Examinamos el sermón del monte, dividido en 23 secciones.
Mateo continúa con un nuevo precepto en el que el Mesías Jesús denuncia las prácticas habituales de perjurio e incumplimiento de las promesas. En aquella época era habitual hacer juramentos y jurar. Sin embargo, si Dios no estaba implicado en el juramento, las personas podían retractarse.
La enseñanza de Jesús va más allá al precisar que los juramentos y el acto de jurar son innecesarios, y que la sola palabra compromete a la persona. Santiago 5.12 retoma estas palabras. El Mesías Jesús anima a todos a descartar cualquier forma de juramento, a no jurar, sino simplemente a decir la verdad. Así, un "sí" sigue siendo siempre un "sí" y un "no" sigue siendo un "no".
Esta enseñanza aborda problemas habituales y debe tener consecuencias prácticas en la vida de las personas. Lucas, que se dirige a extranjeros que desconocen la ley mosaica, no considera útil retomar este punto.