De la segunda a la tercera fiesta de Pascua 1 estudio
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana 1 estudio
La última semana antes del arresto 2 estudios
De la segunda a la tercera fiesta de Pascua
-
PER162
Envío de los doce apóstoles
La perícopa 162 relata el envío de los doce apóstoles por Jesús en Galilea, unas semanas antes de la Pascua (marzo de 32 d. C.). Referido por Mateo (10.1-15), Marcos (6.6-13) y Lucas (9.1-6), este episodio muestra a los discípulos enviados de dos en dos para predicar el reino, sanar y expulsar demonios. Cada evangelista aporta su propia perspectiva sobre las instrucciones de viaje y la naturaleza de la misión.
San Lucas 9.1-6 (Reina-Valera 1909) :Y JUNTANDO á sus doce discípulos, les dió virtud y potestad sobre todos los demonios, y que sanasen enfermedades.Y los envió á que predicasen el reino de Dios, y que sanasen á los enfermos.Y les dice: No toméis nada para el camino, ni báculo, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni tengáis dos vestidos cada uno.Y en cualquiera casa en que entrareis, quedad allí, y de allí salid.Y todos los que no os recibieren, saliéndoos de aquella ciudad, aun el polvo sacudid de vuestros pies en testimonio contra ellos.Y saliendo, rodeaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio, y sanando por todas partes.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana
-
PER220
El Mesías Jesús envía a 70 discípulos
Jesús envía a setenta discípulos en misión de evangelización (Lucas 10.1-16), un acontecimiento único en los evangelios. Desde Betania, al otro lado del Jordán, hacia noviembre del año 32, extiende su misión más allá de los Doce. Las instrucciones recuerdan las dadas a los apóstoles, con un alcance más universal. Jesús advierte del riesgo del rechazo y condena la ceguera de las ciudades galileas de Corazín, Betsaida y Cafarnaún.
San Lucas 10.1-16 (Reina-Valera 1909) :Y DESPUÉS de estas cosas, designó el Señor aun otros setenta, los cuales envió de dos en dos delante de sí, á toda ciudad y lugar á donde él había de venir.Y les decía: La mies á la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros á su mies.Andad, he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos.No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado; y á nadie saludéis en el camino.En cualquiera casa donde entrareis, primeramente decid: Paz sea á esta casa.Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá á vosotros.Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os dieren; porque el obrero digno es de su salario. No os paséis de casa en casa.Y en cualquier ciudad donde entrareis, y os recibieren, comed lo que os pusieren delante;Y sanad los enfermos que en ella hubiere, y decidles: Se ha llegado á vosotros el reino de Dios.Mas en cualquier ciudad donde entrareis, y no os recibieren, saliendo por sus calles, decid:Aun el polvo que se nos ha pegado de vuestra ciudad á nuestros pies, sacudimos en vosotros: esto empero sabed, que el reino de los cielos se ha llegado á vosotros.Y os digo que los de Sodoma tendrán más remisión aquel día, que aquella ciudad.¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Bethsaida! que si en Tiro y en Sidón hubieran sido hechas las maravillas que se han hecho en vosotras, ya días ha que, sentados en cilicio y ceniza, se habrían arrepentido.Por tanto, Tiro y Sidón tendrán más remisión que vosotras en el juicio.Y tú, Capernaum, que hasta los cielos estás levantada, hasta los infiernos serás abajada.El que á vosotros oye, á mí oye; y el que á vosotros desecha, á mí desecha; y el que á mí desecha, desecha al que me envió.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
La última semana antes del arresto
-
PER282
Maldición de la higuera estéril
El lunes 28 de marzo del año 33, en el camino de Betania a Jerusalén, el Mesías Jesús maldice una higuera cubierta de hojas pero sin fruto, que se seca de inmediato. Este acto, relatado por Mateo y Marcos, es un milagro-parábola que simboliza a Israel: mucha apariencia religiosa, pero ninguna fecundidad real. Al enmarcar la purificación del Templo en Marcos, este episodio anuncia el juicio divino sobre una piedad estéril.
San Mateo 21.18-19 (Reina-Valera 1909) :Y por la mañana volviendo á la ciudad, tuvo hambre.Y viendo una higuera cerca del camino, vino á ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca más para siempre nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER283
Anuncio de la destrucción de Jerusalén
En Lucas 19.41-44, Jesús se acerca a Jerusalén, llora sobre la ciudad y anuncia con precisión su futura destrucción por los romanos en el año 70 d. C. Solo Lucas relata este episodio de esta forma. Jesús lamenta que Jerusalén no haya reconocido su visitación divina. Este pasaje revela a la vez la compasión del Mesías y la gravedad del rechazo de la revelación divina, y se sitúa en la última semana antes de su arresto.
San Mateo 23 (Reina-Valera 1909) :ENTONCES habló Jesús á las gentes y á sus discípulos,Diciendo: Sobre la cátedra de Moisés se sentaron los escribas y los Fariseos:Así que, todo lo que os dijeren que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme á sus obras: porque dicen, y no hacen.Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; mas ni aun con su dedo las quieren mover.Antes, todas sus obras hacen para ser mirados de los hombres; porque ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos;Y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas;Y las salutaciones en las plazas, y ser llamados de los hombres Rabbí, Rabbí.Mas vosotros, no queráis ser llamados Rabbí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo; y todos vosotros sois hermanos.Y vuestro padre no llaméis á nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el cual está en los cielos.Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo.Porque el que se ensalzare, será humillado; y el que se humillare, será ensalzado.Mas ¡ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; que ni vosotros entráis, ni á los que están entrando dejáis entrar.¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque coméis las casas de las viudas, y por pretexto hacéis larga oración: por esto llevaréis más grave juicio.¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque rodeáis la mar y la tierra por hacer un prosélito; y cuando fuere hecho, le hacéis hijo del infierno doble más que vosotros.¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Cualquiera que jurare por el templo es nada; mas cualquiera que jurare por el oro del templo, deudor es.¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, ó el templo que santifica al oro?Y: Cualquiera que jurare por el altar, es nada; mas cualquiera que jurare por el presente que está sobre él, deudor es.¡Necios y ciegos! porque, ¿cuál es mayor, el presente, ó el altar que santifica al presente?Pues el que jurare por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él;Y el que jurare por el templo, jura por él, y por Aquél que habita en él;Y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por Aquél que está sentado sobre él.¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejasteis lo que es lo más grave de la ley, es á saber, el juicio y la misericordia y la fe: esto era menester hacer, y no dejar lo otro.¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, mas tragáis el camello!¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo que está de fuera del vaso y del plato; mas de dentro están llenos de robo y de injusticia.¡Fariseo ciego, limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera se haga limpio!¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque sois semejantes á sepulcros blanqueados, que de fuera, á la verdad, se muestran hermosos, mas de dentro están llenos de huesos de muertos y de toda suciedad.Así también vosotros de fuera, á la verdad, os mostráis justos á los hombres; mas de dentro, llenos estáis de hipocresía é iniquidad.¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos,Y decís: Si fuéramos en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus compañeros en la sangre de los profetas.Así que, testimonio dais á vosotros mismos, que sois hijos de aquellos que mataron á los profetas.¡Vosotros también henchid la medida de vuestros padres!¡Serpientes, generación de víboras! ¿cómo evitaréis el juicio del infierno?Por tanto, he aquí, yo envío á vosotros profetas, y sabios, y escribas: y de ellos, á unos mataréis y crucificaréis, y á otros de ellos azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad:Para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo, hasta la sangre de Zacarías, hijo de Barachîas, al cual matasteis entre el templo y el altar.De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación.¡Jerusalem, Jerusalem, que matas á los profetas, y apedreas á los que son enviados á ti! ¡cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste!He aquí vuestra casa os es dejada desierta.Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org