1. El libro de la revelación

    Introducción general al libro del Apocalipsis, escrito por Juan de Patmos en el siglo I. El artículo explica el título, el género apocalíptico, la estructura en ciclos simbólicos (sellos, trompetas, copas) y la finalidad del texto: no un calendario de catástrofes, sino un libro de esperanza que proclama la victoria del Cordero. Se anuncian paralelos con Daniel para un estudio versículo por versículo de los 22 capítulos.

    Apocalipsis 22 (Reina-Valera 1909) :
    DESPUÉS me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.En el medio de la plaza de ella, y de la una y de la otra parte del río, estaba el árbol de la vida, que lleva doce frutos, dando cada mes su fruto: y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones.Y no habrá más maldición; sino que el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán.Y verán su cara; y su nombre estará en sus frentes.Y allí no habrá más noche; y no tienen necesidad de lumbre de antorcha, ni de lumbre de sol: porque el Señor Dios los alumbrará: y reinarán para siempre jamás.Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor Dios de los santos profetas ha enviado su ángel, para mostrar á sus siervos las cosas que es necesario que sean hechas presto.Y he aquí, vengo presto. Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.Yo Juan soy el que ha oído y visto estas cosas. Y después que hube oído y visto, me postré para adorar delante de los pies del ángel que me mostraba estas cosas.Y él me dijo: Mira que no lo hagas: porque yo soy siervo contigo, y con tus hermanos los profetas, y con los que guardan las palabras de este libro. Adora á Dios.Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro; porque el tiempo está cerca.El que es injusto, sea injusto todavía: y el que es sucio, ensúciese todavía: y el que es justo, sea todavía justificado: y el santo sea santificado todavía.Y he aquí, yo vengo presto, y mi galardón conmigo, para recompensar á cada uno según fuere su obra.Yo soy Alpha y Omega, principio y fin, el primero y el postrero.Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad.Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, y los disolutos, y los homicidas, y los idólatras, y cualquiera que ama y hace mentira.Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente, y de la mañana.Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga: y el que quiere, tome del agua de la vida de balde.Porque yo protesto á cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere á estas cosas, Dios pondrá sobre él las plagas que están escritas en este libro.Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro.El que da testimonio de estas cosas, dice: Ciertamente, vengo en breve. Amén, sea así. Ven, Señor Jesús.La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.
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  2. Presencia del Viviente en medio de las Iglesias

    Primer capítulo de un estudio del Apocalipsis, este artículo presenta la datación del libro (hacia el 95 d. C., bajo Domiciano), la identidad de Juan como autor y su exilio en Patmos. El análisis exegético de Apocalipsis 1 revela a un Cristo glorioso, soberano y presente en medio de sus Iglesias, que llama a los creyentes a la fidelidad en la persecución.

    Apocalipsis 1.17-18 (Reina-Valera 1909) :
    Y cuando yo le vi, caí como muerto á sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: yo soy el primero y el último;Y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo por siglos de siglos, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte:
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  3. Escuchar, discernir, volver al primer amor

    Estudio exegético de Apocalipsis 2, que analiza los mensajes a las Iglesias de Éfeso, Esmirna, Pérgamo y Tiatira. Cada carta sigue una estructura común: diagnóstico, llamado a la fidelidad y promesa escatológica. El artículo invita a escuchar al Espíritu, a discernir las desviaciones comunitarias y a recuperar el primer amor hacia Cristo, desde una perspectiva a la vez histórica y teológica.

    Apocalipsis 2.1 (Reina-Valera 1909) :
    ESCRIBE al ángel de la iglesia en EFESO: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el cual anda en medio de los siete candeleros de oro, dice estas cosas:
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  4. El segundo sello, el segundo jinete

    El artículo APO010 analiza el segundo sello del Apocalipsis (Ap 6.3-4): un caballo rojo cuyo jinete recibe una gran espada y el poder de quitar la paz de la tierra. A través de cuatro símbolos —el caballo rojo, el jinete, la espada y la paz retirada— el estudio explora la realidad de la guerra como juicio divino y responsabilidad humana, subrayando que solo Cristo puede traer una paz verdadera y duradera.

    Apocalipsis 6.1-8 (Reina-Valera 1909) :
    Y MIRÉ cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí á uno de los cuatro animales diciendo como con una voz de trueno: Ven y ve.Y miré, y he aquí un caballo blanco: y el que estaba sentado encima de él, tenía un arco; y le fué dada una corona, y salió victorioso, para que también venciese.Y cuando él abrió el segundo sello, oí al segundo animal, que decía: Ven y ve.Y salió otro caballo bermejo: y al que estaba sentado sobre él, fué dado poder de quitar la paz de la tierra, y que se maten unos á otros: y fuéle dada una grande espada.Y cuando él abrió el tercer sello, oí al tercer animal, que decía: Ven y ve. Y miré, y he aquí un caballo negro: y el que estaba sentado encima de él, tenía un peso en su mano.Y oí una voz en medio de los cuatro animales, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario: y no hagas daño al vino ni al aceite.Y cuando él abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto animal, que decía: Ven y ve.Y miré, y he aquí un caballo amarillo: y el que estaba sentado sobre él tenía por nombre Muerte; y el infierno le seguía: y le fué dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las bestias de la tierra.
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  5. Apariencia o verdad

    APO003 analiza el capítulo 3 del Apocalipsis y sus tres cartas a las Iglesias de Sardis, Filadelfia y Laodicea. Estos mensajes de Cristo resucitado establecen tres diagnósticos espirituales atemporales: la apariencia sin vida, la fidelidad humilde y la tibieza autocomplaciente. Cada carta sigue una estructura precisa y se dirige a todas las generaciones de creyentes, invitándolos a discernir su estado espiritual real y a perseverar en la fe.

    Apocalipsis 3.14 (Reina-Valera 1909) :
    Y escribe al ángel de la iglesia en LAODICEA: He aquí dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios:
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  6. El tercer sello, el tercer jinete

    El tercer sello del Apocalipsis (Ap 6.5-6) revela un caballo negro cuyo jinete sostiene una balanza, símbolo del hambre y del racionamiento. Tras la conquista y la guerra, la escasez golpea a la humanidad. Esta visión ilustra la fragilidad de los sistemas económicos, la injusticia social entre ricos y pobres, y la soberanía de Dios incluso en el juicio. Invita a buscar en Cristo la verdadera seguridad frente a la precariedad del mundo.

    Apocalipsis 6.5-6 (Reina-Valera 1909) :
    Y cuando él abrió el tercer sello, oí al tercer animal, que decía: Ven y ve. Y miré, y he aquí un caballo negro: y el que estaba sentado encima de él, tenía un peso en su mano.Y oí una voz en medio de los cuatro animales, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario: y no hagas daño al vino ni al aceite.
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  7. El cuarto sello, el cuarto jinete

    El artículo APO012 estudia el cuarto sello del Apocalipsis (Ap 6.7-8) y la aparición del caballo pálido montado por la Muerte. Culminación de los tres jinetes anteriores, este jinete recibe el poder de matar a la cuarta parte de la humanidad por la guerra, el hambre, las plagas y las fieras. El artículo subraya la soberanía divina que enmarca este terrible juicio, y sitúa este acontecimiento en el desarrollo profético del fin de los tiempos.

    Apocalipsis 6.7-8 (Reina-Valera 1909) :
    Y cuando él abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto animal, que decía: Ven y ve.Y miré, y he aquí un caballo amarillo: y el que estaba sentado sobre él tenía por nombre Muerte; y el infierno le seguía: y le fué dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las bestias de la tierra.
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  8. El trono en el centro de la visión

    Estudio exegético de Apocalipsis 4, la visión del trono celestial que marca el punto de inflexión del libro. Tras los mensajes a las siete iglesias, Juan es llevado al cielo y contempla un trono rodeado de veinticuatro ancianos y de cuatro seres vivientes. Cada detalle simbólico, luces, colores, sonidos, expresa la soberanía, la santidad y la autoridad divina que estructuran y gobiernan la historia. Esta visión fundacional esclarece todos los acontecimientos proféticos venideros.

    Apocalipsis 4.3 (Reina-Valera 1909) :
    Y el que estaba sentado, era al parecer semejante á una piedra de jaspe y de sardio: y un arco celeste había alrededor del trono, semejante en el aspecto á la esmeralda.
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  9. El Cordero y el libro sellado

    Estudio exegético de Apocalipsis 5, centrado en el libro sellado con siete sellos que Dios tiene en su mano y que solo el Cordero —figura de Cristo— es digno de abrir. El análisis versículo por versículo revela una progresión dramática: de la imposibilidad universal a la victoria del Cordero, que inaugura una misión de redención universal y una alabanza cósmica. El artículo se sitúa en la continuidad del capítulo 4 sobre el trono celestial.

    Daniel 9.24-27 (Reina-Valera 1909) :
    Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse á edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la ciudad y el santuario; con inundación será el fin de ella, y hasta el fin de la guerra será talada con asolamientos.Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones será el desolar, y esto hasta una entera consumación; y derramaráse la ya determinada sobre el pueblo asolado.
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  10. El primer sello, el primer jinete

    APO009 analiza el primer sello del Apocalipsis (Ap 6.1-2) y la aparición de un jinete sobre un caballo blanco. Dos teorías se enfrentan: ¿representa este jinete al Mesías Jesús victorioso o a un impostor, incluso al Anticristo? El artículo expone las dos posiciones, subraya que el debate exegético sigue abierto y anuncia un paralelo con el discurso de Jesús en el monte de los Olivos.

    San Mateo 24 (Reina-Valera 1909) :
    Y SALIDO Jesús, íbase del templo; y se llegaron sus discípulos, para mostrarle los edificios del templo.Y respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? de cierto os digo, que no será dejada aquí piedra sobre piedra, que no sea destruída.Y sentándose él en el monte de las Olivas, se llegaron á él los discípulos aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del mundo?Y respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe.Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y á muchos engañarán.Y oiréis guerras, y rumores de guerras: mirad que no os turbéis; porque es menester que todo esto acontezca; mas aún no es el fin.Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestilencias, y hambres, y terremotos por los lugares.Y todas estas cosas, principio de dolores.Entonces os entregarán para ser afligidos, y os matarán; y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.Y muchos entonces serán escandalizados; y se entregarán unos á otros, y unos á otros se aborrecerán.Y muchos falsos profetas se levantarán y engañarán á muchos.Y por haberse multiplicado la maldad, la caridad de muchos se resfriará.Mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo.Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, por testimonio á todos los Gentiles; y entonces vendrá el fin.Por tanto, cuando viereis la abominación del asolamiento, que fué dicha por Daniel profeta, que estará en el lugar santo, (el que lee, entienda),Entonces los que están en Judea, huyan á los montes;Y el que sobre el terrado, no descienda á tomar algo de su casa;Y el que en el campo, no vuelva atrás á tomar sus vestidos.Mas ¡ay de las preñadas, y de las que crían en aquellos días!Orad, pues, que vuestra huída no sea en invierno ni en sábado;Porque habrá entonces grande aflicción, cual no fué desde el principio del mundo hasta ahora, ni será.Y si aquellos días no fuesen acortados, ninguna carne sería salva; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.Entonces, si alguno os dijere: He aquí está el Cristo, ó allí, no creáis.Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y darán señales grandes y prodigios; de tal manera que engañarán, si es posible, aun á los escogidos.He aquí os lo he dicho antes.Así que, si os dijeren: He aquí en el desierto está; no salgáis: He aquí en las cámaras; no creáis.Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del hombre.Porque donde quiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas.Y luego después de la aflicción de aquellos días, el sol se obscurecerá, y la luna no dará su lumbre, y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes de los cielos serán conmovidas.Y entonces se mostrará la señal del Hijo del hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del hombre que vendrá sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria.Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán sus escogidos de los cuatro vientos, de un cabo del cielo hasta el otro.De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama se enternece, y las hojas brotan, sabéis que el verano está cerca.Así también vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que está cercano, á las puertas.De cierto os digo, que no pasará esta generación, que todas estas cosas no acontezcan.El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.Empero del día y hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino mi Padre solo.Mas como los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre.Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día que Noé entró en el arca,Y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó á todos, así será también la venida del Hijo del hombre.Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado:Dos mujeres moliendo á un molinillo; la una será tomada, y la otra será dejada.Velad pues, porque no sabéis á qué hora ha de venir vuestro Señor.Esto empero sabed, que si el padre de la familia supiese á cuál vela el ladrón había de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.Por tanto, también vosotros estad apercibidos; porque el Hijo del hombre ha de venir á la hora que no pensáis.¿Quién pues es el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su familia para que les dé alimento á tiempo?Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando su señor viniere, le hallare haciendo así.De cierto os digo, que sobre todos sus bienes le pondrá.Y si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor se tarda en venir:Y comenzare á herir á sus consiervos, y aun á comer y á beber con los borrachos;Vendrá el señor de aquel siervo en el día que no espera, y á la hora que no sabe,Y le cortará por medio, y pondrá su parte con los hipócritas: allí será el lloro y el crujir de dientes.
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