PER093

El sermón del monte (9), La venganza

PER093 examina la enseñanza de Jesús sobre la venganza en el Sermón del monte (Mt 5.38-42). Jesús reinterpreta la ley del talión (Ex 21.24 ; Lv 24.20 ; Dt 19.21) al llamar a sus discípulos a la no violencia, al perdón y al amor a los enemigos. Esta enseñanza, propia de Mateo, no promueve la pasividad total, sino una respuesta pacífica que trasciende la lógica de la venganza, en consonancia con Rm 12.17 y 1 P 3.9.

7 min venganza ley del talión sermón del monte no violencia perdón 7 versículos 6 libros

Consulta

Textos bíblicos

Mateo
San Mateo 5.38-42 (Reina-Valera 1909)

Oísteis que fué dicho á los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente.

Mas yo os digo: No resistáis al mal; antes á cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra, vuélvele también la otra;

Y al que quisiere ponerte á pleito y tomarte tu ropa, déjale también la capa;

Y á cualquiera que te cargare por una milla, ve con él dos.

Al que te pidiere, dale; y al que quisiere tomar de ti prestado, no se lo rehuses.

Marcos
Marcos (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Lucas
San Lucas (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Juan
Juan (Reina-Valera 1909) no citado en el libro

Detalles técnicos

Gráfico de barras del año 31

Lugar: En la meseta al pie de una montaña cerca de Cafarnaún, en Galilea

Fecha: Después de la peregrinación de Pascua a Jerusalén, el 5 de abril del año 31

Procedimiento: Continuamos con Mateo

Nota sobre el procedimiento: Solo Mateo recoge este tema.

Cafarnaún

El Mesías Jesús reinterpreta la ley del talión.

El sermón del monte, la venganza

El sermón del monte (9), La venganza

Comentarios

Examinamos el sermón del monte, dividido en 23 secciones.

El siguiente punto aborda la venganza. Mateo utiliza su formulación habitual: "Está escrito, pero yo os digo". Lucas no aborda directamente la ley del talión.

Los preceptos del Mesías Jesús son diametralmente opuestos a lo que enseñaban los religiosos judíos de la época. La ley del talión, que se encuentra en el Antiguo Testamento (Exodo 21.24, Levítico 24.20, Deuteronomio 19.21), propugna una justicia retributiva en la que el castigo debe ser proporcional al delito cometido.

En cambio, Jesús propugna una actitud de no violencia y perdón, animando a sus discípulos a amar a sus enemigos y a responder al mal con el bien. Estas enseñanzas marcan una ruptura con la ley del talión al poner el énfasis en la misericordia, el perdón y el amor incondicional.

Para explicar la ley del talión, podemos considerar el pasaje en el que el Mesías Jesús responde a preguntas sobre el divorcio en San Mateo 19.8, indicando que la dureza del llevó a hacer concesiones en la ley mosaica. Sin embargo, la voluntad de Dios se encuentra muy por encima de esta ley.

Las enseñanzas de Jesús ponen el énfasis en no resistir al mal y en el perdón, animando a los discípulos a responder a la violencia con amor y misericordia. Esto no significa necesariamente que los discípulos deban dejarse maltratar sin ninguna forma de defensa. Jesús no propugna la pasividad total ante la injusticia, sino una respuesta que trascienda la violencia y la venganza. Los discípulos están llamados a ser artífices de paz y a buscar formas de resolver los conflictos sin recurrir a la violencia.

En la práctica, esto puede significar buscar soluciones pacíficas, evitar la escalada de la violencia y actuar con sabiduría y discernimiento en cada situación. La legítima defensa de uno mismo o de los demás puede ser compatible con las enseñanzas del Mesías Jesús, siempre que la intención sea proteger y preservar la vida, y no vengarse o causar daño.

En resumen, los discípulos de Jesús están llamados a seguir sus preceptos de no violencia y perdón, pero esto no significa que deban dejarse maltratar en caso de agresión. Deben buscar formas pacíficas y justas de responder a las situaciones de conflicto, poniendo el énfasis en el amor, la misericordia y la justicia (Romanos 12.17, 1 Pedro 3.9).

Aquí constatamos la divergencia entre la visión humana y la visión divina. Pero el Mesías Jesús irá cada vez más lejos hasta llegar a una etapa que podríamos calificar de contraria a la naturaleza.