De la segunda a la tercera fiesta de Pascua 1 estudio
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana 1 estudio
Ministerio de Jesús: llamamientos, milagros y enseñanzas 1 estudio
Las contradicciones 3 estudios
Milagros 1 estudio
De la segunda a la tercera fiesta de Pascua
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PER077
La curación del hombre con la mano paralizada
La perícopa 77 relata la curación de un hombre de la mano paralizada en la sinagoga de Cafarnaún, un sábado del año 31. Relatado por Mateo, Marcos y Lucas, este episodio revela la creciente tensión entre Jesús y los fariseos. Estos, buscando acusarlo, se niegan a ver los milagros realizados. El año 31 concluye con una ruptura entre Jesús y las autoridades religiosas judías.
San Lucas 6.6-10 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció también en otro sábado, que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía la mano derecha seca.Y le acechaban los escribas y los Fariseos, si sanaría en sábado, por hallar de qué le acusasen.Mas él sabía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y ponte en medio. Y él levantándose, se puso en pie.Entonces Jesús les dice: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en sábados hacer bien, ó hacer mal? ¿salvar la vida, ó quitarla?Y mirándolos á todos alrededor, dice al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano fué restaurada.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana
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PER196
Un demonio difícil de expulsar
El artículo examina el intento fallido de los discípulos de exorcizar a un demonio de un muchacho, lo que requirió la intervención de Jesús después de la transfiguración. Los relatos de Mateo, Marcos y Lucas señalan la debilidad de su fe como causa de su fracaso.
Marcos 9.14-27 (Reina-Valera 1909) :Y como vino á los discípulos, vió grande compañía alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.Y luego toda la gente, viéndole, se espantó, y corriendo á él, le saludaron.Y preguntóles: ¿Qué disputáis con ellos?Y respondiendo uno de la compañía, dijo: Maestro, traje á ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo,El cual, donde quiera que le toma, le despedaza; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando: y dije á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación infiel! ¿hasta cuándo estaré con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? Traédmele.Y se le trajeron: y como le vió, luego el espíritu le desgarraba; y cayendo en tierra, se revolcaba, echando espumarajos.Y Jesús preguntó á su padre: ¿Cuánto tiempo há que le aconteció esto? Y él dijo: Desde niño:Y muchas veces le echa en el fuego y en aguas, para matarle; mas, si puedes algo, ayúdanos, teniendo misericordia de nosotros.Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible.Y luego el padre del muchacho dijo clamando: Creo, ayuda mi incredulidad.Y como Jesús vió que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.Entonces el espíritu clamando y desgarrándole mucho, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.Mas Jesús tomándole de la mano, enderezóle; y se levantó.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Ministerio de Jesús: llamamientos, milagros y enseñanzas
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PAR017
Las diez vírgenes
La parábola de la higuera que echa brotes, relatada en Mateo, Marcos y Lucas, invita a los discípulos a leer las señales de los tiempos con vigilancia y esperanza. Así como los brotes anuncian el verano, los acontecimientos del mundo anuncian el regreso del Mesías. La palabra de Jesús, segura y eterna, garantiza el cumplimiento de todas sus promesas acerca del Reino de Dios.
San Lucas 21.29-33 (Reina-Valera 1909) :Y díjoles una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles:Cuando ya brotan, viéndolo, de vosotros mismos entendéis que el verano está ya cerca.Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, entended que está cerca el reino de Dios.De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo sea hecho.El cielo y la tierra pasarán; mas mis palabras no pasarán.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Las contradicciones
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CTD011
¿El pollino y la burra?
El artículo CTD011 responde a una supuesta contradicción sobre el número de animales en la entrada de Jesús en Jerusalén. Marcos y Lucas mencionan un pollino; Mateo, una asna y su pollino. El autor muestra que no se trata de una contradicción sino de una diferencia de enfoque: Mateo, que escribe para un público judío, subraya el cumplimiento literal de la profecía de Zacarías 9.9. Jesús montó un solo animal, el pollino, pero se menciona la presencia de la asna por su contexto profético y práctico.
Marcos 11.7 (Reina-Valera 1909) :Y trajeron el pollino á Jesús, y echaron sobre él sus vestidos, y se sentó sobre él.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
CTD014
La hija de Jairo
El artículo CTD014 examina la supuesta contradicción entre Mateo 9.18 y Marcos 5.23 sobre el estado de la hija de Jairo. Mateo indica que está muerta; Marcos, que está agonizando. El análisis muestra que estos relatos son complementarios: Marcos describe una progresión narrativa con una muerte que ocurre en el camino, mientras que Mateo condensa el acontecimiento presentando directamente el estado final. No hay contradicción, sino dos estilos de redacción distintos que relatan el mismo milagro.
Marcos 5.23 (Reina-Valera 1909) :Y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está á la muerte: ven y pondrás las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
CTD016
¿Juan el Bautista resucitado?
El artículo CTD016 examina la supuesta contradicción entre Mateo 14.2, Marcos 6.14 y Lucas 9.7-9 sobre la opinión de Herodes Antipas acerca de Jesús. Lucas presenta a Herodes en la incertidumbre, mientras que Mateo y Marcos recogen su declaración privada que identifica a Jesús con Juan el Bautista resucitado. El autor demuestra que no hay contradicción sino una complementariedad narrativa, explicada por las limitaciones editoriales del siglo I.
San Mateo 14.1-2 (Reina-Valera 1909) :EN aquel tiempo Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesús,Y dijo á sus criados: Este es Juan el Bautista: él ha resucitado de los muertos, y por eso virtudes obran en él.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Milagros
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MIR041
Resurrección del Mesías Jesús
Análisis comparativo de los cuatro relatos evangélicos de la resurrección de Jesús (Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-18). El artículo identifica los puntos comunes —tumba vacía, presencia de las mujeres, anuncio angélico— y las divergencias —número de mujeres y de ángeles, reacciones, cronología—. Las diferencias se explican por las perspectivas teológicas, los estilos literarios y los públicos distintos de cada evangelista, subrayando la centralidad de la resurrección en la fe cristiana.
Juan 20.1-18 (Reina-Valera 1909) :Y EL primer día de la semana, María Magdalena vino de mañana, siendo aún obscuro, al sepulcro; y vió la piedra quitada del sepulcro.Entonces corrió, y vino á Simón Pedro, y al otro discípulo, al cual amaba Jesús, y les dice: Han llevado al Señor del sepulcro, y no sabemos dónde le han puesto.Y salió Pedro, y el otro discípulo, y vinieron al sepulcro.Y corrían los dos juntos; mas el otro discípulo corrió más presto que Pedro, y llegó primero al sepulcro.Y bajándose á mirar, vió los lienzos echados; mas no entró.Llegó luego Simón Pedro siguiéndole, y entró en el sepulcro, y vió los lienzos echados,Y el sudario, que había estado sobre su cabeza, no puesto con los lienzos, sino envuelto en un lugar aparte.Y entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro, y vió, y creyó.Porque aun no sabían la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.Y volvieron los discípulos á los suyos.Empero María estaba fuera llorando junto al sepulcro: y estando llorando, bajóse á mirar el sepulcro;Y vió dos ángeles en ropas blancas que estaban sentados, el uno á la cabecera, y el otro á los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto.Y dijéronle: Mujer, ¿por qué lloras? Díceles: Porque se han llevado á mi Señor, y no sé dónde le han puesto.Y como hubo dicho esto, volvióse atrás, y vió á Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jesús.Dícele Jesús: Mujer, ¿por qué lloras? ¿á quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, dícele: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.Dícele Jesús: ¡María! Volviéndose ella, dícele: ¡Rabboni! que quiere decir, Maestro.Dícele Jesús: No me toques: porque aun no he subido á mi Padre: mas ve á mis hermanos, y diles: Subo á mi Padre y á vuestro Padre, á mi Dios y á vuestro Dios.Fué María Magdalena dando las nuevas á los discípulos de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
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ANN002
El Evangelio de Juan
El Evangelio según Juan se distingue de los otros tres, llamados sinópticos, por su estilo y su profundidad teológica. Escrito por el apóstol Juan, hijo de Zebedeo,…
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ANN047
Origen de los 12 apóstoles
El anexo ANN047 estudia el origen de los doce apóstoles a partir de las cuatro listas canónicas (Mateo, Marcos, Lucas, Hechos). Analiza las convergencias y divergencias entre…
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ANN070
La tentación de Jesús, el Mesías
Este artículo explora la tentación de Jesús, su ayuno de 40 días y los relatos evangélicos de este período en Judea. Los Evangelios sinópticos…