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El Mesías Jesús habla de su muerte próxima

El artículo aborda el pasaje en que Jesús anuncia su muerte próxima, dando a sus discípulos palabras de consuelo y de seguridad de la victoria sobre el mal mediante la resurrección.

13 min Jesús discípulos muerte resurrección Alegría 19 versículos 8 libros

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Textos bíblicos

Mateo
San Mateo (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Marcos
Marcos (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Lucas
San Lucas (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Juan
Juan 16.16-33 (Reina-Valera 1909)

Un poquito, y no me veréis; y otra vez un poquito, y me veréis: porque yo voy al Padre.

Entonces dijeron algunos de sus discípulos unos á otros: ¿Qué es esto que nos dice: Un poquito, y no me veréis; y otra vez un poquito, y me veréis: y, porque yo voy al Padre?

Decían pues: ¿Qué es esto que dice: Un poquito? No entendemos lo que habla.

Y conoció Jesús que le querían preguntar, y díjoles: ¿Preguntáis entre vosotros de esto que dije: Un poquito, y no me veréis, y otra vez un poquito, y me veréis?

De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará: empero aunque vosotros estaréis tristes, vuestra tristeza se tornará en gozo.

La mujer cuando pare, tiene dolor, porque es venida su hora; mas después que ha parido un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo.

También, pues, vosotros ahora ciertamente tenéis tristeza; mas otra vez os veré, y se gozará vuestro corazón, y nadie quitará de vosotros vuestro gozo.

Y aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.

Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre: pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Estas cosas os he hablado en proverbios: la hora viene cuando ya no os hablaré por proverbios, pero claramente os anunciaré del Padre.

Aquel día pediréis en mi nombre: y no os digo, que yo rogaré al Padre por vosotros;

Pues el mismo Padre os ama, porque vosotros me amasteis, y habéis creído que yo salí de Dios.

Salí del Padre, y he venido al mundo: otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.

Dícenle sus discípulos: He aquí, ahora hablas claramente, y ningún proverbio dices.

Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte: en esto creemos que has salido de Dios.

Respondióles Jesús: ¿Ahora creéis?

He aquí, la hora viene, y ha venido, que seréis esparcidos cada uno por su parte, y me dejaréis solo: mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo.

Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo.

Detalles técnicos

Año 33

Lugar: La ciudad de Jerusalén, la casa de María, madre de Juan Marcos

Fecha: el viernes 1 de abril, muy temprano por la mañana

Modo de proceder: Seguimos ahora a Juan

Nota sobre el procedimiento: Juan es el único que registra estas últimas enseñanzas del Maestro

Mapa de Jerusalén y su región
Gráfico de barras del viernes

El Mesías Jesús habla ahora abiertamente de su muerte próxima.

Detalles cronológicos, según nuestras conclusiones:

_3 La casa es, según nosotros, la de María, la madre de Juan, apodado Marcos. Hechos 12.12.

_4 La cena de Pascua comienza el jueves por la noche, después de las 18 h. Para los judíos ya es viernes (Marcos 14.17, San Mateo 26.20, San Lucas 22.14-18). Por tanto, no es el Séder oficial, que se celebrará el viernes por la noche Juan 18.28.

_5 La cena termina el viernes por la mañana antes del amanecer, entre la medianoche y las 2 h 30.

_6 Judas Iscariote se fue antes del final de esta cena. Juan 13.30.

Puede consultar la cronología completa en el estudio ANN026 : La hora de la crucifixión.

Comentario:

En este pasaje, el Mesías Jesús anuncia a sus discípulos una separación inminente al declarar:

(

Juan 16.16 (Reina-Valera 1909) :
Un poquito, y no me veréis; y otra vez un poquito, y me veréis: porque yo voy al Padre.

Esta palabra los desconcierta, porque no comprenden lo que significa, ya que su visión se limita a lo que viven en el momento (Juan 16.17-18). El Mesías Jesús les explica entonces que su tristeza se cambiará en gozo, como una mujer que atraviesa el dolor del parto pero luego se alegra por el nacimiento de su hijo, una imagen ya presente en los profetas para anunciar una liberación venidera (Isaías 66.7-9, Juan 16.20-22).

Les anuncia que, después de su partida, tendrán acceso directo al Padre por la oración, en el nombre del Hijo, lo cual marca una nueva etapa en la relación entre Dios y los creyentes, hecha posible por la obra del Mesías (Hebreos 4.16, Juan 16.23-24).

El Mesías Jesús afirma que el Padre mismo los ama porque han creído que él viene de Dios, subrayando que la fe abre una relación personal y auténtica con el Padre (Juan 16.27). Los discípulos expresan entonces su convicción de haber comprendido por fin, pero el Mesías Jesús les revela que pronto serán dispersados, cada uno volviendo a su casa y dejándolo solo, lo cual se cumplirá en su arresto (Marcos 14.50, Juan 16.31-32).

Sin embargo, afirma que nunca está solo, porque el Padre está con él, recordando que incluso en la prueba la presencia divina permanece. Concluye dándoles una palabra de paz y de victoria: tendrán aflicciones en el mundo, pero pueden tener ánimo, porque al mundo, una victoria ya conseguida que garantiza que el mal no tendrá la última palabra (Juan 16.33, Romanos 8.37).

Así, este discurso prepara a los discípulos para atravesar la crisis de la crucifixión, dándoles la certeza de que el sufrimiento es solo temporal y de que el gozo de la resurrección transformará su comprensión y su misión (Juan 20.20).