Estudios 1 a 8
- 1El libro de las revelacionesFiabilidad de las Escrituras y otros temas doctrinalesApocalipsis 1.1
- 2Presencia del Viviente en medio de las IglesiasFiabilidad de las Escrituras y otros temas doctrinalesApocalipsis 1.1-20
- 3Escuchar, discernir, volver al primer amorFiabilidad de las Escrituras y otros temas doctrinalesApocalipsis 2.1-29
- 4Apariencia o verdadFiabilidad de las Escrituras y otros temas doctrinalesApocalipsis 3.1
- 5El primer sello, el primer jineteFiabilidad de las Escrituras y otros temas doctrinalesApocalipsis 1.1
- 6El segundo sello, el segundo jineteFiabilidad de las Escrituras y otros temas doctrinalesApocalipsis 6.3-4
- 7El tercer sello, el tercer jineteFiabilidad de las Escrituras y otros temas doctrinalesApocalipsis 6.5-6
- 8El cuarto sello, el cuarto jineteFiabilidad de las Escrituras y otros temas doctrinalesApocalipsis 6.7-8
-
APO000
El libro de la revelación
Introducción general al libro del Apocalipsis, escrito por Juan de Patmos en el siglo I. El artículo explica el título, el género apocalíptico, la estructura en ciclos simbólicos (sellos, trompetas, copas) y la finalidad del texto: no un calendario de catástrofes, sino un libro de esperanza que proclama la victoria del Cordero. Se anuncian paralelos con Daniel para un estudio versículo por versículo de los 22 capítulos.
Apocalipsis 21 (Reina-Valera 1909) :Y VI un cielo nuevo, y una tierra nueva: porque el primer cielo y la primera tierra se fueron, y el mar ya no es.Y yo Juan vi la santa ciudad, Jerusalem nueva, que descendía del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será su Dios con ellos.Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.Y díjome: Hecho es. Yo soy Alpha y Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré de la fuente del agua de vida gratuitamente.El que venciere, poseerá todas las cosas; y yo seré su Dios, y él será mi hijo.Mas á los temerosos é incrédulos, á los abominables y homicidas, á los fornicarios y hechiceros, y á los idólatras, y á todos los mentirosos, su parte será en el lago ardiendo con fuego y azufre, que es la muerte segunda.Y vino á mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete postreras plagas, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la esposa, mujer del Cordero.Y llevóme en Espíritu á un grande y alto monte, y me mostró la grande ciudad santa de Jerusalem, que descendía del cielo de Dios,Teniendo la claridad de Dios: y su luz era semejante á una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, resplandeciente como cristal.Y tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres escritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel.Al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al mediodía tres puertas; al poniente tres puertas.Y el muro de la ciudad tenía doce fundamentos, y en ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.Y el que hablaba conmigo, tenía una medida de una caña de oro para medir la ciudad, y sus puertas, y su muro.Y la ciudad está situada y puesta en cuadro, y su largura es tanta como su anchura: y él midió la ciudad con la caña, doce mil estadios: la largura y la altura y la anchura de ella son iguales.Y midió su muro, ciento cuarenta y cuatro codos, de medida de hombre, la cual es del ángel.Y el material de su muro era de jaspe: mas la ciudad era de oro puro, semejante al vidrio limpio.Y los fundamentos del muro de la ciudad estaban adornados de toda piedra preciosa. El primer fundamento era jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, calcedonia; el cuarto, esmeralda;El quinto, sardónica; el sexto, sardio; el séptimo, crisólito; el octavo, berilo; el nono, topacio; el décimo, crisopraso; el undécimo, jacinto; el duodécimo, amatista.Y las doce puertas eran doce perlas, en cada una, una; cada puerta era de una perla. Y la plaza de la ciudad era de oro puro como vidrio trasparente.Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero.Y la ciudad no tenía necesidad de sol, ni de luna, para que resplandezcan en ella: porque la claridad de Dios la iluminó, y el Cordero era su lumbrera.Y las naciones que hubieren sido salvas andarán en la lumbre de ella: y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor á ella.Y sus puertas nunca serán cerradas de día, porque allí no habrá noche.Y llevarán la gloria y la honra de las naciones á ella.No entrará en ella ninguna cosa sucia, ó que hace abominación y mentira; sino solamente los que están escritos en el libro de la vida del Cordero.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
APO001
Presencia del Viviente en medio de las Iglesias
Primer capítulo de un estudio del Apocalipsis, este artículo presenta la datación del libro (hacia el 95 d. C., bajo Domiciano), la identidad de Juan como autor y su exilio en Patmos. El análisis exegético de Apocalipsis 1 revela a un Cristo glorioso, soberano y presente en medio de sus Iglesias, que llama a los creyentes a la fidelidad en la persecución.
Apocalipsis 1.9 (Reina-Valera 1909) :Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación y en el reino, y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
APO002
Escuchar, discernir, volver al primer amor
Estudio exegético de Apocalipsis 2, que analiza los mensajes a las Iglesias de Éfeso, Esmirna, Pérgamo y Tiatira. Cada carta sigue una estructura común: diagnóstico, llamado a la fidelidad y promesa escatológica. El artículo invita a escuchar al Espíritu, a discernir las desviaciones comunitarias y a recuperar el primer amor hacia Cristo, desde una perspectiva a la vez histórica y teológica.
Apocalipsis 2.1 (Reina-Valera 1909) :ESCRIBE al ángel de la iglesia en EFESO: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el cual anda en medio de los siete candeleros de oro, dice estas cosas:Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
APO003
Apariencia o verdad
APO003 analiza el capítulo 3 del Apocalipsis y sus tres cartas a las Iglesias de Sardis, Filadelfia y Laodicea. Estos mensajes de Cristo resucitado establecen tres diagnósticos espirituales atemporales: la apariencia sin vida, la fidelidad humilde y la tibieza autocomplaciente. Cada carta sigue una estructura precisa y se dirige a todas las generaciones de creyentes, invitándolos a discernir su estado espiritual real y a perseverar en la fe.
Apocalipsis 3.1 (Reina-Valera 1909) :Y ESCRIBE al ángel de la iglesia en SARDIS: El que tiene los siete Espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice estas cosas: Yo conozco tus obras, que tienes nombre que vives, y estás muerto.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
APO009
El primer sello, el primer jinete
APO009 analiza el primer sello del Apocalipsis (Ap 6.1-2) y la aparición de un jinete sobre un caballo blanco. Dos teorías se enfrentan: ¿representa este jinete al Mesías Jesús victorioso o a un impostor, incluso al Anticristo? El artículo expone las dos posiciones, subraya que el debate exegético sigue abierto y anuncia un paralelo con el discurso de Jesús en el monte de los Olivos.
San Lucas 21 (Reina-Valera 1909) :Y MIRANDO, vió á los ricos que echaban sus ofrendas en el gazofilacio.Y vió también una viuda pobrecilla, que echaba allí dos blancas.Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que todos:Porque todos estos, de lo que les sobra echaron para las ofrendas de Dios; mas ésta de su pobreza echó todo el sustento que tenía.Y á unos que decían del templo, que estaba adornado de hermosas piedras y dones, dijo:Estas cosas que veis, días vendrán que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruída.Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas hayan de comenzar á ser hechas?El entonces dijo: Mirad, no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy; y, El tiempo está cerca: por tanto, no vayáis en pos de ellos.Empero cuando oyereis guerras y sediciones, no os espantéis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero: mas no luego será el fin.Entonces les dijo: Se levantará gente contra gente, y reino contra reino;Y habrá grandes terremotos, y en varios lugares hambres y pestilencias: y habrá espantos y grandes señales del cielo.Mas antes de todas estas cosas os echarán mano, y perseguirán, entregándoos á las sinagogas y á las cárceles, siendo llevados á los reyes y á los gobernadores por causa de mi nombre.Y os será para testimonio.Poned pues en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder:Porque yo os daré boca y sabiduría, á la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se os opondrán.Mas seréis entregados aun de vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán á algunos de vosotros.Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.Mas un pelo de vuestra cabeza no perecerá.En vuestra paciencia poseeréis vuestras almas.Y cuando viereis á Jerusalem cercada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.Entonces los que estuvieren en Judea, huyan á los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella.Porque estos son días de venganza: para que se cumplan todas las cosas que están escritas.Mas ¡ay de las preñadas, y de las que crían en aquellos días! porque habrá apuro grande sobre la tierra é ira en este pueblo.Y caerán á filo de espada, y serán llevados cautivos á todas las naciones: y Jerusalem será hollada de las gentes, hasta que los tiempos de las gentes sean cumplidos.Entonces habrá señales en el sol, y en la luna, y en las estrellas; y en la tierra angustia de gentes por la confusión del sonido de la mar y de las ondas:Secándose los hombres á causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán á la redondez de la tierra: porque las virtudes de los cielos serán conmovidas.Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en una nube con potestad y majestad grande.Y cuando estas cosas comenzaren á hacerse, mirad, y levantad vuestras cabezas, porque vuestra redención está cerca.Y díjoles una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles:Cuando ya brotan, viéndolo, de vosotros mismos entendéis que el verano está ya cerca.Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, entended que está cerca el reino de Dios.De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo sea hecho.El cielo y la tierra pasarán; mas mis palabras no pasarán.Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.Velad pues, orando en todo tiempo, que seáis tenidos por dignos de evitar todas estas cosas que han de venir, y de estar en pie delante del Hijo del hombre.Y enseñaba de día en el templo; y de noche saliendo, estábase en el monte que se llama de las Olivas.Y todo el pueblo venía á él por la mañana, para oirle en el templo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
APO010
El segundo sello, el segundo jinete
El artículo APO010 analiza el segundo sello del Apocalipsis (Ap 6.3-4): un caballo rojo cuyo jinete recibe una gran espada y el poder de quitar la paz de la tierra. A través de cuatro símbolos —el caballo rojo, el jinete, la espada y la paz retirada— el estudio explora la realidad de la guerra como juicio divino y responsabilidad humana, subrayando que solo Cristo puede traer una paz verdadera y duradera.
Apocalipsis 6.1-8 (Reina-Valera 1909) :Y MIRÉ cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí á uno de los cuatro animales diciendo como con una voz de trueno: Ven y ve.Y miré, y he aquí un caballo blanco: y el que estaba sentado encima de él, tenía un arco; y le fué dada una corona, y salió victorioso, para que también venciese.Y cuando él abrió el segundo sello, oí al segundo animal, que decía: Ven y ve.Y salió otro caballo bermejo: y al que estaba sentado sobre él, fué dado poder de quitar la paz de la tierra, y que se maten unos á otros: y fuéle dada una grande espada.Y cuando él abrió el tercer sello, oí al tercer animal, que decía: Ven y ve. Y miré, y he aquí un caballo negro: y el que estaba sentado encima de él, tenía un peso en su mano.Y oí una voz en medio de los cuatro animales, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario: y no hagas daño al vino ni al aceite.Y cuando él abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto animal, que decía: Ven y ve.Y miré, y he aquí un caballo amarillo: y el que estaba sentado sobre él tenía por nombre Muerte; y el infierno le seguía: y le fué dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las bestias de la tierra.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
APO011
El tercer sello, el tercer jinete
El tercer sello del Apocalipsis (Ap 6.5-6) revela un caballo negro cuyo jinete sostiene una balanza, símbolo del hambre y del racionamiento. Tras la conquista y la guerra, la escasez golpea a la humanidad. Esta visión ilustra la fragilidad de los sistemas económicos, la injusticia social entre ricos y pobres, y la soberanía de Dios incluso en el juicio. Invita a buscar en Cristo la verdadera seguridad frente a la precariedad del mundo.
Apocalipsis 6.5-6 (Reina-Valera 1909) :Y cuando él abrió el tercer sello, oí al tercer animal, que decía: Ven y ve. Y miré, y he aquí un caballo negro: y el que estaba sentado encima de él, tenía un peso en su mano.Y oí una voz en medio de los cuatro animales, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario: y no hagas daño al vino ni al aceite.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
APO012
El cuarto sello, el cuarto jinete
El artículo APO012 estudia el cuarto sello del Apocalipsis (Ap 6.7-8) y la aparición del caballo pálido montado por la Muerte. Culminación de los tres jinetes anteriores, este jinete recibe el poder de matar a la cuarta parte de la humanidad por la guerra, el hambre, las plagas y las fieras. El artículo subraya la soberanía divina que enmarca este terrible juicio, y sitúa este acontecimiento en el desarrollo profético del fin de los tiempos.
Apocalipsis 6.1-8 (Reina-Valera 1909) :Y MIRÉ cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí á uno de los cuatro animales diciendo como con una voz de trueno: Ven y ve.Y miré, y he aquí un caballo blanco: y el que estaba sentado encima de él, tenía un arco; y le fué dada una corona, y salió victorioso, para que también venciese.Y cuando él abrió el segundo sello, oí al segundo animal, que decía: Ven y ve.Y salió otro caballo bermejo: y al que estaba sentado sobre él, fué dado poder de quitar la paz de la tierra, y que se maten unos á otros: y fuéle dada una grande espada.Y cuando él abrió el tercer sello, oí al tercer animal, que decía: Ven y ve. Y miré, y he aquí un caballo negro: y el que estaba sentado encima de él, tenía un peso en su mano.Y oí una voz en medio de los cuatro animales, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario: y no hagas daño al vino ni al aceite.Y cuando él abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto animal, que decía: Ven y ve.Y miré, y he aquí un caballo amarillo: y el que estaba sentado sobre él tenía por nombre Muerte; y el infierno le seguía: y le fué dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las bestias de la tierra.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
-
ANN096
Los años de 360 días en la Biblia
El artículo trata de la idea de años de 360 días en la Biblia, vinculada a profecías importantes como las de Daniel y el Apocalipsis. Estos años…