El ministerio de Juan el Bautista 1 estudio
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana 1 estudio
El último día hasta la crucifixión 2 estudios
Palabra de un Amigo 1 estudio
El ministerio de Juan el Bautista
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PER041
La conversación de Jesús, el Mesías, con Nicodemo
La conversación entre Jesús y Nicodemo en Jerusalén, evocada en Juan 3, representa un giro esencial hacia una espiritualidad cristiana personal, alejada de los rituales judíos, que pone el énfasis en la relación interior con Dios.
Hechos 12.12 (Reina-Valera 1909) :Y habiendo considerado esto, llegó á casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban juntos orando.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana
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PER216
La apreciación contradictoria del pueblo
En el último día de la fiesta de Sucot en Jerusalén (octubre del año 32), Jesús proclama ser fuente de agua viva. La multitud se divide: unos lo reconocen como el Mesías, otros rechazan lo evidente. Los guardias enviados para arrestarlo desobedecen, impresionados por sus palabras. Nicodemo defiende un juicio justo, mientras que los fariseos presentan argumentos frágiles. La oposición de las autoridades religiosas se vuelve fanática, y la muerte de Jesús pasa a ser su único objetivo.
Juan 7.52 (Reina-Valera 1909) :Respondieron y dijéronle: ¿Eres tú también Galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se levantó profeta.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
El último día hasta la crucifixión
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PER361
José de Arimatea pide el cuerpo de Jesús
José de Arimatea, miembro destacado del Sanedrín y discípulo secreto de Jesús, pide con valentía a Pilato la entrega del cuerpo del Crucificado. Acompañado de Nicodemo, organiza una sepultura digna en su propio sepulcro nuevo, antes de que comience el sábado. Este episodio, atestiguado por los cuatro evangelios, ilustra el paso de la discreción a un acto público de fe en el momento en que los discípulos más cercanos permanecen ocultos.
San Mateo 27.57-58 (Reina-Valera 1909) :Y como fué la tarde del día, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, el cual también había sido discípulo de Jesús.Este llegó á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús: entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER362
José de Arimatea y Nicodemo colocan el cuerpo de Jesús en el sepulcro
José de Arimatea y Nicodemo, dos miembros del Sanedrín favorables a Jesús, sepultan su cuerpo el viernes 1 de abril del año 33, antes del sábado. Nicodemo trae una gran cantidad de aromas y José pone a disposición su sepulcro nuevo. Su gesto valiente y público, realizado según los ritos judíos, confiere a la sepultura del Mesías una dimensión real y honorífica, y marca su salida de la discreción tras la crucifixión.
2 Crónicas 16.14 (Reina-Valera 1909) :Y sepultáronlo en sus sepulcros que él había hecho para sí en la ciudad de David; Y pusiéronlo en una litera, la cual hinchieron de aromas y diversas materias odoríferas, preparadas por obra de perfumadores; é hiciéronle una quema muy grande.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Palabra de un Amigo
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PDA002
La búsqueda de Nicodemo
El artículo se centra en la historia de Nicodemo, un fariseo que se encuentra con Jesús de noche según Juan 3:1-21. Nicodemo busca comprender la idea bíblica de nacer de nuevo para acceder al reino de Dios. Pasa del miedo a una fe valiente, ayudando en la sepultura de Jesús después de su crucifixión. Este relato muestra cómo un encuentro auténtico con Jesús puede transformar una vida. La experiencia de Nicodemo simboliza el paso de la curiosidad intelectual a una fe auténtica y comprometida.
Juan 19.39-42 (Reina-Valera 1909) :Y vino también Nicodemo, el que antes había venido á Jesús de noche, trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.Tomaron pues el cuerpo de Jesús, y envolviéronlo en lienzos con especias, como es costumbre de los Judíos sepultar.Y en aquel lugar donde había sido crucificado, había un huerto; y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aun no había sido puesto ninguno.Allí, pues, por causa de la víspera de la Pascua de los Judíos, porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron á Jesús.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org