Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana 1 estudio
Ministerio de Jesús: llamamientos, milagros y enseñanzas 1 estudio
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana
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PER267
La parábola de los obreros de la hora undécima
Este artículo explora la parábola de Mateo 20:1-16, que describe la igualdad de salario que un amo concede a los obreros contratados a diferentes horas, símbolo de la gracia divina.
Juan 10.22-23 (Reina-Valera 1909) :Y se hacía la fiesta de la dedicación en Jerusalem; y era invierno;Y Jesús andaba en el templo por el portal de Salomón.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Ministerio de Jesús: llamamientos, milagros y enseñanzas
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PAR011
Los obreros contratados a distintas horas
La parábola de los obreros contratados a distintas horas enseña que la gracia de Dios prevalece sobre el mérito humano. En el Reino, la generosidad divina supera las lógicas humanas e invita a acoger la bondad sin envidia. Mateo 20:1-16 ilustra la soberanía generosa de Dios.
San Mateo 20.1-16 (Reina-Valera 1909) :PORQUE el reino de los cielos es semejante á un hombre, padre de familia, que salió por la mañana á ajustar obreros para su viña.Y habiéndose concertado con los obreros en un denario al día, los envió á su viña.Y saliendo cerca de la hora de las tres, vió otros que estaban en la plaza ociosos;Y les dijo: Id también vosotros á mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y ellos fueron.Salió otra vez cerca de las horas sexta y nona, é hizo lo mismo.Y saliendo cerca de la hora undécima, halló otros que estaban ociosos; y díceles: ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?Dícenle: Porque nadie nos ha ajustado. Díceles: Id también vosotros á la viña, y recibiréis lo que fuere justo.Y cuando fué la tarde del día, el señor de la viña dijo á su mayordomo: Llama á los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.Y viniendo los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario.Y viniendo también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario.Y tomándolo, murmuraban contra el padre de la familia,Diciendo: Estos postreros sólo han trabajado una hora, y los has hecho iguales á nosotros, que hemos llevado la carga y el calor del día.Y él respondiendo, dijo á uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no te concertaste conmigo por un denario?Toma lo que es tuyo, y vete; mas quiero dar á este postrero, como á ti.¿No me es lícito á mí hacer lo que quiero con lo mío? ó ¿es malo tu ojo, porque yo soy bueno?Así los primeros serán postreros, y los postreros primeros: porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org