La Biblia católica
La Biblia católica se compone de dos grandes secciones: el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. Esta es una visión de su composición:
Antiguo Testamento
El Antiguo Testamento de la Biblia católica contiene 46 libros, entre ellos los siguientes:
Pentateuco: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio.
Libros históricos: Josué, Jueces, Rut, 1 Samuel, 2 Samuel, 1 Reyes, 2 Reyes, 1 Crónicas, 2 Crónicas, Esdras, Nehemías, Tobías, Judit, Ester, 1 Macabeos, 2 Macabeos.
Libros poéticos y sapienciales: Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés (Cohélet), Cantar de los Cantares, Sabiduría, Sirácida (Eclesiástico).
Libros proféticos: Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Baruc, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías.
Nuevo Testamento
El Nuevo Testamento de la Biblia católica contiene 27 libros:
Evangelios: Mateo, Marcos, Lucas, Juan.
Hechos de los Apóstoles: Historia de los primeros tiempos de la Iglesia cristiana.
Epístolas de Pablo: romanos, 1 Corintios, 2 Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 Tesalonicenses, 2 Tesalonicenses, 1 Timoteo, 2 Timoteo, Tito, Filemón.
Epístolas católicas: Hebreos, Santiago, 1 Pedro, 2 Pedro, 1 Juan, 2 Juan, 3 Juan, Judas.
Apocalipsis: Libro de la Revelación, o Apocalipsis de Juan.
Particularidades de la Biblia católica
Libros deuterocanónicos: La Biblia católica incluye algunos libros llamados deuterocanónicos que no están presentes en la Biblia hebrea ni en las versiones protestantes, como Tobías, Judit, Sabiduría, Sirácida, Baruc y los añadidos a Ester y Daniel.
Canonización: El canon de la Biblia católica fue fijado en el Concilio de Trento, en el siglo XVI, en respuesta a la Reforma protestante.
La Biblia católica ofrece una rica colección de textos sagrados, históricos, poéticos y proféticos, cada uno de los cuales aporta una perspectiva única a la fe y a la práctica religiosa de los católicos.