Etapas 1 a 10
- 1La parábola de la dracma perdidaLucas 15.8-10
- 2La parábola del hijo pródigoLucas 15.11-32
- 3La parábola del administrador infielLucas 16.1-13
- 4La parábola del hombre rico y LázaroLucas 16.19-31
- 5Parábola de los siervos inútilesLucas 17.7-10
- 6La parábola del fariseo y el publicanoLucas 18.9-14
- 7La parábola de las minasLucas 19.11-27
- 8Parábola del siervo fielMateo 24.45-51
- 9Parábola de las diez vírgenesMateo 25.1-13
- 10La parábola del juez injustoLucas 18.1-8
-
PER244
La parábola de la dracma perdida
Esta parábola, exclusiva de Lucas, muestra a Dios, representado bajo los rasgos de una mujer, buscando y encontrando una dracma perdida. Simboliza al alma extraviada pero preciosa a los ojos de Dios, y subraya Su misericordia y Su alegría por el regreso del que se había perdido.
San Lucas 15.8-10 (Reina-Valera 1909) :¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si perdiere una dracma, no enciende el candil, y barre la casa, y busca con diligencia hasta hallarla?Y cuando la hubiere hallado, junta las amigas y las vecinas, diciendo: Dadme el parabién, porque he hallado la dracma que había perdido.Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER245
La parábola del hijo pródigo
El artículo explora la parábola del hijo pródigo en el Evangelio de Lucas, subrayando el perdón y el amor divino. El padre acoge al hijo arrepentido, en contraste con el hijo mayor, que critica esta clemencia. Esta parábola, bisagra del capítulo 15, ilustra la búsqueda divina de los extraviados. Lucas reorganiza este relato para respaldar su mensaje teológico sobre el Reino de los Cielos.
San Lucas 15.11-32 (Reina-Valera 1909) :Y dijo: Un hombre tenía dos hijos;Y el menor de ellos dijo á su padre: Padre, dame la parte de la hacienda que me pertenece: y les repartió la hacienda.Y no muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, partió lejos á una provincia apartada; y allí desperdició su hacienda viviendo perdidamente.Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una grande hambre en aquella provincia, y comenzóle á faltar.Y fué y se llegó á uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió á su hacienda para que apacentase los puercos.Y deseaba henchir su vientre de las algarrobas que comían los puercos; mas nadie se las daba.Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!Me levantaré, é iré á mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti;Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como á uno de tus jornaleros.Y levantándose, vino á su padre. Y como aun estuviese lejos, viólo su padre, y fué movido á misericordia, y corrió, y echóse sobre su cuello, y besóle.Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.Mas el padre dijo á sus siervos: Sacad el principal vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y zapatos en sus pies.Y traed el becerro grueso, y matadlo, y comamos, y hagamos fiesta:Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado. Y comenzaron á regocijarse.Y su hijo el mayor estaba en el campo; el cual como vino, y llegó cerca de casa, oyó la sinfonía y las danzas;Y llamando á uno de los criados, preguntóle qué era aquello.Y él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha muerto el becerro grueso, por haberle recibido salvo.Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.Mas él respondiendo, dijo al padre: He aquí tantos años te sirvo, no habiendo traspasado jamás tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito para gozarme con mis amigos:Mas cuando vino éste tu hijo, que ha consumido tu hacienda con rameras, has matado para él el becerro grueso.El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.Mas era menester hacer fiesta y holgarnos, porque este tu hermano muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER246
La parábola del administrador infiel
Este artículo explora la parábola del administrador infiel de Lucas, y señala que la astucia del administrador es elogiada por su sabiduría, no por su deshonestidad. La parábola invita a reflexionar sobre el uso de la sabiduría práctica en los asuntos espirituales.
San Lucas 16.1-13 (Reina-Valera 1909) :Y DIJO también á sus discípulos: Había un hombre rico, el cual tenía un mayordomo, y éste fué acusado delante de él como disipador de sus bienes.Y le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo.Entonces el mayordomo dijo dentro de sí: ¿Qué haré? que mi señor me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, tengo vergüenza.Yo sé lo que haré para que cuando fuere quitado de la mayordomía, me reciban en sus casas.Y llamando á cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero: ¿Cuánto debes á mi señor?Y él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu obligación, y siéntate presto, y escribe cincuenta.Después dijo á otro: ¿Y tú, cuánto debes? Y él dijo: Cien coros de trigo. Y él le dijo: Toma tu obligación, y escribe ochenta.Y alabó el señor al mayordomo malo por haber hecho discretamente; porque los hijos de este siglo son en su generación más sagaces que los hijos de luz.Y yo os digo: Haceos amigos de las riquezas de maldad, para que cuando faltareis, os reciban en las moradas eternas.El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel: y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.Pues si en las malas riquezas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?Ningún siervo puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se allegará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir á Dios y á las riquezas.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER247
La parábola del hombre rico y Lázaro
El artículo analiza la parábola del hombre rico y Lázaro en el Evangelio de Lucas. Singular por mencionar un nombre, Lázaro, explora la cuestión de la justicia divina y las repercusiones de las decisiones terrenales sobre el más allá. Lucas organiza el relato en torno a enseñanzas teológicas sobre el reino de los cielos, e invita a una reflexión profunda sobre la salvación y la compasión.
San Lucas 16.19-31 (Reina-Valera 1909) :Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez.Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado á la puerta de él, lleno de llagas,Y deseando hartarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.Y aconteció que murió el mendigo, y fué llevado por los ángeles al seno de Abraham: y murió también el rico, y fué sepultado.Y en el infierno alzó sus ojos, estando en los tormentos, y vió á Abraham de lejos, y á Lázaro en su seno.Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama.Y díjole Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; mas ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.Y además de todo esto, una grande sima está constituída entre nosotros y vosotros, que los que quisieren pasar de aquí á vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.Y dijo: Ruégote pues, padre, que le envíes á la casa de mi padre;Porque tengo cinco hermanos; para que les testifique, porque no vengan ellos también á este lugar de tormento.Y Abraham le dice: A Moisés y á los profetas tienen: óiganlos.El entonces dijo: No, padre Abraham: mas si alguno fuere á ellos de los muertos, se arrepentirán.Mas Abraham le dijo: Si no oyen á Moisés y á los profetas, tampoco se persuadirán, si alguno se levantare de los muertos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER249
Parábola de los siervos inútiles
El artículo explora la parábola de los siervos inútiles de Lucas 17.7-10, subrayando la importancia de la humildad y de la gratitud en la vida del discípulo. Jesús enseña que el servicio fiel no espera reconocimiento del amo y que toda capacidad es un don de Dios. La obediencia no confiere ningún derecho, promoviendo así una actitud de gratitud, no de reclamación.
San Lucas 17.7-10 (Reina-Valera 1909) :¿Y quién de vosotros tiene un siervo que ara ó apacienta, que vuelto del campo le diga luego: Pasa, siéntate á la mesa?¿No le dice antes: Adereza qué cene, y arremángate, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come tú y bebe?¿Da gracias al siervo porque hizo lo que le había sido mandado? Pienso que no.Así también vosotros, cuando hubiereis hecho todo lo que os es mandado, decid: Siervos inútiles somos, porque lo que debíamos hacer, hicimos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER254
La parábola del fariseo y el publicano
El artículo analiza la parábola de Lucas 18.9-14, donde Jesús enseña, a través de las figuras del fariseo y del publicano, que la verdadera justicia delante de Dios se funda en la humildad y no en las apariencias ni en el orgullo espiritual.
San Lucas 18.9-14 (Reina-Valera 1909) :Y dijo también á unos que confiaban de sí como justos, y menospreciaban á los otros, esta parábola:Dos hombres subieron al templo á orar: el uno Fariseo, el otro publicano.El Fariseo, en pie, oraba consigo de esta manera: Dios, te doy gracias, que no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;Ayuno dos veces á la semana, doy diezmos de todo lo que poseo.Mas el publicano estando lejos no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que hería su pecho, diciendo: Dios, sé propicio á mí pecador.Os digo que éste descendió á su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se ensalza, será humillado; y el que se humilla, será ensalzado.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER272
La parábola de las minas
Este estudio trata de la parábola de las minas de Lucas 19.11-27, una historia contada por Jesús en Jericó, que destaca el período entre Janucá y Pascua. Examina la cronología de los acontecimientos en el ministerio de Jesús, incluidos sus encuentros con Lázaro, Bartimeo y Zaqueo.
Juan 10.22-23 (Reina-Valera 1909) :Y se hacía la fiesta de la dedicación en Jerusalem; y era invierno;Y Jesús andaba en el templo por el portal de Salomón.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER304
Parábola del siervo fiel
Este artículo analiza la parábola del siervo fiel, subrayando la importancia de la fidelidad y de la vigilancia en la espera del regreso, cierto pero imprevisible, del Señor.
2 Pedro 3.3-4 (Reina-Valera 1909) :Sabiendo primero esto, que en los postrimeros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias,Y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER305
Parábola de las diez vírgenes
La parábola de las diez vírgenes enseña la importancia de la preparación espiritual para el regreso del Señor, ilustrando dos desenlaces posibles: estar preparado y entrar con el Esposo, o llegar demasiado tarde y encontrar la puerta cerrada.
San Mateo 24.45-51 (Reina-Valera 1909) :¿Quién pues es el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su familia para que les dé alimento á tiempo?Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando su señor viniere, le hallare haciendo así.De cierto os digo, que sobre todos sus bienes le pondrá.Y si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor se tarda en venir:Y comenzare á herir á sus consiervos, y aun á comer y á beber con los borrachos;Vendrá el señor de aquel siervo en el día que no espera, y á la hora que no sabe,Y le cortará por medio, y pondrá su parte con los hipócritas: allí será el lloro y el crujir de dientes.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER253
La parábola del juez injusto
El artículo examina la parábola del juez injusto (Lucas 18,1-8), centrada en la perseverancia en la oración y en la espera del Reino. Subraya la estructura narrativa única de Lucas, que reúne parábolas para profundizar su teología sobre la fe y la justicia divina.
San Lucas 18.1-8 (Reina-Valera 1909) :Y PROPÚSOLES también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar,Diciendo: Había un juez en una ciudad, el cual ni temía á Dios, ni respetaba á hombre.Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía á él diciendo: Hazme justicia de mi adversario.Pero él no quiso por algún tiempo; mas después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo á Dios, ni tengo respeto á hombre,Todavía, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, porque al fin no venga y me muela.Y dijo el Señor: Oid lo que dice el juez injusto.¿Y Dios no hará justicia á sus escogidos, que claman á él día y noche, aunque sea longánime acerca de ellos?Os digo que los defenderá presto. Empero cuando el Hijo del hombre viniere, ¿hallará fe en la tierra?Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org