Episodios 1 a 2
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PER112
La partida de Jesús, el Mesías, hacia otras ciudades
La perícopa 112 analiza la partida de Jesús en su recorrido por las ciudades y aldeas de Galilea (Mt 11.1), situada en mayo-junio del año 31. A diferencia de Juan el Bautista, que permanecía en un lugar fijo, Jesús recorría activamente la región para anunciar el Reino de los Cielos, guiado por el Espíritu Santo, a fin de llegar incluso a los más necesitados, que no podían desplazarse hasta él.
San Mateo 11.1 (Reina-Valera 1909) :Y FUÉ, que acabando Jesús de dar mandamientos á sus doce discípulos, se fué de allí á enseñar y á predicar en las ciudades de ellos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER114
El elogio de Juan el Bautista
Jesús rinde homenaje a Juan el Bautista en Cafarnaún (mayo-junio del año 31), según Mateo 11.7-19 y Lucas 7.24-35. Sin intentar atraer a sus discípulos, afirma la grandeza profética de Juan, lo identifica con el Elías anunciado por Malaquías y señala el fin de la antigua alianza. Contrapone el reino de Dios al reino construido por los fariseos según sus propias reglas.
San Mateo 11.7-19 (Reina-Valera 1909) :E idos ellos, comenzó Jesús á decir de Juan á las gentes: ¿Qué salisteis á ver al desierto? ¿una caña que es meneada del viento?Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un hombre cubierto de delicados vestidos? He aquí, los que traen vestidos delicados, en las casas de los reyes están.Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un profeta? También os digo, y más que profeta.Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, que aparejará tu camino delante de ti.De cierto os digo, que no se levantó entre los que nacen de mujeres otro mayor que Juan el Bautista; mas el que es muy más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, al reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan.Porque todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron.Y si queréis recibir, él es aquel Elías que había de venir.El que tiene oídos para oir, oiga.Mas ¿á quién compararé esta generación? Es semejante á los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces á sus compañeros,Y dicen: Os tañimos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis.Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene.Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Mas la sabiduría es justificada por sus hijos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org