de Canaán

    La tierra de Canaán, que corresponde al actual Israel, Palestina, Líbano y partes de Jordania y Siria, es descrita en la Biblia como «la más hermosa de todas las tierras». Poblada por cananeos, amorreos, heteos y filisteos, constituye la tierra prometida al pueblo hebreo. Dos etapas separadas por 470 años marcan su conquista: la llegada de Abraham, y luego la conquista de Josué tras el cautiverio en Egipto y el peregrinaje por el desierto.

    Ezequiel 20.6 (Reina-Valera 1909) :
    Aquel día que les alcé mi mano, que los sacaría de la tierra de Egipto á la tierra que les había proveído, que fluye leche y miel, la cual es la más hermosa de todas las tierras;
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  • El Pentateuco

    El Pentateuco, compuesto por los cinco primeros libros de la Biblia, es esencial para las tradiciones judía y cristiana. Relata la creación y la liberación de los hebreos con Moisés, y contiene leyes y relatos fundacionales.

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  • Ejemplos de la fuente elohísta

    El artículo examina los pasajes bíblicos que suelen atribuirse a la fuente elohísta, la cual utiliza el nombre divino Elohim y presenta a Dios apareciendo en sueños. Aborda relatos como los de Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y Moisés, detallando sus elementos distintivos.

    Génesis 22.1-19 (Reina-Valera 1909) :
    Y ACONTECIÓ después de estas cosas, que tentó Dios á Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí.Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, á quien amas, y vete á tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos mozos suyos, y á Isaac su hijo: y cortó leña para el holocausto, y levantóse, y fué al lugar que Dios le dijo.Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vió el lugar de lejos.Entonces dijo Abraham á sus mozos: Esperaos aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí, y adoraremos, y volveremos á vosotros.Y tomó Abraham la leña del holocausto, y púsola sobre Isaac su hijo: y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos.Entonces habló Isaac á Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.Y como llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató á Isaac su hijo, y púsole en el altar sobre la leña.Y extendió Abraham su mano, y tomó el cuchillo, para degollar á su hijo.Entonces el ángel de Jehová le dió voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí.Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ya conozco que temes á Dios, pues que no me rehusaste tu hijo, tu único.Entonces alzó Abraham sus ojos, y miró, y he aquí un carnero á sus espaldas trabado en un zarzal por sus cuernos: y fué Abraham, y tomó el carnero, y ofrecióle en holocausto en lugar de su hijo.Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.Y llamó el ángel de Jehová á Abraham segunda vez desde el cielo,Y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único;Bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está á la orilla del mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos:En tu simiente serán benditas todas las gentes de la tierra, por cuanto obedeciste á mi voz.Y tornóse Abraham á sus mozos, y levantáronse y se fueron juntos á Beer-seba; y habitó Abraham en Beer-seba.
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  • El Tanaj

    El Tanaj es el canon de las Escrituras sagradas del judaísmo y corresponde al Antiguo Testamento cristiano. Su nombre es un acrónimo formado por las tres secciones: Torá (Pentateuco), Nevi'im (Profetas) y Ketouvim (Escritos). Redactado principalmente en hebreo, con algunos pasajes en arameo, constituye el fundamento teológico, moral y litúrgico del judaísmo y las raíces comunes de las tradiciones judía y cristiana.

    Eclesiastés 1.1 (Reina-Valera 1909) :
    PALABRAS del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalem.
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  • Una genizá

    Una genizá es un espacio reservado en una sinagoga para guardar temporalmente documentos y objetos sagrados judíos que han quedado inservibles. Estos objetos, como los rollos de la Torá o los libros de oración, se entierran después en un cementerio. La Genizá de El Cairo, descubierta en el siglo XIX en la sinagoga Ben Ezra, es la más famosa y contiene cientos de miles de fragmentos de documentos que abarcan más de un milenio de historia judía.

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  • El Códice Sinaítico

    El Códice Sinaítico es un manuscrito bíblico griego del siglo IV, descubierto por Tischendorf en 1844 en el monasterio de Santa Catalina del Sinaí. Contiene la totalidad del Nuevo Testamento, gran parte del Antiguo Testamento en griego (Septuaginta), así como la Epístola de Bernabé y el Pastor de Hermas. Texto de tipo alejandrino, es crucial para la crítica textual. Repartido entre la Biblioteca Británica, San Petersburgo, Leipzig y el Sinaí, está íntegramente digitalizado y se puede consultar en línea.

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  • El papiro Nash

    El papiro Nash es un conjunto de cuatro fragmentos de papiro hebreo que datan de aproximadamente 150 a 100 a. C., adquiridos en Egipto en 1898 y conservados en Cambridge. Contiene los Diez Mandamientos, que combinan Éxodo 20 y Deuteronomio 5, así como el comienzo del Shemá Israel. Antes de los manuscritos de Qumrán, era el manuscrito bíblico hebreo más antiguo conocido, y sigue siendo un valioso testimonio de la transmisión de las Escrituras.

    Exodo 20.2-17 (Reina-Valera 1909) :
    Yo soy JEHOVÁ tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos.No tendrás dioses ajenos delante de mí.No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra:No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen,Y que hago misericordia en millares á los que me aman, y guardan mis mandamientos.No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.Acordarte has del día del reposo, para santificarlo:Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;Mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas:Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día: por tanto Jehová bendijo el día del reposo y lo santificó.Honra á tu padre y á tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.No matarás.No cometerás adulterio.No hurtarás.No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
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  • El papiro P52

    El papiro P52 es el fragmento más antiguo conocido del Nuevo Testamento y contiene versículos de Juan 18. Descubierto en Egipto a principios del siglo XX por eruditos de Oxford, fue adquirido en 1920 para la Biblioteca John Rylands de Mánchester. Identificado en 1935 por Colin Henderson Roberts, este fragmento de 9x6 cm se data paleográficamente en la primera mitad del siglo II. Su descubrimiento confirma la rápida difusión y la fiel transmisión de los evangelios.

    Juan 18.31-33 (Reina-Valera 1909) :
    Díceles entonces Pilato: Tomadle vosotros, y juzgadle según vuestra ley. Y los Judíos le dijeron: A nosotros no es lícito matar á nadie:Para que se cumpliese el dicho de Jesús, que había dicho, dando á entender de qué muerte había de morir.Así que, Pilato volvió á entrar en el pretorio, y llamó á Jesús, y díjole: ¿Eres tú el Rey de los Judíos?
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Renseignements complémentaires

  • El profeta Daniel

    L'article approfondit la vie et les écrits prophétiques de Daniel, révélant des périodes chronologiques vitales pour comprendre des prophéties. Josias, roi de Juda, est décrit comme un serviteur divin dévoué, qui meurt tragiquement en défiant l'Égypte. Daniel, jeune alors, commence son destin prophétique dans ce contexte tumultueux.

    Isaías 39.5-7 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces dijo Isaías á Ezechîas: Oye palabra de Jehová de los ejércitos:He aquí, vienen días en que será llevado á Babilonia todo lo que hay en tu casa, y lo que tus padres han atesorado hasta hoy: ninguna cosa quedará, dice Jehová.De tus hijos que hubieren salido de ti, y que engendraste, tomarán, y serán eunucos en el palacio del rey de Babilonia.
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Complementos
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