Episodio 1 de 16 · Jesús el Mesías, el Verbo encarnado, y Juan el Bautista, el Precursor

  1. Episodio 1: Jesús el Mesías, el Verbo encarnado y Juan el Bautista, el Precursor
  2. Episodio 2: La delegación llegada de Jerusalén
  3. Episodio 3: El encuentro con Felipe
  4. Episodio 4: El encuentro de Jesús, el Mesías, con Natanael
  5. Episodio 5: La primera fiesta de Pascua
  6. Episodio 6: La conversación de Jesús, el Mesías, con Nicodemo
  7. Episodio 7: La samaritana y el agua de vida
  8. Episodio 8: El pueblo de Sicar en Samaria
  9. Episodio 9: El Mesías Jesús afirma su igualdad con el Padre
  10. Episodio 10: Testimonios que confirman el del Mesías Jesús
  11. Episodio 11: El Mesías Jesús es el buen pastor
  12. Episodio 12: La resurrección de Lázaro
  13. Episodio 13: Enseñanza del Mesías Jesús sobre el pan de vida
  14. Episodio 14: Llegada a casa de Lázaro, Marta y María
  15. Episodio 15: La vid y los pámpanos
  16. Episodio 16: El primer encuentro de María Magdalena con Jesús resucitado

La vida de Jesús hasta los 12 años

  1. Jesús el Mesías, el Verbo encarnado, y Juan el Bautista, el Precursor

    El artículo explora cómo el Evangelio de Juan afirma que Jesús es el Verbo encarnado y Dios, con Juan el Bautista como Precursor. El apóstol Juan pretende demostrar que Jesús, tanto Mesías rey como figura divina, satisface las expectativas mesiánicas judías.

    Juan 3.25-29 (Reina-Valera 1909) :
    Y hubo cuestión entre los discípulos de Juan y los Judíos acerca de la purificación.Y vinieron á Juan, y dijéronle: Rabbí, el que estaba contigo de la otra parte del Jordán, del cual tú diste testimonio, he aquí bautiza, y todos vienen á él.Respondió Juan, y dijo: No puede el hombre recibir algo, si no le fuere dado del cielo.Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él.El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está en pie y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo es cumplido.
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El ministerio de Juan el Bautista

  1. La delegación llegada de Jerusalén

    El artículo explora el encuentro entre Juan el Bautista y los representantes del Sanedrín en Betania, destacando la notoriedad de Juan y las expectativas mesiánicas de las autoridades. Juan es interrogado sobre su papel mesiánico sin haber realizado milagros, lo que pone de relieve las expectativas de los fariseos respecto a un mesías real y sacerdotal. El análisis concilia los relatos evangélicos divergentes.

    Juan 10.41 (Reina-Valera 1909) :
    Y muchos venían á él, y decían: Juan, á la verdad, ninguna señal hizo; mas todo lo que Juan dijo de éste, era verdad.
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  2. El encuentro con Felipe

    PER034 relata el encuentro de Jesús con Felipe, narrado únicamente por Juan (Jn 1,43-46), en Betania al otro lado del Jordán, el 6 de octubre del año 29. Felipe, antiguo discípulo de Juan el Bautista como Andrés, Juan y Simón Pedro, se convierte en el cuarto discípulo de Jesús. El artículo explora la transición natural de estos discípulos hacia el Mesías, mientras Juan el Bautista se entiende como precursor y no como un maestro rival.

    Juan 1.43-46 (Reina-Valera 1909) :
    El siguiente día quiso Jesús ir á Galilea, y halla á Felipe, al cual dijo: Sígueme.Y era Felipe de Bethsaida, la ciudad de Andrés y de Pedro.Felipe halló á Natanael, y dícele: Hemos hallado á aquel de quien escribió Moisés en la ley, y los profetas: á Jesús, el hijo de José, de Nazaret.Y díjole Natanael: ¿De Nazaret puede haber algo de bueno? Dícele Felipe: Ven y ve.
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  3. El encuentro de Jesús, el Mesías, con Natanael

    La perícopa 35 estudia el encuentro entre Jesús y Natanael, exclusivo del Evangelio de Juan (Juan 1,47-51), fechado el 23 de noviembre del año 29 en Nazaret. Jesús demuestra un conocimiento sobrenatural de Natanael, quien se convierte en el primero en confesarlo públicamente como Hijo de Dios y Rey de Israel. Identificado con Bartolomé y originario de Caná, Natanael se relaciona con la boda de Caná que sigue en la narración de Juan.

    Juan 1.49 (Reina-Valera 1909) :
    Respondió Natanael, y díjole: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.
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  4. La primera fiesta de Pascua

    La perícopa PER038 analiza la primera fiesta de Pascua en el Evangelio de Juan (Juan 2,13), fechada exactamente el 7 de abril del año 30. El artículo formula tres observaciones: el valor cronológico de esta fiesta para datar el ministerio de Jesús en tres años y medio, la distinción de Juan de la «Pascua de los judíos» y el sometimiento de Jesús a los ritos del judaísmo. Solo Juan documenta este período anterior al encarcelamiento de Juan el Bautista.

    1 Corintios 5.7 (Reina-Valera 1909) :
    Limpiad pues la vieja levadura, para que seáis nueva masa, como sois sin levadura: porque nuestra pascua, que es Cristo, fué sacrificada por nosotros.
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  5. La conversación de Jesús, el Mesías, con Nicodemo

    La conversación entre Jesús y Nicodemo en Jerusalén, evocada en Juan 3, representa un giro esencial hacia una espiritualidad cristiana personal, alejada de los rituales judíos, que pone el énfasis en la relación interior con Dios.

    Juan 3.1-21 (Reina-Valera 1909) :
    Y HABÍA un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de los Judíos.Este vino á Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él.Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer?Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez.El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni á dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu.Respondió Nicodemo, y díjole: ¿Cómo puede esto hacerse?Respondió Jesús, y díjole: ¿Tú eres el maestro de Israel, y no sabes esto?De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo.Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado;Para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, sino que tenga vida eterna.Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.Porque no envió Dios á su Hijo al mundo para que condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por él.El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios.Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene á la luz, porque sus obras no sean redargüidas.Mas el que obra verdad, viene á la luz, para que sus obras sean manifestadas que son hechas en Dios.
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El comienzo del ministerio en Galilea

  1. La samaritana y el agua de vida

    El artículo examina el encuentro de Jesús con una samaritana en el pozo de Sicar, descrito en Juan 4,4-26, y destaca el significado espiritual del agua viva que Jesús ofrece.

    Juan 4.4-26 (Reina-Valera 1909) :
    Y era menester que pasase por Samaria.Vino, pues, á una ciudad de Samaria que se llamaba Sichâr, junto á la heredad que Jacob dió á José su hijo.Y estaba allí la fuente de Jacob. Pues Jesús, cansado del camino, así se sentó á la fuente. Era como la hora de sexta.Vino una mujer de Samaria á sacar agua: y Jesús le dice: Dame de beber.(Porque sus discípulos habían ido á la ciudad á comprar de comer.)Y la mujer Samaritana le dice: ¿Cómo tú, siendo Judío, me pides á mí de beber, que soy mujer Samaritana? porque los Judíos no se tratan con los Samaritanos.Respondió Jesús y díjole: Si conocieses el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber: tú pedirías de él, y él te daría agua viva.La mujer le dice: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo: ¿de dónde, pues, tienes el agua viva?¿Eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dió este pozo, del cual él bebió, y sus hijos, y sus ganados?Respondió Jesús y díjole: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá á tener sed;Mas el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed: mas el agua que yo le daré, será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.La mujer le dice: Señor, dame esta agua, para que no tenga sed, ni venga acá á sacarla.Jesús le dice: Ve, llama á tu marido, y ven acá.Respondió la mujer, y dijo: No tengo marido. Dícele Jesús: Bien has dicho, No tengo marido;Porque cinco maridos has tenido: y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.Dícele la mujer: Señor, paréceme que tú eres profeta.Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalem es el lugar donde es necesario adorar.Dícele Jesús: Mujer, créeme, que la hora viene, cuando ni en este monte, ni en Jerusalem adoraréis al Padre.Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos: porque la salud viene de los Judíos.Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.Dícele la mujer: Sé que el Mesías ha de venir, el cual se dice el Cristo: cuando él viniere nos declarará todas las cosas.Dícele Jesús: Yo soy, que hablo contigo.
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  2. El pueblo de Sicar en Samaria

    El artículo trata del encuentro de Jesús con la samaritana en Sicar y destaca su importancia en el ministerio galileo. La conversión del pueblo ilustra el mensaje universal de Jesús.

    Juan 4.43 (Reina-Valera 1909) :
    Y dos días después, salió de allí, y fuése á Galilea.
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De la segunda a la tercera fiesta de Pascua

  1. El Mesías Jesús afirma su igualdad con el Padre

    El artículo analiza la proclamación de Jesús de su igualdad con Dios a partir de la curación de un inválido, y destaca la repercusión de sus afirmaciones teológicas en Jerusalén durante la Pascua.

    Juan 5.14 (Reina-Valera 1909) :
    Después le halló Jesús en el templo, y díjole: He aquí, has sido sanado; no peques más, porque no te venga alguna cosa peor.
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  2. Testimonios que confirman el del Mesías Jesús

    El artículo examina los testimonios que confirman que Jesús es el Mesías, especialmente los de Juan el Bautista y los milagros divinos, según el relato de Juan. La escena tiene lugar en Jerusalén después de la Pascua de marzo del año 31. Jesús critica a las autoridades religiosas que no lo reconocen y presenta a Moisés como precursor. Algunos, como Nicodemo, se convertirán.

    Juan 5.31-47 (Reina-Valera 1909) :
    Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.Otro es el que da testimonio de mí; y sé que el testimonio que da de mí, es verdadero.Vosotros enviasteis á Juan, y él dió testimonio á la verdad.Empero yo no tomo el testimonio de hombre; mas digo esto, para que vosotros seáis salvos.El era antorcha que ardía y alumbraba: y vosotros quisisteis recrearos por un poco á su luz.Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan: porque las obras que el Padre me dió que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me haya enviado.Y el que me envió, el Padre, él ha dado testimonio de mí. Ni nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su parecer.Ni tenéis su palabra permanente en vosotros; porque al que él envió, á éste vosotros no creéis.Escudriñad las Escrituras, porque á vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.Y no queréis venir á mí, para que tengáis vida.Gloria de los hombres no recibo.Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros.Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís: si otro viniere en su propio nombre, á aquél recibiréis.¿Cómo podéis vosotros creer, pues tomáis la gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que de sólo Dios viene?No penséis que yo os tengo de acusar delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien vosotros esperáis.Porque si vosotros creyeseis á Moisés, creeríais á mí; porque de mí escribió él.Y si á sus escritos no creéis, ¿cómo creeréis á mis palabras?
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Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana

  1. El Mesías Jesús es el buen pastor

    El artículo examina cómo Jesús se presenta como el buen pastor en Juan 10. Es el guía espiritual auténtico, en contraste con los falsos guías. Jesús anuncia una salvación universal e invita a cada uno a escuchar su voz para encontrar la vida espiritual.

    Juan 10.1-21 (Reina-Valera 1909) :
    DE cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, mas sube por otra parte, el tal es ladrón y robador.Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz: y á sus ovejas llama por nombre, y las saca.Y como ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.Mas al extraño no seguirán, antes huirán de él: porque no conocen la voz de los extraños.Esta parábola les dijo Jesús; mas ellos no entendieron qué era lo que les decía.Volvióles, pues, Jesús á decir: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y robadores; mas no los oyeron las ovejas.Yo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.El ladrón no viene sino para hurtar, y matar, y destruir: yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas.Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve al lobo que viene, y deja las ovejas, y huye, y el lobo las arrebata, y esparce las ovejas.Así que, el asalariado, huye, porque es asalariado, y no tiene cuidado de las ovejas.Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.Como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también me conviene traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla á tomar.Nadie me la quita, mas yo la pongo de mí mismo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla á tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.Y volvió á haber disensión entre los Judíos por estas palabras.Y muchos de ellos decían: Demonio tiene, y está fuera de sí; ¿para qué le oís?Decían otros: Estas palabras no son de endemoniado: ¿puede el demonio abrir los ojos de los ciegos?
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  2. La resurrección de Lázaro

    Jesús resucita a Lázaro en Betania, revelando su poder divino sobre la muerte, como preludio de la Pascua. Entre Janucá y Pésaj, tras dos días de reflexión, Jesús emprende el viaje significativo que incluye encuentros notables en Jericó, que anuncia la pasión inminente. La reacción de las autoridades religiosas ante este milagro acelera la crucifixión de Jesús.

    Juan 11.14 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto;
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  3. Enseñanza del Mesías Jesús sobre el pan de vida

    Juan 6.22-59 relata el discurso de Jesús sobre el pan de vida, pronunciado en la sinagoga de Cafarnaún un sábado de mayo del 32 d. C. Después de la multiplicación de los panes, Jesús se revela como el «pan de vida» e invita a la multitud a creer en él para obtener la vida eterna. Este pasaje, propio de Juan, presenta una gran riqueza cristológica y eucarística, ante la incomprensión y los murmullos de sus oyentes.

    Juan 6.41-50 (Reina-Valera 1909) :
    Murmuraban entonces de él los Judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendí del cielo.Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿cómo, pues, dice éste: Del cielo he descendido?Y Jesús respondió, y díjoles: No murmuréis entre vosotros.Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados de Dios. Así que, todo aquel que oyó del Padre, y aprendió, viene á mí.No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios, éste ha visto al Padre.De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.Yo soy el pan de vida.Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y son muertos.Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él comiere, no muera.
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La última semana antes del arresto

  1. Llegada a casa de Lázaro, Marta y María

    Este artículo explora la llegada de Jesús a Betania, destacando la importancia de ese momento antes de la Pasión. Betania, un lugar de calma y de amistad, contrasta con los acontecimientos tumultuosos de Jerusalén. El artículo se interesa por el simbolismo de esta última etapa en la misión de Jesús, tal como la relata el evangelio de Juan.

    Juan 12.1 (Reina-Valera 1909) :
    Y JESÚS, seis días antes de la Pascua, vino á Bethania, donde estaba Lázaro, que había sido muerto, al cual había resucitado de los muertos.
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El último día hasta la crucifixión

  1. La vid y los pámpanos

    El artículo «PER320 - La vid y los sarmientos» explora la enseñanza de Jesús en Juan 15:1-17, utilizando la imagen de la vid y los sarmientos para ilustrar la relación con sus discípulos. Jesús se presenta como la fuente de la verdadera fecundidad espiritual y llama a una unión recíproca centrada en el amor y la obediencia.

    Juan 15.1-17 (Reina-Valera 1909) :
    YO soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.Todo pámpano que en mí no lleva fruto, le quitará: y todo aquel que lleva fruto, le limpiará, para que lleve más fruto.Ya vosotros sois limpios por la palabra que os he hablado.Estad en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no estuviere en la vid; así ni vosotros, si no estuviereis en mí.Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer.El que en mí no estuviere, será echado fuera como mal pámpano, y se secará; y los cogen, y los echan en el fuego, y arden.Si estuviereis en mí, y mis palabras estuvieren en vosotros, pedid todo lo que quisiereis, y os será hecho.En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.Como el Padre me amó, también yo os he amado: estad en mi amor.Si guardareis mis mandamientos, estaréis en mi amor; como yo también he guardado los mandamientos de mi Padre, y estoy en su amor.Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.Este es mi mandamiento: Que os améis los unos á los otros, como yo os he amado.Nadie tiene mayor amor que este, que ponga alguno su vida por sus amigos.Vosotros sois mis amigos, si hiciereis las cosas que yo os mando.Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: mas os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os he hecho notorias.No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé.Esto os mando: Que os améis los unos á los otros.
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Las contradicciones

  1. El primer encuentro de María Magdalena con Jesús resucitado

    El artículo examina si los Evangelios de Mateo y Juan se contradicen sobre el encuentro de María Magdalena con Jesús resucitado. En realidad, relatan dos episodios distintos que se complementan, enriqueciendo así la comprensión de la resurrección.

    Juan 20.14-17 (Reina-Valera 1909) :
    Y como hubo dicho esto, volvióse atrás, y vió á Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jesús.Dícele Jesús: Mujer, ¿por qué lloras? ¿á quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, dícele: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.Dícele Jesús: ¡María! Volviéndose ella, dícele: ¡Rabboni! que quiere decir, Maestro.Dícele Jesús: No me toques: porque aun no he subido á mi Padre: mas ve á mis hermanos, y diles: Subo á mi Padre y á vuestro Padre, á mi Dios y á vuestro Dios.
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