Étude 1 sur 5 · Introduction générale au livre de Daniel

  1. Estudio 1: Introducción general al libro de Daniel
  2. Étude 2 : Daniel 1 – Fidèles à Babylone : vivre dans un monde étranger sans perdre son identité
  3. Étude 3 : Daniel 2 – La statue et les royaumes : quand Dieu révèle le sens de l’histoire
  4. Étude 4 : Daniel 5 – Le festin de Belshatzar : quand Babylone est pesée et jugée
  5. Estudio 5: El profeta Daniel

Profecías bíblicas y «fin de los tiempos»

  • Introducción general al libro de Daniel

    Introducción general al libro de Daniel, texto profético mayor del Antiguo Testamento. El artículo sienta las bases históricas, literarias y teológicas necesarias para comprender este libro apocalíptico, abordando la estructura, el autor, los temas principales y los debates exegéticos sobre su datación y su fiabilidad.

    Daniel 9.24-27 (Reina-Valera 1909) :
    Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse á edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la ciudad y el santuario; con inundación será el fin de ella, y hasta el fin de la guerra será talada con asolamientos.Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones será el desolar, y esto hasta una entera consumación; y derramaráse la ya determinada sobre el pueblo asolado.
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La revelación de Daniel

  • Daniel 1 – Fieles en Babilonia: vivir en un mundo extranjero sin perder la identidad

    Daniel 1 muestra cómo Daniel y sus amigos logran permanecer fieles a su fe en un medio extranjero, a pesar de los intentos de transformación cultural, gracias a la sabiduría y a la fidelidad a Dios.

    Daniel 1.1 (Reina-Valera 1909) :
    EN el año tercero del reinado de Joacim rey de Judá, vino Nabucodonosor rey de Babilonia á Jerusalem, y cercóla.
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  • Daniel 2 – La estatua y los reinos: cuando Dios revela el sentido de la historia

    Este artículo analiza el sueño de Nabucodonosor descrito en Daniel 2, en el que una estatua multicolor proyecta la imagen de los imperios futuros. La importancia de esta visión reside en la emergencia final del Reino eterno de Dios, que supera a los reinos terrenales.

    Daniel 2.31-35 (Reina-Valera 1909) :
    Tú, oh rey, veías, y he aquí una grande imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible.La cabeza de esta imagen era de fino oro; sus pechos y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de metal;Sus piernas de hierro; sus pies, en parte de hierro, y en parte de barro cocido.Estabas mirando, hasta que una piedra fué cortada, no con mano, la cual hirió á la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó.Entonces fué también desmenuzado el hierro, el barro cocido, el metal, la plata y el oro, y se tornaron como tamo de las eras del verano: y levantólos el viento, y nunca más se les halló lugar. Mas la piedra que hirió á la imagen, fué hecha un gran monte, que hinchió toda la tierra.
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  • Daniel 5 – El banquete de Belsasar: cuando Babilonia es pesada y juzgada

    Daniel 5 relata la caída de Babilonia bajo el reinado de Belsasar, que profana los vasos sagrados. Una misteriosa inscripción, interpretada por Daniel, predice el fin del reino. Dios juzga a los poderes humanos, lo que ilustra la arrogancia de Belsasar.

    Daniel 5.1-30 (Reina-Valera 1909) :
    EL rey Belsasar hizo un gran banquete á mil de sus príncipes, y en presencia de los mil bebía vino.Belsasar, con el gusto del vino, mandó que trajesen los vasos de oro y de plata que Nabucodonosor su padre había traído del templo de Jerusalem; para que bebiesen con ellos el rey y sus príncipes, sus mujeres y sus concubinas.Entonces fueron traídos los vasos de oro que habían traído del templo de la casa de Dios que estaba en Jerusalem, y bebieron con ellos el rey y sus príncipes, sus mujeres y sus concubinas.Bebieron vino, y alabaron á los dioses de oro y de plata, de metal, de hierro, de madera, y de piedra.En aquella misma hora salieron unos dedos de mano de hombre, y escribían delante del candelero sobre lo encalado de la pared del palacio real, y el rey veía la palma de la mano que escribía.Entonces el rey se demudó de su color, y sus pensamientos lo turbaron, y desatáronse las ceñiduras de sus lomos, y sus rodillas se batían la una con la otra.El rey clamó en alta voz que hiciesen venir magos, Caldeos, y adivinos. Habló el rey, y dijo á los sabios de Babilonia: Cualquiera que leyere esta escritura, y me mostrare su declaración, será vestido de púrpura, y tendrá collar de oro á su cuello; y en el reino se enseñoreará el tercero.Entonces fueron introducidos todos los sabios del rey, y no pudieron leer la escritura, ni mostrar al rey su declaración.Entonces el rey Belsasar fué muy turbado, y se le mudaron sus colores y alteráronse sus príncipes.La reina, por las palabras del rey y de sus príncipes, entró á la sala del banquete. Y habló la reina, y dijo: Rey, para siempre vive, no te asombren tus pensamientos, ni tus colores se demuden:En tu reino hay un varón, en el cual mora el espíritu de los dioses santos; y en los días de tu padre se halló en él luz é inteligencia y sabiduría, como ciencia de los dioses: al cual el rey Nabucodonosor, tu padre, el rey tu padre constituyó príncipe sobre todos los magos, astrólogos, Caldeos, y adivinos:Por cuanto fué hallado en él mayor espíritu, y ciencia, y entendimiento, interpretando sueños, y declarando preguntas, y deshaciendo dudas, es á saber, en Daniel; al cual el rey puso por nombre Beltsasar. Llámese pues ahora á Daniel, y él mostrará la declaración.Entonces Daniel fué traído delante del rey. Y habló el rey, y dijo á Daniel: ¿Eres tú aquel Daniel de los hijos de la cautividad de Judá, que mi padre trajo de Judea?Yo he oído de ti que el espíritu de los dioses santos está en ti, y que en ti se halló luz, y entendimiento y mayor sabiduría.Y ahora fueron traídos delante de mí, sabios, astrólogos, que leyesen esta escritura, y me mostrasen su interpretación: pero no han podido mostrar la declaración del negocio.Yo pues he oído de ti que puedes declarar las dudas, y desatar dificultades. Si ahora pudieres leer esta escritura, y mostrarme su interpretación, serás vestido de púrpura, y collar de oro tendrás en tu cuello, y en el reino serás el tercer señor.Entonces Daniel respondió, y dijo delante del rey: Tus dones sean para ti, y tus presentes dalos á otro. La escritura yo la leeré al rey, y le mostraré la declaración.El altísimo Dios, oh rey, dió á Nabucodonosor tu padre el reino, y la grandeza, y la gloria, y la honra:Y por la grandeza que le dió, todos los pueblos, naciones, y lenguas, temblaban y temían delante de él. Los que él quería mataba, y daba vida á los que quería: engrandecía á los que quería, y á los que quería humillaba.Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en altivez, fué depuesto del trono de su reino, y traspasaron de él la gloria:Y fué echado de entre los hijos de los hombres; y su corazón fué puesto con las bestias, y con los asnos monteses fué su morada. Hierba le hicieron comer, como á buey, y su cuerpo fué bañado con el rocío del cielo, hasta que conoció que el altísimo Dios se enseñorea del reino de los hombres, y que pondrá sobre él al que quisiere.Y tú, su hijo Belsasar, no has humillado tu corazón, sabiendo todo esto:Antes contra el Señor del cielo te has ensoberbecido, é hiciste traer delante de ti los vasos de su casa, y tú y tus príncipes, tus mujeres y tus concubinas, bebisteis vino en ellos: demás de esto, á dioses de plata y de oro, de metal, de hierro, de madera, y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben, diste alabanza: y al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste.Entonces de su presencia fué enviada la palma de la mano que esculpió esta escritura.Y la escritura que esculpió es: MENE, MENE, TEKEL, UPHARSIN.La declaración del negocio es: MENE: Contó Dios tu reino, y halo rematado.TEKEL: Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto.PERES: Tu reino fué rompido, y es dado á Medos y Persas.Entonces, mandándolo Belsasar, vistieron á Daniel de púrpura, y en su cuello fué puesto un collar de oro, y pregonaron de él que fuese el tercer señor en el reino.La misma noche fué muerto Belsasar, rey de los Caldeos.
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Información complementaria

  • El profeta Daniel

    El artículo profundiza en la vida y los escritos proféticos de Daniel, y revela períodos cronológicos vitales para comprender las profecías. Josías, rey de Judá, es descrito como un siervo de Dios entregado, que muere trágicamente al desafiar a Egipto. Daniel, entonces joven, inicia su destino profético en este contexto turbulento.

    2 Crónicas 35.20-24 (Reina-Valera 1909) :
    Después de todas estas cosas, luego de haber Josías preparado la casa, Nechâo rey de Egipto subió á hacer guerra en Carchêmis junto á Eufrates; y salió Josías contra él.Y él le envió embajadores, diciendo: ¿Qué tenemos yo y tú, rey de Judá? Yo no vengo contra ti hoy, sino contra la casa que me hace guerra: y Dios dijo que me apresurase. Déjate de meterte con Dios, que es conmigo, no te destruya.Mas Josías no volvió su rostro de él, antes disfrazóse para darle batalla, y no atendió á las palabras de Nechâo, que eran de boca de Dios; y vino á darle la batalla en el campo de Megiddo.Y los archeros tiraron al rey Josías flechas; y dijo el rey á sus siervos: Quitadme de aquí, porque estoy herido gravemente.Entonces sus siervos lo quitaron de aquel carro, y pusiéronle en otro segundo carro que tenía, y lleváronle á Jerusalem, y murió; y sepultáronle en los sepulcros de sus padres. Y todo Judá y Jerusalem hizo duelo por Josías.
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