Étude 1 sur 7 · La relation personnelle du disciple avec son Seigneur

  1. Étude 1 : La relation personnelle du disciple avec son Seigneur
  2. Étude 2 : Le jugement des religieux et les reproches du Messie Jésus
  3. Étude 3 : La parabole de la brebis perdue et retrouvée
  4. Étude 4 : La parabole des deux fils
  5. Étude 5 : Les questions des pharisiens et des hérodiens
  6. Étude 6 : Les questions des docteurs de la loi
  7. Étude 7 : La Messianité de Jésus

De la segunda a la tercera fiesta de Pascua

  • La relación personal del discípulo con su Señor

    La perícopa 116 explora la relación personal entre el discípulo y su Señor a partir de Mateo 11.25-30 y Lucas 10.21-24. Tras condenar a las ciudades incrédulas, Jesús se alegra de que los humildes comprendan su palabra allí donde los sabios fracasan. Afirma su filiación divina e invita a todos los cansados a acudir a él, prometiendo descanso y mansedumbre bajo su yugo compartido, en contraposición a las cargas impuestas por los fariseos.

    San Mateo 9.36 (Reina-Valera 1909) :
    Y viendo las gentes, tuvo compasión de ellas; porque estaban derramadas y esparcidas como ovejas que no tienen pastor.
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De la tercera Pascua al comienzo de la última semana

  • El juicio de los religiosos y los reproches del Mesías Jesús

    Durante una comida en casa de un fariseo en Jerusalén (finales del 32), Jesús pronuncia severos reproches contra los fariseos y los doctores de la ley. Lucas 11.38-54, el único evangelio que relata este episodio, describe un ambiente hostil en el que las autoridades religiosas buscan pruebas para condenar a Jesús. Sus palabras cortantes son en realidad un llamado a la conversión, ignorado por hombres cegados por el orgullo.

    San Lucas 7.45 (Reina-Valera 1909) :
    No me diste beso, mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.
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  • La parábola de la oveja perdida y hallada

    Este artículo trata de la parábola de la oveja perdida en el Evangelio de Lucas, que subraya la alegría divina por la salvación de un pecador. Se integra en tres relatos parabólicos que ilustran diferentes matices de la búsqueda y de la salvación.

    San Lucas 15.3-7 (Reina-Valera 1909) :
    Y él les propuso esta parábola, diciendo:¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va á la que se perdió, hasta que la halle?Y hallada, la pone sobre sus hombros gozoso;Y viniendo á casa, junta á los amigos y á los vecinos, diciéndoles: Dadme el parabién, porque he hallado mi oveja que se había perdido.Os digo, que así habrá más gozo en el cielo de un pecador que se arrepiente, que de noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentimiento.
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La última semana antes del arresto

  • La parábola de los dos hijos

    La parábola de los dos hijos (Mt 21,28-32), relatada únicamente por Mateo, se sitúa en el Templo de Jerusalén durante la última semana de Jesús. Contrapone dos actitudes: prometer sin actuar frente a negarse y luego obedecer. Jesús desenmascara en ella la hipocresía de los jefes religiosos y anuncia que los pecadores arrepentidos entran antes que ellos en el Reino. Un llamado universal a la humildad y al arrepentimiento sincero.

    San Mateo 13.3-23 (Reina-Valera 1909) :
    Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí el que sembraba salió á sembrar.Y sembrando, parte de la simiente cayó junto al camino; y vinieron las aves, y la comieron.Y parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y nació luego, porque no tenía profundidad de tierra:Mas en saliendo el sol, se quemó; y secóse, porque no tenía raíz.Y parte cayó en espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron.Y parte cayó en buena tierra, y dió fruto, cuál á ciento, cuál á sesenta, y cuál á treinta.Quien tiene oídos para oir, oiga.Entonces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?Y él respondiendo, les dijo: Por que á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido.Porque á cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.Por eso les hablo por parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no miraréis.Porque el corazón de este pueblo está engrosado, y de los oídos oyen pesadamente, y de sus ojos guiñan: para que no vean de los ojos, y oigan de los oídos, y del corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane.Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron: y oir lo que oís, y no lo oyeron.Oid, pues, vosotros la parábola del que siembra:Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndola, viene el malo, y arrebata lo que fué sembrado en su corazón: éste es el que fué sembrado junto al camino.Y el que fué sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo.Mas no tiene raíz en sí, antes es temporal: que venida la aflicción ó la persecución por la palabra, luego se ofende.Y el que fué sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa.Mas el que fué sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, y otro á treinta.
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  • Las preguntas de los fariseos y de los herodianos

    En el Templo de Jerusalén, los saduceos intentan tender una trampa a Jesús con una pregunta sobre la resurrección que involucra a una mujer que tuvo siete maridos. Jesús responde revelando su ignorancia de las Escrituras y del poder de Dios: en la vida futura ya no se casan. Prueba la resurrección desde la Torá citando Éxodo 3.6: Dios es el Dios de los vivos, no de los muertos. Sus adversarios quedan reducidos al silencio.

    Hechos 23.8 (Reina-Valera 1909) :
    Porque los Saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu; mas los Fariseos confiesan ambas cosas.
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  • Las preguntas de los doctores de la ley

    Durante la última semana antes de su Pasión, Jesús es interrogado por doctores de la Ley sobre el mayor mandamiento. Resume toda la Ley en dos principios: amar a Dios y amar al prójimo. Un escriba sincero reconoce lo acertado de esta respuesta, y Jesús le declara que no está lejos del Reino. El artículo matiza la visión del fariseísmo e invita a una fe vivida en el amor y no en el legalismo.

    Marcos 12.34 (Reina-Valera 1909) :
    Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dice: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.
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  • La mesianidad de Jesús

    En el atrio del Templo de Jerusalén, el martes anterior a su Pasión, Jesús interroga a los fariseos sobre la identidad del Mesías. Al citar el Salmo 110, revela que el Mesías es a la vez Hijo de David según la carne y Señor eterno según su divinidad, y deja confundidos a sus adversarios, que se quedan sin respuesta. Una afirmación cristológica fundamental sobre la doble naturaleza de Jesús.

    Salmos 110.1 (Reina-Valera 1909) :
    Salmo de David. JEHOVÁ dijo á mi Señor: Siéntate á mi diestra, en tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies.
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