Épisodes 1 à 10
- 1Arrêt à GethsémanéLa dernière journée jusqu'à la crucifixionMateo 26.36
- 2La troupe conduite par Judas l'Iscariote arriveLa dernière journée jusqu'à la crucifixionMateo 26.47-56
- 3La présentation à Ponce PilateLa dernière journée jusqu'à la crucifixionMateo 27.1-2
- 4Présentation au "roi" AntipasLa dernière journée jusqu'à la crucifixionLucas 23.6-12
- 5La libération d’un prisonnierLa dernière journée jusqu'à la crucifixionMatthieu 27.15-19
- 6Les différents sévices et la flagellationLa dernière journée jusqu'à la crucifixionMatthieu 27.26-31
- 7Le chemin jusqu’au Mont Golgotha, aide de Simon de CyrèneLa dernière journée jusqu'à la crucifixionMateo 27.22
- 8Paroles aux femmesLa dernière journée jusqu'à la crucifixionLucas 23.28-31
- 9Le partage des vêtements et les moqueriesLa dernière journée jusqu'à la crucifixionMateo 27.35-44
- 10Le dialogue de Jésus avec Jean et les femmesLa dernière journée jusqu'à la crucifixionJuan 19.25-27
Épisodes 11 à 14
- 11Les disciples présents à la crucifixionLa dernière journée jusqu'à la crucifixionMateo 27.55-56
- 12Joseph d’Arimathée demande le corps de JésusLa dernière journée jusqu'à la crucifixionMateo 27.57-58
- 13Joseph d’Arimathée et Nicodème mettent le corps de Jésus dans le tombeauLa dernière journée jusqu'à la crucifixionMatthieu 27.59-61
- 14La visite des représentants du Sanhédrin chez PilateLa dernière journée jusqu'à la crucifixionMateo 27.62-66
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PER328
Parada en Getsemaní
El artículo «PER328 - Parada en Getsemaní» explora el significado del episodio de Getsemaní en los Evangelios. Subraya el sufrimiento y la oración de Jesús antes de su arresto e interpreta este momento como una enseñanza sobre la oración y la sumisión a la voluntad divina.
San Lucas 22.39-46 (Reina-Valera 1909) :Y saliendo, se fué, como solía, al monte de las Olivas; y sus discípulos también le siguieron.Y como llegó á aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.Y él se apartó de ellos como un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,Diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero no se haga mi voluntad, sino la tuya.Y le apareció un ángel del cielo confortándole.Y estando en agonía, oraba más intensamente: y fué su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.Y como se levantó de la oración, y vino á sus discípulos, hallólos durmiendo de tristeza;Y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad que no entréis en tentación.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER330
Llega la tropa dirigida por Judas Iscariote
El artículo trata del arresto de Jesús por Judas Iscariote en el huerto de Getsemaní, tal como se describe en los Evangelios. Analiza el contexto y las implicaciones de este acontecimiento clave en la pasión de Jesús, explorando los relatos de Mateo, Marcos, Lucas y Juan.
Marcos 14.43-52 (Reina-Valera 1909) :Y luego, aun hablando él, vino Judas, que era uno de los doce, y con él una compañía con espadas y palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas y de los ancianos.Y el que le entregaba les había dado señal común, diciendo: Al que yo besare, aquél es: prendedle, y llevadle con seguridad.Y como vino, se acercó luego á él, y le dice: Maestro, Maestro. Y le besó.Entonces ellos echaron en él sus manos, y le prendieron.Y uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja.Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos á tomarme?Cada día estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me tomasteis; pero es así, para que se cumplan las Escrituras.Entonces dejándole todos sus discípulos, huyeron.Empero un mancebillo le seguía cubierto de una sábana sobre el cuerpo desnudo; y los mancebos le prendieron:Mas él, dejando la sábana, se huyó de ellos desnudo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER341
La presentación ante Poncio Pilato
La perícopa PER341 reconstruye la presentación de Jesús ante Poncio Pilato el viernes por la mañana, hacia las 6 h 45, después de su condena nocturna por el Sanedrín. Cruzando Mateo, Marcos, Lucas y Juan, el artículo analiza la cronología precisa, el papel de Caifás, la negativa de los jefes religiosos a entrar en el Pretorio y el diálogo entre Jesús y Pilato, el único facultado para pronunciar una pena capital.
San Lucas 22.66-71 (Reina-Valera 1909) :Y cuando fué de día, se juntaron los ancianos del pueblo, y los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y le trajeron á su concilio,Diciendo: ¿Eres tú el Cristo? dínoslo. Y les dijo: Si os lo dijere, no creeréis;Y también si os preguntare, no me responderéis, ni me soltaréis:Mas después de ahora el Hijo del hombre se asentará á la diestra de la potencia de Dios.Y dijeron todos: ¿Luego tú eres Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís que yo soy.Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio deseamos? porque nosotros lo hemos oído de su boca.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER343
Presentación ante el «rey» Antipas
Pilato envía a Jesús ante Herodes Antipas, tetrarca de Galilea, que se encuentra en Jerusalén. Fascinado por lo espectacular, Herodes espera un milagro, pero se topa con el silencio total de Jesús. Ofendido, se burla de él, le pone un manto resplandeciente y lo devuelve a Pilato. Irónicamente, este episodio reconcilia a Pilato y a Herodes. Solo Lucas relata esta comparecencia (Lucas 23.6-12), ocurrida hacia las 7:30 de la mañana del viernes de la Pasión.
San Mateo 27.2-14 (Reina-Valera 1909) :Y le llevaron atado, y le entregaron á Poncio Pilato presidente.Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, volvió arrepentido las treinta piezas de plata á los príncipes de los sacerdotes y á los ancianos,Diciendo: Yo he pecado entregando la sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué se nos da á nosotros? Viéraslo tú.Y arrojando las piezas de plata en el templo, partióse; y fué, y se ahorcó.Y los príncipes de los sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de los dones, porque es precio de sangre.Mas habido consejo, compraron con ellas el campo del alfarero, por sepultura para los extranjeros.Por lo cual fué llamado aquel campo, Campo de sangre, hasta el día de hoy.Entonces se cumplió lo que fué dicho por el profeta Jeremías, que dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, que fué apreciado por los hijos de Israel;Y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor.Y Jesús estuvo delante del presidente; y el presidente le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y Jesús le dijo: Tú lo dices.Y siendo acusado por los príncipes de los sacerdotes, y por los ancianos, nada respondió.Pilato entonces le dice: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra ti?Y no le respondió ni una palabra; de tal manera que el presidente se maravillaba mucho.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER345
La liberación de un preso
Durante el juicio de Jesús ante Poncio Pilato, el gobernador romano intenta aprovechar la costumbre pascual de liberar a un preso para evitar condenar a Jesús. Propone a la multitud elegir entre Jesús y Barrabás, un criminal famoso, convencido de que el pueblo hará la elección correcta. La intervención de su esposa refuerza sus vacilaciones. Esta escena, atestiguada por los cuatro evangelios, ilustra la manipulación de las autoridades religiosas y prefigura teológicamente la sustitución redentora.
San Mateo 27.19 (Reina-Valera 1909) :Y estando él sentado en el tribunal, su mujer envió á él, diciendo: No tengas que ver con aquel justo; porque hoy he padecido muchas cosas en sueños por causa de él.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER347
Los diversos malos tratos y la flagelación
PER347 analiza la flagelación y los ultrajes infligidos a Jesús en el pretorio de Poncio Pilato, el viernes por la mañana de la Pasión. Práctica romana normalizada que precedía a la crucifixión, este suplicio va acompañado de las burlas de los soldados (corona de espinas, manto de púrpura). El artículo compara los relatos de Mateo, Marcos, Lucas y Juan con un enfoque sinóptico, subrayando la violencia institucional romana y la dignidad conservada por Jesús a pesar de los ultrajes.
Juan 18.39-40 (Reina-Valera 1909) :Empero vosotros tenéis costumbre, que os suelte uno en la Pascua: ¿queréis, pues, que os suelte al Rey de los Judíos?Entonces todos dieron voces otra vez, diciendo: No á éste, sino á Barrabás. Y Barrabás era ladrón.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER350
El camino hasta el monte Gólgota, ayuda de Simón de Cirene
PER350 analiza el camino de Jesús hacia el monte Gólgota, desde el pretorio de Pilato. Debilitado por la flagelación, Jesús ya no puede llevar solo su cruz. Los soldados obligan a Simón de Cirene a ayudarle. Lucas menciona a unas mujeres que lloran entre la multitud, y Mateo refiere que Jesús rechaza una bebida anestésica. Marcos identifica a Simón como padre de Alejandro y Rufo, figuras conocidas de las primeras comunidades cristianas. Una sinopsis de Mateo, Marcos y Lucas ilumina este episodio que precede inmediatamente a la crucifixión, fechada el viernes por la mañana hacia las 9 horas.
San Lucas 23.26 (Reina-Valera 1909) :Y llevándole, tomaron á un Simón Cireneo, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER351
Palabras a las mujeres
En el camino al Gólgota, Jesús se dirige a las mujeres de Jerusalén que lloran por él. Lejos de centrarse en su propio sufrimiento, les advierte proféticamente de un juicio terrible que vendrá sobre la ciudad. Episodio exclusivo de Lucas, revela a Jesús como gran profeta, preocupado hasta el final por la salvación de los demás, y anuncia la destrucción de Jerusalén en el año 70.
San Lucas 23.27 (Reina-Valera 1909) :Y le seguía una grande multitud de pueblo, y de mujeres, las cuales le lloraban y lamentaban.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER353
El reparto de las vestiduras y las burlas
La perícopa PER353 analiza el reparto de las vestiduras de Jesús y las burlas durante su crucifixión en el Gólgota. Los cuatro Evangelios coinciden en este episodio: los soldados echan suertes sobre la túnica sin costura, cumpliendo el Salmo 22.19. Lucas relata la oración de perdón de Jesús por sus verdugos, Marcos su grito de abandono y Mateo las burlas de los transeúntes y de los jefes religiosos. Este artículo sinóptico pone de relieve la riqueza teológica de cada relato evangélico.
San Mateo 27.31-56 (Reina-Valera 1909) :Y después que le hubieron escarnecido, le desnudaron el manto, y le vistieron de sus vestidos, y le llevaron para crucificarle.Y saliendo, hallaron á un Cireneo, que se llamaba Simón: á éste cargaron para que llevase su cruz.Y como llegaron al lugar que se llama Gólgotha, que es dicho, El lugar de la calavera,Le dieron á beber vinagre mezclado con hiel; y gustando, no quiso beberlo.Y después que le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta: Se repartieron mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.Y sentados le guardaban allí.Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESUS EL REY DE LOS JUDIOS.Entonces crucificaron con él dos ladrones, uno á la derecha, y otro á la izquierda.Y los que pasaban, le decían injurias, meneando sus cabezas,Y diciendo: Tú, el que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate á ti mismo: si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz.De esta manera también los príncipes de los sacerdotes, escarneciendo con los escribas y los Fariseos y los ancianos, decían:A otros salvó, á sí mismo no puede salvar: si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.Confió en Dios: líbrele ahora si le quiere: porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.Lo mismo también le zaherían los ladrones que estaban crucificados con él.Y desde la hora de sexta fueron tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora de nona.Y cerca de la hora de nona, Jesús exclamó con grande voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lama sabachtani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?Y algunos de los que estaban allí, oyéndolo, decían: A Elías llama éste.Y luego, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la hinchió de vinagre, y poniéndola en una caña, dábale de beber.Y los otros decían: Deja, veamos si viene Elías á librarle.Mas Jesús, habiendo otra vez exclamado con grande voz, dió el espíritu.Y he aquí, el velo del templo se rompió en dos, de alto á bajo: y la tierra tembló, y las piedras se hendieron;Y abriéronse los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron;Y salidos de los sepulcros, después de su resurrección, vinieron á la santa ciudad, y aparecieron á muchos.Y el centurión, y los que estaban con él guardando á Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, diciendo: Verdaderamente Hijo de Dios era éste.Y estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habían seguido de Galilea á Jesús, sirviéndole:Entre las cuales estaban María Magdalena, y María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER355
El diálogo de Jesús con Juan y las mujeres
Al pie de la cruz, Jesús encomienda a su madre María a Juan, el discípulo amado (Juan 19.25-27). Único evangelio que relata esta escena, Juan subraya la valiente presencia de las mujeres y de Juan en el Gólgota. Este diálogo revela un doble alcance: humano, pues Jesús asume sus responsabilidades filiales, y espiritual, pues instituye una nueva familia fundada en la fe y no en la sangre. Juan obedece de inmediato, dando testimonio de su fidelidad.
San Mateo 27.31-56 (Reina-Valera 1909) :Y después que le hubieron escarnecido, le desnudaron el manto, y le vistieron de sus vestidos, y le llevaron para crucificarle.Y saliendo, hallaron á un Cireneo, que se llamaba Simón: á éste cargaron para que llevase su cruz.Y como llegaron al lugar que se llama Gólgotha, que es dicho, El lugar de la calavera,Le dieron á beber vinagre mezclado con hiel; y gustando, no quiso beberlo.Y después que le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta: Se repartieron mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.Y sentados le guardaban allí.Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESUS EL REY DE LOS JUDIOS.Entonces crucificaron con él dos ladrones, uno á la derecha, y otro á la izquierda.Y los que pasaban, le decían injurias, meneando sus cabezas,Y diciendo: Tú, el que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate á ti mismo: si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz.De esta manera también los príncipes de los sacerdotes, escarneciendo con los escribas y los Fariseos y los ancianos, decían:A otros salvó, á sí mismo no puede salvar: si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.Confió en Dios: líbrele ahora si le quiere: porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.Lo mismo también le zaherían los ladrones que estaban crucificados con él.Y desde la hora de sexta fueron tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora de nona.Y cerca de la hora de nona, Jesús exclamó con grande voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lama sabachtani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?Y algunos de los que estaban allí, oyéndolo, decían: A Elías llama éste.Y luego, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la hinchió de vinagre, y poniéndola en una caña, dábale de beber.Y los otros decían: Deja, veamos si viene Elías á librarle.Mas Jesús, habiendo otra vez exclamado con grande voz, dió el espíritu.Y he aquí, el velo del templo se rompió en dos, de alto á bajo: y la tierra tembló, y las piedras se hendieron;Y abriéronse los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron;Y salidos de los sepulcros, después de su resurrección, vinieron á la santa ciudad, y aparecieron á muchos.Y el centurión, y los que estaban con él guardando á Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, diciendo: Verdaderamente Hijo de Dios era éste.Y estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habían seguido de Galilea á Jesús, sirviéndole:Entre las cuales estaban María Magdalena, y María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER360
Los discípulos presentes en la crucifixión
PER360 analiza a los discípulos presentes en la crucifixión de Jesús en el Gólgota, cotejando los cuatro Evangelios. Eran mayoritariamente mujeres —María, la madre de Jesús, María Magdalena, Salomé, María de Cleofás— y el apóstol Juan, el único hombre mencionado. Su valentía contrasta con la huida de los discípulos varones. Jesús encomienda su madre a Juan, un gesto de profunda humanidad. Una oscuridad sobrenatural cubre la escena desde el mediodía hasta las 15 h, el viernes 1 de abril del año 33.
Juan 19.25-27 (Reina-Valera 1909) :Y estaban junto á la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena.Y como vió Jesús á la madre, y al discípulo que él amaba, que estaba presente, dice á su madre: Mujer, he ahí tu hijo.Después dice al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió consigo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER361
José de Arimatea pide el cuerpo de Jesús
José de Arimatea, miembro destacado del Sanedrín y discípulo secreto de Jesús, pide con valentía a Pilato la entrega del cuerpo del Crucificado. Acompañado de Nicodemo, organiza una sepultura digna en su propio sepulcro nuevo, antes de que comience el sábado. Este episodio, atestiguado por los cuatro evangelios, ilustra el paso de la discreción a un acto público de fe en el momento en que los discípulos más cercanos permanecen ocultos.
Juan 19.31-42 (Reina-Valera 1909) :Entonces los Judíos, por cuanto era la víspera de la Pascua, para que los cuerpos no quedasen en la cruz en el sábado, pues era el gran día del sábado, rogaron á Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados.Y vinieron los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él.Mas cuando vinieron á Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas:Empero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y luego salió sangre y agua.Y el que lo vió, da testimonio, y su testimonio es verdadero: y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis.Porque estas cosas fueron hechas para que se cumpliese la Escritura: Hueso no quebrantaréis de él.Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.Después de estas cosas, José de Arimatea, el cual era discípulo de Jesús, mas secreto por miedo de los Judíos, rogó á Pilato que pudiera quitar el cuerpo de Jesús: y permitióselo Pilato. Entonces vino, y quitó el cuerpo de Jesús.Y vino también Nicodemo, el que antes había venido á Jesús de noche, trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.Tomaron pues el cuerpo de Jesús, y envolviéronlo en lienzos con especias, como es costumbre de los Judíos sepultar.Y en aquel lugar donde había sido crucificado, había un huerto; y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aun no había sido puesto ninguno.Allí, pues, por causa de la víspera de la Pascua de los Judíos, porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron á Jesús.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER362
José de Arimatea y Nicodemo colocan el cuerpo de Jesús en el sepulcro
José de Arimatea y Nicodemo, dos miembros del Sanedrín favorables a Jesús, sepultan su cuerpo el viernes 1 de abril del año 33, antes del sábado. Nicodemo trae una gran cantidad de aromas y José pone a disposición su sepulcro nuevo. Su gesto valiente y público, realizado según los ritos judíos, confiere a la sepultura del Mesías una dimensión real y honorífica, y marca su salida de la discreción tras la crucifixión.
Marcos 15.46-47 (Reina-Valera 1909) :El cual compró una sábana, y quitándole, le envolvió en la sábana: y le puso en un sepulcro que estaba cavado en una peña; y revolvió una piedra á la puerta del sepulcro.Y María Magdalena, y María madre de José, miraban donde era puesto.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER363
La visita de los representantes del Sanedrín a Pilato
Episodio exclusivo de Mateo, esta perícopa relata la visita de los representantes del Sanedrín a Pilato el sábado por la mañana para obtener una guardia para el sepulcro de Jesús. Temiendo un rumor de resurrección, hacen sellar el sepulcro. Pilato, pragmático, cede a su petición. Este episodio revela las tensiones entre el poder religioso judío y la autoridad romana, y prepara directamente el relato de la resurrección.
San Mateo 27.62-66 (Reina-Valera 1909) :Y el siguiente día, que es después de la preparación, se juntaron los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos á Pilato,Diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tres días resucitaré.Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el día tercero; porque no vengan sus discípulos de noche, y le hurten, y digan al pueblo: Resucitó de los muertos. Y será el postrer error peor que el primero.Y Pilato les dijo: Tenéis una guardia: id, aseguradlo como sabéis.Y yendo ellos, aseguraron el sepulcro, sellando la piedra, con la guardia.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org