• El regreso y la espera de los discípulos

    Tras la ascensión de Jesús (12 de mayo del año 33), los discípulos regresan a Jerusalén desde el monte de los Olivos, que dista un «camino de un día de reposo». Se reúnen en un aposento alto, probablemente la casa de María, madre de Juan Marcos, y perseveran unánimes en la oración, con las mujeres y la familia de Jesús. Este período de espera prefigura las características de la Iglesia naciente.

    Hechos 1.14 (Reina-Valera 1909) :
    Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.
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