← Pasión y Resurrección

Crucifixión

  • ¿El texto del titulus?

    El artículo trata de las variaciones en los Evangelios en cuanto al título de la cruz de Jesús, explicando que reflejan versiones lingüísticas distintas y que en realidad son complementarias, no contradictorias.

    Juan 19.21-22 (Reina-Valera 1909) :
    Y decían á Pilato los pontífices de los Judíos: No escribas, Rey de los Judíos: sino, que él dijo: Rey soy de los Judíos.Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito.
    Seguir leyendo
  • La sepultura de Jesús: aromas y sudario

    El artículo examina la supuesta contradicción entre los Evangelios de Juan y Marcos sobre la sepultura de Jesús. Juan relata una preparación funeraria inicial por parte de Nicodemo antes del sábado, mientras que Marcos describe la intención de las mujeres, después del sábado, de completar esa preparación. El artículo concluye que los relatos son complementarios y muestran un homenaje común rendido a Jesús.

    Marcos 16.1 (Reina-Valera 1909) :
    Y COMO pasó el sábado, María Magdalena, y María madre de Jacobo, y Salomé, compraron drogas aromáticas, para venir á ungirle.
    Seguir leyendo
  • La crucifixión

    La perícopa PER352 analiza la crucifixión de Jesús en el monte Gólgota a través de los cuatro evangelios. Sitúa el acontecimiento hacia las 9 h de una mañana de viernes, examina el cumplimiento de las profecías (Isaías 53,12; Salmo 22,19), los detalles técnicos de la crucifixión, la inscripción real y las burlas de los testigos. Una lectura sinóptica rigurosa que articula historia, cronología y teología.

    San Mateo 27.22 (Reina-Valera 1909) :
    Pilato les dijo: ¿Qué pues haré de Jesús que se dice el Cristo? Dícenle todos: Sea crucificado.
    Seguir leyendo
  • El reparto de las vestiduras y las burlas

    La perícopa PER353 analiza el reparto de las vestiduras de Jesús y las burlas durante su crucifixión en el Gólgota. Los cuatro Evangelios coinciden en este episodio: los soldados echan suertes sobre la túnica sin costura, cumpliendo el Salmo 22.19. Lucas relata la oración de perdón de Jesús por sus verdugos, Marcos su grito de abandono y Mateo las burlas de los transeúntes y de los jefes religiosos. Este artículo sinóptico pone de relieve la riqueza teológica de cada relato evangélico.

    Juan 19.17 (Reina-Valera 1909) :
    Y llevando su cruz, salió al lugar que se dice de la Calavera, y en hebreo, Gólgotha;
    Seguir leyendo
  • El diálogo con los dos malhechores que lo rodeaban

    La perícopa 354 analiza el diálogo único que Lucas refiere entre Jesús y los dos malhechores crucificados a su lado (Lc 23,39-43). Uno se burla de Jesús; el otro reconoce su culpa, afirma la inocencia de Jesús y pide ser acogido en su reino. Jesús le promete el paraíso «hoy». Este pasaje revela una paradoja teológica central: Jesús salva desde la cruz, manifestando una autoridad espiritual allí donde todo parece contradecirla.

    Marcos 15.20-41 (Reina-Valera 1909) :
    Y cuando le hubieron escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le vistieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle.Y cargaron á uno que pasaba, Simón Cireneo, padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, para que llevase su cruz.Y le llevan al lugar de Gólgotha, que declarado quiere decir: Lugar de la Calavera.Y le dieron á beber vino mezclado con mirra; mas él no lo tomó.Y cuando le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes sobre ellos, qué llevaría cada uno.Y era la hora de las tres cuando le crucificaron.Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDIOS.Y crucificaron con él dos ladrones, uno á su derecha, y el otro á su izquierda.Y se cumplió la Escritura, que dice: Y con los inicuos fué contado.Y los que pasaban le denostaban, meneando sus cabezas, y diciendo: ¡Ah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo edificas,Sálvate á ti mismo, y desciende de la cruz.Y de esta manera también los príncipes de los sacerdotes escarneciendo, decían unos á otros, con los escribas: A otros salvó, á sí mismo no se puede salvar.El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con él le denostaban.Y cuando vino la hora de sexta, fueron hechas tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora de nona.Y á la hora de nona, exclamó Jesús á gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabachthani? que declarado, quiere decir: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?Y oyéndole unos de los que estaban allí, decían: He aquí, llama á Elías.Y corrió uno, y empapando una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, le dió á beber, diciendo: Dejad, veamos si vendrá Elías á quitarle.Mas Jesús, dando una grande voz, espiró.Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de alto á bajo.Y el centurión que estaba delante de él, viendo que había espirado así clamando, dijo: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios.Y también estaban algunas mujeres mirando de lejos; entre las cuales estaba María Magdalena, y María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé;Las cuales, estando aún él en Galilea, le habían seguido, y le servían; y otras muchas que juntamente con él habían subido á Jerusalem.
    Seguir leyendo
  • La noche a mediodía

    La perícopa 356 analiza la aparición de tinieblas durante la crucifixión de Jesús, desde el mediodía hasta las 15 h, relatada por los tres evangelios sinópticos. Este acontecimiento cósmico se estudia en sus dimensiones cronológicas y teológicas: señal de juicio divino, cumplimiento profético (Amós 8.9, Isaías 53) y velo pudoroso sobre la ignominia de la cruz. Precede a las últimas palabras de Jesús y a su muerte.

    Exodo 10.21-23 (Reina-Valera 1909) :
    Y Jehová dijo á Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tales que cualquiera las palpe.Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas tres días por toda la tierra de Egipto.Ninguno vió á su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones.
    Seguir leyendo
  • Las señales extraordinarias que acompañaron la muerte de Jesús

    A la muerte de Jesús en el Gólgota se producen varias señales extraordinarias: el velo del Templo se rasga de arriba abajo, simbolizando el acceso directo a Dios; un terremoto sacude la región; las rocas se parten y los sepulcros se abren. Estos fenómenos, relatados sobre todo por Mateo, significan el fin de la antigua alianza, el advenimiento de una nueva y la victoria de Cristo sobre la muerte, confirmada por la confesión del centurión romano.

    Levítico 16.2-15 (Reina-Valera 1909) :
    Y Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón tu hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario del velo adentro, delante de la cubierta que está sobre el arca, para que no muera: porque yo apareceré en la nube sobre la cubierta.Con esto entrará Aarón en el santuario: con un becerro por expiación, y un carnero en holocausto.La túnica santa de lino se vestirá, y sobre su carne tendrá pañetes de lino, y ceñiráse el cinto de lino; y con la mitra de lino se cubrirá: son las santas vestiduras: con ellas, después de lavar su carne con agua, se ha de vestir.Y de la congregación de los hijos de Israel tomará dos machos de cabrío para expiación, y un carnero para holocausto.Y hará allegar Aarón el becerro de la expiación, que es suyo, y hará la reconciliación por sí y por su casa.Después tomará los dos machos de cabrío, y los presentará delante de Jehová á la puerta del tabernáculo del testimonio.Y echará suertes Aarón sobre los dos machos de cabrío; la una suerte por Jehová, y la otra suerte por Azazel.Y hará allegar Aarón el macho cabrío sobre el cual cayere la suerte por Jehová, y ofrecerálo en expiación.Mas el macho cabrío, sobre el cual cayere la suerte por Azazel, lo presentará vivo delante de Jehová, para hacer la reconciliación sobre él, para enviarlo á Azazel al desierto.Y hará llegar Aarón el becerro que era suyo para expiación, y hará la reconciliación por sí y por su casa, y degollará en expiación el becerro que es suyo.Después tomará el incensario lleno de brasas de fuego, del altar de delante de Jehová, y sus puños llenos del perfume aromático molido, y meterálo del velo adentro:Y pondrá el perfume sobre el fuego delante de Jehová, y la nube del perfume cubrirá la cubierta que está sobre el testimonio, y no morirá.Tomará luego de la sangre del becerro, y rociará con su dedo hacia la cubierta al lado oriental: hacia la cubierta esparcirá siete veces de aquella sangre con su dedo.Después degollará en expiación el macho cabrío, que era del pueblo, y meterá la sangre de él del velo adentro; y hará de su sangre como hizo de la sangre del becerro, y esparcirá sobre la cubierta y delante de la cubierta:
    Seguir leyendo
  • Los discípulos presentes en la crucifixión

    PER360 analiza a los discípulos presentes en la crucifixión de Jesús en el Gólgota, cotejando los cuatro Evangelios. Eran mayoritariamente mujeres —María, la madre de Jesús, María Magdalena, Salomé, María de Cleofás— y el apóstol Juan, el único hombre mencionado. Su valentía contrasta con la huida de los discípulos varones. Jesús encomienda su madre a Juan, un gesto de profunda humanidad. Una oscuridad sobrenatural cubre la escena desde el mediodía hasta las 15 h, el viernes 1 de abril del año 33.

    Salmos 38.10 (Reina-Valera 1909) :
    Mi corazón está acongojado, hame dejado mi vigor; y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo.
    Seguir leyendo
  • José de Arimatea y Nicodemo colocan el cuerpo de Jesús en el sepulcro

    José de Arimatea y Nicodemo, dos miembros del Sanedrín favorables a Jesús, sepultan su cuerpo el viernes 1 de abril del año 33, antes del sábado. Nicodemo trae una gran cantidad de aromas y José pone a disposición su sepulcro nuevo. Su gesto valiente y público, realizado según los ritos judíos, confiere a la sepultura del Mesías una dimensión real y honorífica, y marca su salida de la discreción tras la crucifixión.

    Marcos 15.42-47 (Reina-Valera 1909) :
    Y cuando fué la tarde, porque era la preparación, es decir, la víspera del sábado,José de Arimatea, senador noble, que también esperaba el reino de Dios, vino, y osadamente entró á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.Y Pilato se maravilló que ya fuese muerto; y haciendo venir al centurión, preguntóle si era ya muerto.Y enterado del centurión, dió el cuerpo á José:El cual compró una sábana, y quitándole, le envolvió en la sábana: y le puso en un sepulcro que estaba cavado en una peña; y revolvió una piedra á la puerta del sepulcro.Y María Magdalena, y María madre de José, miraban donde era puesto.
    Seguir leyendo
Complementos
  • ANN026 La hora de la crucifixión

    El artículo explora las divergencias horarias de los Evangelios en cuanto a la crucifixión de Jesús. Los Evangelios sinópticos y Juan dan horas diferentes, lo que suscita debates…

  • ANN091 Las mujeres al pie de la cruz

    El artículo analiza la presencia y el papel de las mujeres durante la crucifixión de Jesús. Estas mujeres, en particular María Magdalena, dan prueba de una…