Étude 1 sur 2 · Parabole et avertissement sur le retour du Messie Jésus

  1. Étude 1 : Parabole et avertissement sur le retour du Messie Jésus
  2. Étude 2 : Encouragement à la vigilance

De la segunda a la tercera fiesta de Pascua

  • Parábola y advertencia sobre el regreso del Mesías Jesús

    El artículo examina una parábola sobre el regreso del Mesías Jesús y destaca la preparación y la vigilancia de los discípulos. A través de Lucas, Mateo y Marcos, explora la necesidad de una vida orientada espiritualmente ante la incertidumbre del momento del regreso del Mesías.

    San Lucas 12.35-40 (Reina-Valera 1909) :
    Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras antorchas encendidas;Y vosotros semejantes á hombres que esperan cuando su señor ha de volver de las bodas; para que cuando viniere y llamare, luego le abran.Bienaventurados aquellos siervos, á los cuales cuando el Señor viniere, hallare velando: de cierto os digo, que se ceñirá, y hará que se sienten á la mesa, y pasando les servirá.Y aunque venga á la segunda vigilia, y aunque venga á la tercera vigilia, y los hallare así, bienaventurados son los tales siervos.Esto empero sabed, que si supiese el padre de familia á qué hora había de venir el ladrón, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa.Vosotros pues también, estad apercibidos; porque á la hora que no pensáis, el Hijo del hombre vendrá.
    Seguir leyendo

La última semana antes del arresto

  • Exhortación a la vigilancia

    Este artículo estudia el llamado de Jesús a la vigilancia, pronunciado en el monte de los Olivos, que insiste en la incertidumbre de su regreso y en la necesidad de una espera activa y fiel de los creyentes.

    Marcos 13.32-37 (Reina-Valera 1909) :
    Empero de aquel día y de la hora, nadie sabe; ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.Mirad, velad y orad: porque no sabéis cuándo será el tiempo.Como el hombre que partiéndose lejos, dejó su casa, y dió facultad á sus siervos, y á cada uno su obra, y al portero mandó que velase:Velad pues, porque no sabéis cuándo el señor de la casa vendrá; si á la tarde, ó á la media noche, ó al canto del gallo, ó á la mañana;Porque cuando viniere de repente, no os halle durmiendo.Y las cosas que á vosotros digo, á todos las digo: Velad.
    Seguir leyendo