• Reunión de los discípulos y la multitud

    El artículo trata de la reunión de los discípulos y la multitud en Galilea, donde Jesús pronuncia el Sermón de la Montaña después de elegir a los doce apóstoles. La multitud se siente atraída principalmente por las curaciones milagrosas, pero este momento también es esencial para enseñar el mensaje de Jesús. Lucas y Mateo ofrecen dos perspectivas complementarias del acontecimiento.

    San Lucas 6.17-19 (Reina-Valera 1909) :
    Y descendió con ellos, y se paró en un lugar llano, y la compañía de sus discípulos, y una grande multitud de pueblo de toda Judea y de Jerusalem, y de la costa de Tiro y de Sidón, que habían venido á oirle, y para ser sanados de sus enfermedades;Y los que habían sido atormentados de espíritus inmundos: y estaban curados.Y toda la gente procuraba tocarle; porque salía de él virtud, y sanaba á todos.
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  • El Sermón de la Montaña (1), las bienaventuranzas

    El artículo analiza el Sermón de la Montaña, destacando las diferencias entre las versiones de Mateo y Lucas. Explica cómo estas enseñanzas de Jesús, dirigidas principalmente a los discípulos, fueron repetidas y recopiladas con frecuencia. Se presta especial atención a las bienaventuranzas y a su alcance espiritual.

    San Lucas 6.20-26 (Reina-Valera 1909) :
    Y alzando él los ojos á sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres; porque vuestro es el reino de Dios.Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.Bienaventurados seréis, cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os apartaren de sí, y os denostaren, y desecharen vuestro nombre como malo, por el Hijo del hombre.Gozaos en aquel día, y alegraos; porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres á los profetas.Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque tenéis vuestro consuelo.¡Ay de vosotros, los que estáis hartos! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis.¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros! porque así hacían sus padres á los falsos profetas.
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  • El sermón del monte (12), una instrucción sobre la oración

    Este artículo examina la enseñanza de Jesús sobre la oración en el sermón del monte, subrayando el llamamiento a una piedad auténtica, alejada del formalismo. Se basa en los Evangelios de Mateo y Lucas y explica el significado y el contexto de la oración.

    San Mateo 6.5-15 (Reina-Valera 1909) :
    Y cuando oras, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en las sinagogas, y en los cantones de las calles en pie, para ser vistos de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su pago.Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora á tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.Y orando, no seáis prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parlería serán oídos.No os hagáis, pues, semejantes á ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.Danos hoy nuestro pan cotidiano.Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores.Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.Porque si perdonareis á los hombres sus ofensas, os perdonará también á vosotros vuestro Padre celestial.Mas si no perdonareis á los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
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  • El sermón del monte (18), un estímulo a la oración

    El artículo explora cómo Jesús, en el Sermón del monte, anima a perseverar en la oración y destaca que Dios responde a quienes piden con insistencia. Ilustra este concepto con analogías paternales y pone de relieve la bondad divina.

    San Mateo 6.6-13 (Reina-Valera 1909) :
    Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora á tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.Y orando, no seáis prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parlería serán oídos.No os hagáis, pues, semejantes á ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.Danos hoy nuestro pan cotidiano.Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores.Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
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  • El sermón del monte (21), los falsos profetas

    Este artículo trata la advertencia de Jesús contra los falsos profetas en el sermón del monte. Los frutos de su enseñanza permiten distinguir lo verdadero de lo falso. Se mencionan tres criterios principales: los motivos, la concordancia con Jesús y el comportamiento.

    San Mateo 24.11 (Reina-Valera 1909) :
    Y muchos falsos profetas se levantarán y engañarán á muchos.
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  • El sermón del monte (23), las dos casas

    Este artículo analiza la parábola de las dos casas, ilustra la importancia de unos cimientos espirituales sólidos frente a las apariencias engañosas y destaca la distinción entre los verdaderos y los falsos discípulos.

    San Mateo 7.24-27 (Reina-Valera 1909) :
    Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña;Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cayó: porque estaba fundada sobre la peña.Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé á un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, é hicieron ímpetu en aquella casa; y cayó, y fué grande su ruina.
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