Étude 1 sur 7 · La fête des Tabernacles

  1. Estudio 1: La fiesta de los Tabernáculos
  2. Étude 2 : Annonce de la destruction de Jérusalem
  3. Étude 3 : La fin tragique de Judas l'Iscariot
  4. Étude 4 : Le titulus de Pilate
  5. Étude 5 : Marie de Magdala reste au tombeau
  6. Étude 6 : Le discours d’Etienne devant le Sanhédrin
  7. Étude 7 : Résurrection du Messie Jésus

Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana

  • La fiesta de los Tabernáculos

    La perícopa 206 trata de la fiesta de los Tabernáculos (Sucot), relatada únicamente por Juan (7,2-10). Jesús decide subir en secreto a Jerusalén en octubre del año 32 d. C., seis meses antes de su arresto. Juan revela la tensión con las autoridades religiosas y la incredulidad de los hermanos de Jesús, elementos ausentes de los sinópticos.

    Juan 7.10 (Reina-Valera 1909) :
    Mas como sus hermanos hubieron subido, entonces él también subió á la fiesta, no manifiestamente, sino como en secreto.
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La última semana antes del arresto

  • Anuncio de la destrucción de Jerusalén

    En Lucas 19.41-44, Jesús se acerca a Jerusalén, llora sobre la ciudad y anuncia con precisión su futura destrucción por los romanos en el año 70 d. C. Solo Lucas relata este episodio de esta forma. Jesús lamenta que Jerusalén no haya reconocido su visitación divina. Este pasaje revela a la vez la compasión del Mesías y la gravedad del rechazo de la revelación divina, y se sitúa en la última semana antes de su arresto.

    Juan 6.64 (Reina-Valera 1909) :
    Mas hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús desde el principio sabía quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar.
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El último día hasta la crucifixión

  • El trágico final de Judas Iscariote

    Solo Mateo relata el trágico final de Judas Iscariote. Tras la condena de Jesús, abrumado por el remordimiento, Judas arroja las treinta monedas de plata en el santuario del Templo y se suicida. Los sacerdotes compran con ese dinero el campo del alfarero, llamado Acéldama. Este episodio ilustra la irreversibilidad de la traición y la desesperación de un hombre incapaz de aceptar el perdón.

    San Mateo 26.74 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces comenzó á hacer imprecaciones, y á jurar, diciendo: No conozco al hombre. Y el gallo cantó luego.
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  • El titulus de Pilato

    El titulus de Pilato es el letrero colocado en la cruz de Jesús con la inscripción 'Jesús de Nazaret, el rey de los judíos', redactado en hebreo, latín y griego. Pilato impone esta fórmula a pesar de la protesta de los jefes de los sacerdotes, afirmando así una autoridad simbólica después de haber cedido en la condena. Este acto revela una ironía trágica: la inscripción proclama públicamente la realeza de Jesús en el mismo momento de su muerte.

    San Mateo 27.32 (Reina-Valera 1909) :
    Y saliendo, hallaron á un Cireneo, que se llamaba Simón: á éste cargaron para que llevase su cruz.
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La resurrección y las diversas apariciones

  • María Magdalena permanece junto al sepulcro

    Episodio exclusivo de Juan (Juan 20.11), este pasaje describe a María Magdalena quedándose sola junto al sepulcro después de la partida de Pedro y Juan. Testigo fiel desde el ministerio de Jesús, interpreta primero la desaparición del cuerpo como un robo, antes de convertirse en la primera persona a quien el Resucitado se aparece personalmente. El artículo propone un análisis cronológico y una armonización de los relatos evangélicos de la resurrección.

    San Mateo 26.56 (Reina-Valera 1909) :
    Mas todo esto se hace, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos huyeron, dejándole.
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Ministerio de Pedro

  • El discurso de Esteban ante el Sanedrín

    Ante el Sanedrín en Jerusalén hacia los años 34-35 d. C., Esteban pronuncia el discurso más largo de los Hechos. Al repasar la historia de Israel desde Abraham, muestra que los enviados de Dios siempre han sido rechazados, hasta culminar en el rechazo del Mesías. Lejos de defenderse, Esteban se convierte en el acusador de sus jueces, inscribiéndose en la línea de los profetas y de Cristo.

    Hechos 7.1-53 (Reina-Valera 1909) :
    EL príncipe de los sacerdotes dijo entonces: ¿Es esto así?Y él dijo: Varones hermanos y padres, oid: El Dios de la gloria apareció á nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase en Chârán,Y le dijo: Sal de tu tierra y de tu parentela, y ven á la tierra que te mostraré.Entonces salió de la tierra de los Caldeos, y habitó en Chârán: y de allí, muerto su padre, le traspasó á esta tierra, en la cual vosotros habitáis ahora;Y no le dió herencia en ella, ni aun para asentar un pie: mas le prometió que se la daría en posesión, y á su simiente después de él, no teniendo hijo.Y hablóle Dios así: Que su simiente sería extranjera en tierra ajena, y que los reducirían á servidumbre y maltratarían, por cuatrocientos años.Mas yo juzgaré, dijo Dios, la nación á la cual serán siervos: y después de esto saldrán y me servirán en este lugar.Y dióle el pacto de la circuncisión: y así Abraham engendró á Isaac, y le circuncidó al octavo día; é Isaac á Jacob, y Jacob á los doce patriarcas.Y los patriarcas, movidos de envidia, vendieron á José para Egipto; mas Dios era con él,Y le libró de todas sus tribulaciones, y le dió gracia y sabiduría en la presencia de Faraón, rey de Egipto, el cual le puso por gobernador sobre Egipto, y sobre toda su casa.Vino entonces hambre en toda la tierra de Egipto y de Canaán, y grande tribulación; y nuestros padres no hallaban alimentos.Y como oyese Jacob que había trigo en Egipto, envió á nuestros padres la primera vez.Y en la segunda, José fué conocido de sus hermanos, y fué sabido de Faraón el linaje de José.Y enviando José, hizo venir á su padre Jacob, y á toda su parentela, en número de setenta y cinco personas.Así descendió Jacob á Egipto, donde murió él y nuestros padres;Los cuales fueron trasladados á Sichêm, y puestos en el sepulcro que compró Abraham á precio de dinero de los hijos de Hemor de Sichêm.Mas como se acercaba el tiempo de la promesa, la cual Dios había jurado á Abraham, el pueblo creció y multiplicóse en Egipto,Hasta que se levantó otro rey en Egipto que no conocía á José.Este, usando de astucia con nuestro linaje, maltrató á nuestros padres, á fin de que pusiesen á peligro de muerte sus niños, para que cesase la generación.En aquel mismo tiempo nació Moisés, y fué agradable á Dios: y fué criado tres meses en casa de su padre.Mas siendo puesto al peligro, la hija de Faraón le tomó, y le crió como á hijo suyo.Y fué enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus dichos y hechos.Y cuando hubo cumplido la edad de cuarenta años, le vino voluntad de visitar á sus hermanos los hijos de Israel.Y como vió á uno que era injuriado, defendióle, é hiriendo al Egipcio, vengó al injuriado.Pero él pensaba que sus hermanos entendían que Dios les había de dar salud por su mano; mas ellos no lo habían entendido.Y al día siguiente, riñendo ellos, se les mostró, y los ponía en paz, diciendo: Varones, hermanos sois, ¿por qué os injuriáis los unos á los otros?Entonces el que injuriaba á su prójimo, le rempujó, diciendo: ¿Quién te ha puesto por príncipe y juez sobre nosotros?¿Quieres tú matarme, como mataste ayer al Egipcio?A esta palabra Moisés huyó, y se hizo extranjero en tierra de Madián, donde engendró dos hijos.Y cumplidos cuarenta años, un ángel le apareció en el desierto del monte Sina, en fuego de llama de una zarza.Entonces Moisés mirando, se maravilló de la visión: y llegándose para considerar, fué hecha á él voz del Señor:Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob. Mas Moisés, temeroso, no osaba mirar.Y le dijo el Señor: Quita los zapatos de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa.He visto, he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído el gemido de ellos, y he descendido para librarlos. Ahora pues, ven, te enviaré á Egipto.A este Moisés, al cual habían rehusado, diciendo: ¿Quién te ha puesto por príncipe y juez? á éste envió Dios por príncipe y redentor con la mano del ángel que le apareció en la zarza.Este los sacó, habiendo hecho prodigios y milagros en la tierra de Egipto, y en el mar Bermejo, y en el desierto por cuarenta años.Este es el Moisés, el cual dijo á los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor Dios vuestro de vuestros hermanos, como yo; á él oiréis.Este es aquél que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sina, y con nuestros padres; y recibió las palabras de vida para darnos:Al cual nuestros padres no quisieron obedecer; antes le desecharon, y se apartaron de corazón á Egipto,Diciendo á Aarón: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque á este Moisés, que nos sacó de tierra de Egipto, no sabemos qué le ha acontecido.Y entonces hicieron un becerro, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y en las obras de sus manos se holgaron.Y Dios se apartó, y los entregó que sirviesen al ejército del cielo; como está escrito en el libro de los profetas: ¿Me ofrecisteis víctimas y sacrificios en el desierto por cuarenta años, casa de Israel?Antes, trajisteis el tabernáculo de Moloch, y la estrella de vuestro dios Remphan: figuras que os hicisteis para adorarlas: os transportaré pues, más allá de Babilonia.Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio en el desierto, como había ordenado Dios, hablando á Moisés que lo hiciese según la forma que había visto.El cual recibido, metieron también nuestros padres con Josué en la posesión de los Gentiles, que Dios echó de la presencia de nuestros padres, hasta los días de David;El cual halló gracia delante de Dios, y pidió hallar tabernáculo para el Dios de Jacob.Mas Salomón le edificó casa.Si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano; como el profeta dice:El cielo es mi trono, y la tierra es el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿ó cuál es el lugar de mi reposo?¿No hizo mi mano todas estas cosas?Duros de cerviz, é incircuncisos de corazón y de oídos, vosotros resistís siempre al Espíritu Santo: como vuestros padres, así también vosotros.¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? y mataron á los que antes anunciaron la venida del Justo, del cual vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores;Que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis.
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Milagros

  • Resurrección del Mesías Jesús

    Análisis comparativo de los cuatro relatos evangélicos de la resurrección de Jesús (Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-18). El artículo identifica los puntos comunes —tumba vacía, presencia de las mujeres, anuncio angélico— y las divergencias —número de mujeres y de ángeles, reacciones, cronología—. Las diferencias se explican por las perspectivas teológicas, los estilos literarios y los públicos distintos de cada evangelista, subrayando la centralidad de la resurrección en la fe cristiana.

    Marcos 16.1-8 (Reina-Valera 1909) :
    Y COMO pasó el sábado, María Magdalena, y María madre de Jacobo, y Salomé, compraron drogas aromáticas, para venir á ungirle.Y muy de mañana, el primer día de la semana, vienen al sepulcro, ya salido el sol.Y decían entre sí: ¿Quién nos revolverá la piedra de la puerta del sepulcro?Y como miraron, ven la piedra revuelta; que era muy grande.Y entradas en el sepulcro, vieron un mancebo sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron.Mas él les dice: No os asustéis: buscáis á Jesús Nazareno, el que fué crucificado; resucitado há, no está aquí; he aquí el lugar en donde le pusieron.Mas id, decid á sus discípulos y á Pedro, que él va antes que vosotros á Galilea: allí le veréis, como os dijo.Y ellas se fueron huyendo del sepulcro; porque las había tomado temblor y espanto; ni decían nada á nadie, porque tenían miedo.
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