Études 1 à 2
-
PER018
El encuentro con Simeón
El encuentro de la Sagrada Familia con Simeón en el Templo de Jerusalén, según el Evangelio de Lucas, refuerza la conciencia de María y José sobre la misión divina de Jesús.
San Lucas 2.25-35 (Reina-Valera 1909) :Y he aquí, había un hombre en Jerusalem, llamado Simeón, y este hombre, justo y pío, esperaba la consolación de Israel: y el Espíritu Santo era sobre él.Y había recibido respuesta del Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Cristo del Señor.Y vino por Espíritu al templo. Y cuando metieron al niño Jesús sus padres en el templo, para hacer por él conforme á la costumbre de la ley,Entonces él le tomó en sus brazos, y bendijo á Dios, y dijo:Ahora despides, Señor, á tu siervo, conforme á tu palabra, en paz;Porque han visto mis ojos tu salvación,La cual has aparejado en presencia de todos los pueblos;Luz para ser revelada á los Gentiles, y la gloria de tu pueblo Israel.Y José y su madre estaban maravillados de las cosas que se decían de él.Y los bendijo Simeón, y dijo á su madre María: He aquí, éste es puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel; y para señal á la que será contradicho;Y una espada traspasará tu alma de ti misma, para que sean manifestados los pensamientos de muchos corazones.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER019
El encuentro con Ana
El artículo explora el encuentro entre la profetisa Ana y Jesús en el Templo, destacando su reconocimiento del Mesías y el impacto espiritual de su testimonio en los visitantes, en relación con las expectativas mesiánicas judías.
San Lucas 2.36-38 (Reina-Valera 1909) :Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Phanuel, de la tribu de Aser; la cual había venido en grande edad, y había vivido con su marido siete años desde su virginidad;Y era viuda de hasta ochenta y cuatro años, que no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones.Y ésta, sobreviniendo en la misma hora, juntamente confesaba al Señor, y hablaba de él á todos los que esperaban la redención en Jerusalem.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org