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El sermón del monte (10), amar a los enemigos

La décima sección del Sermón del monte trata del amor a los enemigos (Mt 5.43-48 ; Lc 6.27-36). Jesús va más allá de la interpretación farisaica al invitar a sus discípulos a amar incluso a los paganos, a imagen de Dios, que ama a todos los hombres. La 'regla de oro' (Mt 7.12) completa esta enseñanza. El objetivo último es la perfección divina: 'Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto'.

7 min amor a los enemigos Sermón del monte Mateo 5 Lucas 6 regla de oro 9 versículos 3 libros

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Textos bíblicos

Mateo
San Mateo 5.43-48 (Reina-Valera 1909)

Oísteis que fué dicho: Amarás á tu prójimo, y aborrecerás á tu enemigo.

Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;

Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos é injustos.

Porque si amareis á los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿no hacen también lo mismo los publicanos?

Y si abrazareis á vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿no hacen también así los Gentiles?

Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Mateo
San Mateo 7.12 (Reina-Valera 1909)

Así que, todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esta es la ley y los profetas.

Marcos
Marcos (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Lucas
San Lucas 6.27-36 (Reina-Valera 1909)

Mas á vosotros los que oís, digo: Amad á vuestros enemigos, haced bien á los que os aborrecen;

Bendecid á los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.

Y al que te hiriere en la mejilla, dale también la otra; y al que te quitare la capa, ni aun el sayo le defiendas.

Y á cualquiera que te pidiere, da; y al que tomare lo que es tuyo, no vuelvas á pedir.

Y como queréis que os hagan los hombres, así hacedles también vosotros:

Porque si amáis á los que os aman, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores aman á los que los aman.

Y si hiciereis bien á los que os hacen bien, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores hacen lo mismo.

Y si prestareis á aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores prestan á los pecadores, para recibir otro tanto.

Amad, pues, á vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo: porque él es benigno para con los ingratos y malos.

Sed pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.

Juan
Juan (Reina-Valera 1909) no citado en el libro

Detalles técnicos

Gráfico de barras del año 31

Lugar: En la meseta al pie de una montaña cerca de Cafarnaún, en Galilea

Fecha: Después de la peregrinación de Pascua a Jerusalén, el 5 de abril del año 31

Procedimiento: Continuamos con Mateo

Nota sobre el procedimiento: Mateo introduce este tema, pero es Lucas quien lo desarrolla en profundidad.

Cafarnaún

El Mesías, Jesús, enseña que es necesario amar a los enemigos.

El sermón del monte, amar a los enemigos

Sermón

Comentarios

Examinamos el sermón del monte, dividido en 23 secciones.

El siguiente punto aborda el hecho de amar a los enemigos. Mateo utiliza su formulación habitual: "Está escrito, pero yo os digo". Lucas también aborda este asunto.

Se trata, por tanto, de nuestras relaciones con nuestros semejantes, y los preceptos del Mesías Jesús son diametralmente opuestos a lo que enseñaban los religiosos judíos de la época. San Mateo 5.43 menciona el hecho de odiar al enemigo, pero esto no se encuentra en la ley de Moisés (Levítico 19.18) ; se trata únicamente de una interpretación de los de la época.

Este mensaje se dirige a los judíos, que también deben amar a los paganos aunque esto no esté escrito en la ley de Moisés, porque Dios los ama. San Mateo 5.45 precisa que el discípulo debe esforzarse por aplicar estos preceptos, pues al actuar así será reconocido concretamente como hijo de Dios.

Este pasaje muestra toda la diferencia entre el comportamiento del verdadero discípulo y el de los religiosos. Sin embargo, parece que este objetivo es difícil, si no imposible, de alcanzar. Solo la ayuda de Dios puede permitir llegar a este nivel de exigencia.

San Mateo 7.1-12 aborda de nuevo este tema y retoma la misma formulación que San Lucas 6.31: "Todo lo que queráis que los hombres hagan por vosotros, hacedlo también vosotros por ellos, porque esto es lo que enseñan la ley y los profetas". El Mesías Jesús muestra aquí la meta que se debe perseguir y pone de manifiesto la maldad del hombre que, de forma natural, hace lo contrario de estos preceptos.

Lucas insiste más que Mateo en este punto, pero la explicación sigue siendo semejante. San Mateo 7.1-12 retoma este tema del comportamiento del discípulo y lo desarrolla.

Después de abordar los temas del homicidio, la codicia, el odio, el engaño y la venganza, Mateo concluye: "Sed, pues, perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto". Lucas retoma la misma idea. Dios no rebaja sus normas para agradar a los hombres; por el contrario, las revela y las propone como una meta que el discípulo debe alcanzar.