Étude 1 sur 2 · La guérison du boiteux

  1. Étude 1 : La guérison du boiteux
  2. Étude 2 : Nouveau discours de Pierre
  • La curación del cojo

    El artículo examina la sanidad del cojo en Hechos 3.1-11 por Pedro y Juan, situando el milagro en el contexto del templo de Jerusalén. Discute la importancia de esta sanidad como acto de testimonio y subraya la acción del Espíritu Santo tras Pentecostés en el ministerio de los apóstoles.

    Levítico 21.17-23 (Reina-Valera 1909) :
    Habla á Aarón, y dile: El varón de tu simiente en sus generaciones, en el cual hubiere falta, no se allegará para ofrecer el pan de su Dios.Porque ningún varón en el cual hubiere falta, se allegará: varón ciego, ó cojo, ó falto, ó sobrado,O varón en el cual hubiere quebradura de pie ó rotura de mano,O corcovado, ó lagañoso, ó que tuviere nube en el ojo, ó que tenga sarna, ó empeine, ó compañón relajado;Ningún varón de la simiente de Aarón sacerdote, en el cual hubiere falta, se allegará para ofrecer las ofrendas encendidas de Jehová. Hay falta en él; no se allegará á ofrecer el pan de su Dios.El pan de su Dios, de lo muy santo y las cosas santificadas, comerá.Empero no entrará del velo adentro, ni se allegará al altar, por cuanto hay falta en él: y no profanará mi santuario, porque yo Jehová soy el que los santifico.
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  • Nuevo discurso de Pedro

    El artículo explora el segundo gran discurso de Pedro, a continuación de Pentecostés. Pedro, acompañado de Juan, predica en Jerusalén tras la sanidad de un hombre cojo, subrayando la cristología, el arrepentimiento y las profecías del Mesías. El discurso impacta a la comunidad, pero encuentra la oposición de las autoridades religiosas.

    Hechos 3.12-26 (Reina-Valera 1909) :
    Y viendo esto Pedro, respondió al pueblo: Varones Israelitas, ¿por qué os maravilláis de esto? ó ¿por qué ponéis los ojos en nosotros, como si con nuestra virtud ó piedad hubiésemos hecho andar á éste?El Dios de Abraham, y de Isaac, y de Jacob, el Dios de nuestros padres ha glorificado á su Hijo Jesús, al cual vosotros entregasteis, y negasteis delante de Pilato, juzgando él que había de ser suelto.Mas vosotros al Santo y al Justo negasteis, y pedisteis que se os diese un homicida;Y matasteis al Autor de la vida, al cual Dios ha resucitado de los muertos; de lo que nosotros somos testigos.Y en la fe de su nombre, á éste que vosotros veis y conocéis, ha confirmado su nombre: y la fe que por él es, ha dado á éste esta completa sanidad en presencia de todos vosotros.Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros príncipes.Empero Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer.Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; pues que vendrán los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor,Y enviará á Jesucristo, que os fué antes anunciado:Al cual de cierto es menester que el cielo tenga hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde el siglo.Porque Moisés dijo á los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de vuestros hermanos, como yo; á él oiréis en todas las cosas que os hablare.Y será, que cualquiera alma que no oyere á aquel profeta, será desarraigada del pueblo.Y todos los profetas desde Samuel y en adelante, todos los que han hablado, han anunciado estos días.Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios concertó con nuestros padres, diciendo á Abraham: Y en tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra.A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado á su Hijo, le envió para que os bendijese, á fin de que cada uno se convierta de su maldad.
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