• Presencia del Viviente en medio de las Iglesias

    Primer capítulo de un estudio del Apocalipsis, este artículo presenta la datación del libro (hacia el 95 d. C., bajo Domiciano), la identidad de Juan como autor y su exilio en Patmos. El análisis exegético de Apocalipsis 1 revela a un Cristo glorioso, soberano y presente en medio de sus Iglesias, que llama a los creyentes a la fidelidad en la persecución.

    Apocalipsis 1.1-20 (Reina-Valera 1909) :
    LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; y la declaró, enviándola por su ángel á Juan su siervo,El cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto.Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca.Juan á las siete iglesias que están en Asia: Gracia sea con vosotros, y paz del que es y que era y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono;Y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre,Y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y su Padre; á él sea gloria é imperio para siempre jamás. Amén.He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre él. Así sea. Amén.Yo soy el Alpha y la Omega, principio y fin, dice el Señor, que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación y en el reino, y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.Yo fuí en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,Que decía: Yo soy el Alpha y Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo á las siete iglesias que están en Asia; á Efeso, y á Smirna, y á Pérgamo, y á Tiatira, y á Sardis, y á Filadelfia, y á Laodicea.Y me volví á ver la voz que hablaba conmigo: y vuelto, vi siete candeleros de oro;Y en medio de los siete candeleros, uno semejante al Hijo del hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por los pechos con una cinta de oro.Y su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana blanca, como la nieve; y sus ojos como llama de fuego;Y sus pies semejantes al latón fino, ardientes como en un horno; y su voz como ruido de muchas aguas.Y tenía en su diestra siete estrellas: y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.Y cuando yo le vi, caí como muerto á sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: yo soy el primero y el último;Y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo por siglos de siglos, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte:Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de éstas:El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias; y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.
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  • Escuchar, discernir, volver al primer amor

    Estudio exegético de Apocalipsis 2, que analiza los mensajes a las Iglesias de Éfeso, Esmirna, Pérgamo y Tiatira. Cada carta sigue una estructura común: diagnóstico, llamado a la fidelidad y promesa escatológica. El artículo invita a escuchar al Espíritu, a discernir las desviaciones comunitarias y a recuperar el primer amor hacia Cristo, desde una perspectiva a la vez histórica y teológica.

    Apocalipsis 2.8-11 (Reina-Valera 1909) :
    Y escribe al ángel de la iglesia en SMIRNA: El primero y postrero, que fué muerto, y vivió, dice estas cosas:Yo sé tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser Judíos, y no lo son, mas son sinagoga de Satanás.No tengas ningún temor de las cosas que has de padecer. He aquí, el diablo ha de enviar algunos de vosotros á la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación de diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. El que venciere, no recibirá daño de la muerte segunda.
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  • Apariencia o verdad

    APO003 analiza el capítulo 3 del Apocalipsis y sus tres cartas a las Iglesias de Sardis, Filadelfia y Laodicea. Estos mensajes de Cristo resucitado establecen tres diagnósticos espirituales atemporales: la apariencia sin vida, la fidelidad humilde y la tibieza autocomplaciente. Cada carta sigue una estructura precisa y se dirige a todas las generaciones de creyentes, invitándolos a discernir su estado espiritual real y a perseverar en la fe.

    Apocalipsis 3.4 (Reina-Valera 1909) :
    Mas tienes unas pocas personas en Sardis que no han ensuciado sus vestiduras: y andarán conmigo en vestiduras blancas; porque son dignos.
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  • El trono en el centro de la visión

    Estudio exegético de Apocalipsis 4, la visión del trono celestial que marca el punto de inflexión del libro. Tras los mensajes a las siete iglesias, Juan es llevado al cielo y contempla un trono rodeado de veinticuatro ancianos y de cuatro seres vivientes. Cada detalle simbólico, luces, colores, sonidos, expresa la soberanía, la santidad y la autoridad divina que estructuran y gobiernan la historia. Esta visión fundacional esclarece todos los acontecimientos proféticos venideros.

    Apocalipsis 4.1 (Reina-Valera 1909) :
    DESPUÉS de estas cosas miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo: y la primera voz que oí, era como de trompeta que hablaba conmigo, diciendo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de ser después de éstas.
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  • El Cordero y el libro sellado

    Estudio exegético de Apocalipsis 5, centrado en el libro sellado con siete sellos que Dios tiene en su mano y que solo el Cordero —figura de Cristo— es digno de abrir. El análisis versículo por versículo revela una progresión dramática: de la imposibilidad universal a la victoria del Cordero, que inaugura una misión de redención universal y una alabanza cósmica. El artículo se sitúa en la continuidad del capítulo 4 sobre el trono celestial.

    Apocalipsis 5.3 (Reina-Valera 1909) :
    Y ninguno podía, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra, abrir el libro, ni mirarlo.
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  • El primer sello, el primer jinete

    APO009 analiza el primer sello del Apocalipsis (Ap 6.1-2) y la aparición de un jinete sobre un caballo blanco. Dos teorías se enfrentan: ¿representa este jinete al Mesías Jesús victorioso o a un impostor, incluso al Anticristo? El artículo expone las dos posiciones, subraya que el debate exegético sigue abierto y anuncia un paralelo con el discurso de Jesús en el monte de los Olivos.

    San Lucas 21 (Reina-Valera 1909) :
    Y MIRANDO, vió á los ricos que echaban sus ofrendas en el gazofilacio.Y vió también una viuda pobrecilla, que echaba allí dos blancas.Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que todos:Porque todos estos, de lo que les sobra echaron para las ofrendas de Dios; mas ésta de su pobreza echó todo el sustento que tenía.Y á unos que decían del templo, que estaba adornado de hermosas piedras y dones, dijo:Estas cosas que veis, días vendrán que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruída.Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas hayan de comenzar á ser hechas?El entonces dijo: Mirad, no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy; y, El tiempo está cerca: por tanto, no vayáis en pos de ellos.Empero cuando oyereis guerras y sediciones, no os espantéis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero: mas no luego será el fin.Entonces les dijo: Se levantará gente contra gente, y reino contra reino;Y habrá grandes terremotos, y en varios lugares hambres y pestilencias: y habrá espantos y grandes señales del cielo.Mas antes de todas estas cosas os echarán mano, y perseguirán, entregándoos á las sinagogas y á las cárceles, siendo llevados á los reyes y á los gobernadores por causa de mi nombre.Y os será para testimonio.Poned pues en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder:Porque yo os daré boca y sabiduría, á la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se os opondrán.Mas seréis entregados aun de vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán á algunos de vosotros.Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.Mas un pelo de vuestra cabeza no perecerá.En vuestra paciencia poseeréis vuestras almas.Y cuando viereis á Jerusalem cercada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.Entonces los que estuvieren en Judea, huyan á los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella.Porque estos son días de venganza: para que se cumplan todas las cosas que están escritas.Mas ¡ay de las preñadas, y de las que crían en aquellos días! porque habrá apuro grande sobre la tierra é ira en este pueblo.Y caerán á filo de espada, y serán llevados cautivos á todas las naciones: y Jerusalem será hollada de las gentes, hasta que los tiempos de las gentes sean cumplidos.Entonces habrá señales en el sol, y en la luna, y en las estrellas; y en la tierra angustia de gentes por la confusión del sonido de la mar y de las ondas:Secándose los hombres á causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán á la redondez de la tierra: porque las virtudes de los cielos serán conmovidas.Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en una nube con potestad y majestad grande.Y cuando estas cosas comenzaren á hacerse, mirad, y levantad vuestras cabezas, porque vuestra redención está cerca.Y díjoles una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles:Cuando ya brotan, viéndolo, de vosotros mismos entendéis que el verano está ya cerca.Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, entended que está cerca el reino de Dios.De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo sea hecho.El cielo y la tierra pasarán; mas mis palabras no pasarán.Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.Velad pues, orando en todo tiempo, que seáis tenidos por dignos de evitar todas estas cosas que han de venir, y de estar en pie delante del Hijo del hombre.Y enseñaba de día en el templo; y de noche saliendo, estábase en el monte que se llama de las Olivas.Y todo el pueblo venía á él por la mañana, para oirle en el templo.
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  • El tercer sello, el tercer jinete

    El tercer sello del Apocalipsis (Ap 6.5-6) revela un caballo negro cuyo jinete sostiene una balanza, símbolo del hambre y del racionamiento. Tras la conquista y la guerra, la escasez golpea a la humanidad. Esta visión ilustra la fragilidad de los sistemas económicos, la injusticia social entre ricos y pobres, y la soberanía de Dios incluso en el juicio. Invita a buscar en Cristo la verdadera seguridad frente a la precariedad del mundo.

    Apocalipsis 6.5-6 (Reina-Valera 1909) :
    Y cuando él abrió el tercer sello, oí al tercer animal, que decía: Ven y ve. Y miré, y he aquí un caballo negro: y el que estaba sentado encima de él, tenía un peso en su mano.Y oí una voz en medio de los cuatro animales, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario: y no hagas daño al vino ni al aceite.
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  • El cuarto sello, el cuarto jinete

    El artículo APO012 estudia el cuarto sello del Apocalipsis (Ap 6.7-8) y la aparición del caballo pálido montado por la Muerte. Culminación de los tres jinetes anteriores, este jinete recibe el poder de matar a la cuarta parte de la humanidad por la guerra, el hambre, las plagas y las fieras. El artículo subraya la soberanía divina que enmarca este terrible juicio, y sitúa este acontecimiento en el desarrollo profético del fin de los tiempos.

    Ezequiel 14.21 (Reina-Valera 1909) :
    Por lo cual así ha dicho el Señor Jehová: ¿Cuánto más, si mis cuatro malos juicios, espada, y hambre, y mala bestia, y pestilencia, enviare contra Jerusalem, para talar de ella hombres y bestias?
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