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El Sermón de la Montaña (1), las bienaventuranzas

El artículo analiza el Sermón de la Montaña, destacando las diferencias entre las versiones de Mateo y Lucas. Explica cómo estas enseñanzas de Jesús, dirigidas principalmente a los discípulos, fueron repetidas y recopiladas con frecuencia. Se presta especial atención a las bienaventuranzas y a su alcance espiritual.

3 min Sermón Monte Bienaventuranzas Mateo Lucas 2 versículos 2 libros

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Textos bíblicos

Mateo
San Mateo 5.2-12 (Reina-Valera 1909)

Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:

Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.

Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán hartos.

Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán á Dios.

Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.

Gozaos y alegraos; porque vuestra merced es grande en los cielos: que así persiguieron á los profetas que fueron antes de vosotros.

Marcos
Marcos (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Lucas
San Lucas 6.20-26 (Reina-Valera 1909)

Y alzando él los ojos á sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres; porque vuestro es el reino de Dios.

Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.

Bienaventurados seréis, cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os apartaren de sí, y os denostaren, y desecharen vuestro nombre como malo, por el Hijo del hombre.

Gozaos en aquel día, y alegraos; porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres á los profetas.

Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque tenéis vuestro consuelo.

¡Ay de vosotros, los que estáis hartos! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis.

¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros! porque así hacían sus padres á los falsos profetas.

Juan
Juan (Reina-Valera 1909) no citado en el libro

Detalles técnicos

Gráfico de barras del año 31

Lugar: En la meseta al pie de una montaña cerca de Cafarnaún, en Galilea

Fecha: Después de la peregrinación de Pascua a Jerusalén, el 5 de abril del año 31

Método de trabajo: Volvemos a Mateo

Nota sobre el método: Mateo nos ofrece la máxima información; Lucas recoge este discurso más brevemente

Cafarnaún

Una vez restablecida la calma, el Mesías Jesús puede comenzar su discurso.

El Sermón de la Montaña, las bienaventuranzas

El Sermón de la Montaña (1), las bienaventuranzas

Comentarios

Mateo repite nueve veces la fórmula «Bienaventurados» y una vez «Alegraos y regocijaos». Por su parte, Lucas solo utiliza «Bienaventurados» cuatro veces y «Alegraos» una, pero añade cuatro veces «Ay», lo que lo distingue de Mateo, quien repite esta fórmula nueve veces en los capítulos 23 y 24 de su libro.

Este análisis sugiere que los autores agruparon los pensamientos del Mesías Jesús expresados en distintos momentos de su ministerio para facilitar la fluidez del relato y su comprensión. También podemos pensar que estas palabras se repitieron varias veces en las aldeas por las que pasaban.

Cabe señalar que esta enseñanza parece destinada principalmente a los discípulos. Lucas lo precisa al mencionar «una multitud de sus discípulos»; aunque añade «multitud de personas», esto indica que aquí no se trata de los apóstoles.

El principio es el mismo cada vez: el Mesías Jesús declara dichosas a ciertas personas, aunque las circunstancias parezcan contradecir esa declaración. Después anuncia una recompensa. Por tanto, comprendemos que la felicidad se deriva de la recompensa.

Por último, nos parece difícil memorizar tal cantidad de información, aunque entonces la gente tuviera mejor memoria que hoy. Esto refuerza nuestra conclusión de que Mateo reunió en estos dos capítulos varios discursos pronunciados por el Mesías Jesús. También creemos que esta información se repitió varias veces ante distintos auditorios.

Ya hemos realizado un análisis profundo de todos estos textos en el anexo ANN097, titulado «Las Bienaventuranzas».