• El buen samaritano

    La perícopa PER222 presenta la parábola del buen samaritano (Lucas 10.25-37), contada por Jesús en respuesta a un maestro de la Ley que quería tenderle una trampa. Situada en Betania, al otro lado del Jordán, en noviembre del año 32, esta parábola enseña que el verdadero «prójimo» no se define por la religión ni por la cultura, sino por el acto de misericordia. El samaritano despreciado se convierte en el modelo de la compasión, figura simbólica del propio Mesías que acude en auxilio de la humanidad herida.

    San Lucas 10.25-37 (Reina-Valera 1909) :
    Y he aquí, un doctor de la ley se levantó, tentándole y diciendo: Maestro, ¿haciendo qué cosa poseeré la vida eterna?Y él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿cómo lees?Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y á tu prójimo como á ti mismo.Y díjole: Bien has respondido: haz esto, y vivirás.Mas él, queriéndose justificar á sí mismo, dijo á Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?Y respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalem á Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; é hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.Y aconteció, que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, se pasó de un lado.Y asimismo un Levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, se pasó de un lado.Mas un Samaritano que transitaba, viniendo cerca de él, y viéndole, fué movido á misericordia;Y llegándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole sobre su cabalgadura, llevóle al mesón, y cuidó de él.Y otro día al partir, sacó dos denarios, y diólos al huésped, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que de más gastares, yo cuando vuelva te lo pagaré.¿Quién, pues, de estos tres te parece que fué el prójimo de aquél que cayó en manos de los ladrones?Y él dijo: El que usó con él de misericordia. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.
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