De la segunda a la tercera fiesta de Pascua 1 estudio
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana 6 estudios
- 2Discurso sobre la humildad
- 3El regreso de los 70 discípulos
- 4Parábola del invitado presuntuoso
- 5La parábola del rey que se prepara para la guerra
- 6Parábola de los siervos inútiles
De la segunda a la tercera fiesta de Pascua
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PER116
La relación personal del discípulo con su Señor
La perícopa 116 explora la relación personal entre el discípulo y su Señor a partir de Mateo 11.25-30 y Lucas 10.21-24. Tras condenar a las ciudades incrédulas, Jesús se alegra de que los humildes comprendan su palabra allí donde los sabios fracasan. Afirma su filiación divina e invita a todos los cansados a acudir a él, prometiendo descanso y mansedumbre bajo su yugo compartido, en contraposición a las cargas impuestas por los fariseos.
San Lucas 7.13 (Reina-Valera 1909) :Y como el Señor la vió, compadecióse de ella, y le dice: No llores.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana
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PER200
Discurso sobre la humildad
El artículo analiza el discurso de Jesús a sus apóstoles sobre la humildad, subrayando la importancia de la humildad y del servicio en el Reino de Dios, tal como se describe en los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas.
Marcos 9.33-50 (Reina-Valera 1909) :Y llegó á Capernaum; y así que estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué disputabais entre vosotros en el camino?Mas ellos callaron; porque los unos con los otros habían disputado en el camino quién había de ser el mayor.Entonces sentándose, llamó á los doce, y les dice: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.Y tomando un niño, púsolo en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dice:El que recibiere en mi nombre uno de los tales niños, á mí recibe; y el que á mí recibe, no recibe á mí, mas al que me envió.Y respondióle Juan, diciendo: Maestro, hemos visto á uno que en tu nombre echaba fuera los demonios, el cual no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos sigue.Y Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre que luego pueda decir mal de mí.Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.Y cualquiera que escandalizare á uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y fuera echado en la mar.Y si tu mano te escandalizare, córtala: mejor te es entrar á la vida manco, que teniendo dos manos ir á la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado;Donde su gusano no muere, y el fuego nunca se apaga.Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo: mejor te es entrar á la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado;Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo: mejor te es entrar al reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado á la Gehenna;Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal.Buena es la sal; mas si la sal fuere desabrida, ¿con qué la adobaréis? Tened en vosotros mismos sal; y tened paz los unos con los otros.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER221
El regreso de los 70 discípulos
El regreso de los setenta discípulos (Lucas 10.17-24) ilustra su asombro tras su misión. Jesús los reorienta hacia lo esencial: alegrarse de que sus nombres estén inscritos en los cielos. Proclama la soberanía divina en la revelación, concedida a los humildes más que a los sabios. La declaración del versículo 22 afirma la intimidad única del Padre y del Hijo, y hace de Jesús el único mediador del conocimiento divino. Lucas subraya así la continuidad de la obra evangélica.
San Lucas 10.21-22 (Reina-Valera 1909) :En aquella misma hora Jesús se alegró en espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, que escondiste estas cosas á los sabios y entendidos, y las has revelado á los pequeños: así, Padre, porque así te agradó.Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie sabe quién sea el Hijo sino el Padre; ni quién sea el Padre, sino el Hijo, y á quien el Hijo lo quisiere revelar.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER237
Parábola del invitado presuntuoso
La parábola del invitado presuntuoso (Lucas 14.7-14), transmitida únicamente por Lucas, se desarrolla en casa de un jefe de los fariseos en Jerusalén. Jesús enseña allí la humildad, invitando a elegir el último lugar en lugar del primero, y la generosidad desinteresada, animando a invitar a los pobres y a los excluidos en lugar de a quienes pueden devolver el favor. Estas dos enseñanzas ilustran los valores fundamentales del Reino de Dios: el honor viene de Dios, no de uno mismo, y la verdadera entrega será recompensada en la resurrección de los justos.
San Lucas 11.37 (Reina-Valera 1909) :Y luego que hubo hablado, rogóle un Fariseo que comiese con él: y entrado Jesús, se sentó á la mesa.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER240
La parábola del rey que se prepara para la guerra
La parábola del rey que se prepara para la guerra (Lucas 14.31-33), relatada únicamente por Lucas, ilustra las exigencias del discipulado. Frente a un adversario dos veces más poderoso, un rey elige la negociación en lugar del combate. De igual modo, seguir a Jesús, el Mesías, exige lucidez, humildad y renuncia total a uno mismo. Lucas inscribe esta enseñanza en una serie temática sobre el costo de la vida cristiana, antes de la fiesta de la Dedicación de diciembre del año 32 d. C.
San Lucas 14.31 (Reina-Valera 1909) :¿O cuál rey, habiendo de ir á hacer guerra contra otro rey, sentándose primero no consulta si puede salir al encuentro con diez mil al que viene contra él con veinte mil?Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER249
Parábola de los siervos inútiles
El artículo explora la parábola de los siervos inútiles de Lucas 17.7-10, subrayando la importancia de la humildad y de la gratitud en la vida del discípulo. Jesús enseña que el servicio fiel no espera reconocimiento del amo y que toda capacidad es un don de Dios. La obediencia no confiere ningún derecho, promoviendo así una actitud de gratitud, no de reclamación.
San Lucas 17.7-10 (Reina-Valera 1909) :¿Y quién de vosotros tiene un siervo que ara ó apacienta, que vuelto del campo le diga luego: Pasa, siéntate á la mesa?¿No le dice antes: Adereza qué cene, y arremángate, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come tú y bebe?¿Da gracias al siervo porque hizo lo que le había sido mandado? Pienso que no.Así también vosotros, cuando hubiereis hecho todo lo que os es mandado, decid: Siervos inútiles somos, porque lo que debíamos hacer, hicimos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER254
La parábola del fariseo y el publicano
El artículo analiza la parábola de Lucas 18.9-14, donde Jesús enseña, a través de las figuras del fariseo y del publicano, que la verdadera justicia delante de Dios se funda en la humildad y no en las apariencias ni en el orgullo espiritual.
San Lucas 18.9-14 (Reina-Valera 1909) :Y dijo también á unos que confiaban de sí como justos, y menospreciaban á los otros, esta parábola:Dos hombres subieron al templo á orar: el uno Fariseo, el otro publicano.El Fariseo, en pie, oraba consigo de esta manera: Dios, te doy gracias, que no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;Ayuno dos veces á la semana, doy diezmos de todo lo que poseo.Mas el publicano estando lejos no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que hería su pecho, diciendo: Dios, sé propicio á mí pecador.Os digo que éste descendió á su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se ensalza, será humillado; y el que se humilla, será ensalzado.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
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ANN128
El siervo en la Biblia: del Siervo del Eterno al lavatorio de los pies
L'article explore la notion biblique du serviteur, illustrée par Jésus à travers le lavement des pieds, un geste symbolique de service et de dévotion…