PER212

Los judíos buscan al Mesías Jesús

La perícopa 212 relata, según Juan 7.11-13 únicamente, la búsqueda de Jesús por parte de los judíos durante la fiesta en Jerusalén en octubre del año 32 d. C. Ilustra la división del pueblo ante el Mesías: unos lo reconocen, otros buscan eliminarlo. El miedo a las autoridades religiosas frena las conversiones públicas, revelando la tensión política y espiritual de la época.

3 min Mesías Jesús judíos fiesta Jerusalén 2 versículos 1 libro

Consulta

Textos bíblicos

Mateo
San Mateo (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Marcos
Marcos (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Lucas
San Lucas (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Juan
Juan 7.11-13 (Reina-Valera 1909)

Y buscábanle los Judíos en la fiesta, y decían: ¿Dónde está aquél?

Y había grande murmullo de él entre la gente: porque unos decían: Bueno es; y otros decían: No, antes engaña á las gentes.

Mas ninguno hablaba abiertamente de él, por miedo de los Judíos.

Detalles técnicos

Año 32 d. C.

Lugar: Viaje a través de Samaria

Fecha: Del domingo 3 de octubre al viernes por la tarde 8 de octubre del año 32. El sábado el Mesías Jesús está en Jerusalén

Procedimiento: Continuamos con Juan

Nota sobre el procedimiento: Juan es el único que habla de esta fiesta en Jerusalén

El anuncio del nacimiento de Juan el Bautista

Juan ilustra con claridad la expectativa del público, así como sus divergencias.

Los judíos buscan al Mesías Jesús

La multitud en el templo

Comentarios

Es claro que Jesús, considerado el Mesías, es ahora ampliamente reconocido no solo en Galilea, sino también en Judea, como indican los escritos de Juan. Los habitantes judíos lo buscan entre los peregrinos, sabiendo que respeta las peregrinaciones en las fiestas religiosas cuando tiene la oportunidad. Su ausencia llama la atención de la multitud.

La observación siguiente demuestra la considerable influencia que Jesús ejercía sobre sus contemporáneos. Aunque no todos compartían sus ideas, cada uno tenía una opinión sobre él. Nadie permanecía neutral o indiferente.

Su éxito entre el pueblo irrita a las autoridades religiosas. Ahora surgen dos bandos distintos: por un lado, las autoridades religiosas y una parte de la población buscan hacerlo desaparecer; por otro, algunos lo reconocen como el Mesías anunciado por los profetas.

Es crucial comprender esta situación en el contexto político de la época, en el que las autoridades romanas no toleraban ninguna forma de manifestación. Los buscaban eliminar a Jesús como Mesías evitando al mismo tiempo cualquier reacción de sus partidarios. Además, esta cuestión no debía ser percibida por los como una simple disputa religiosa, sino más bien como una amenaza potencial para la estabilidad social.

El versículo de Juan 7.13 muestra bien la influencia negativa que ejercía la autoridad religiosa sobre la gente del pueblo. Estos dirigentes tenían poderes importantes, lo que provocaba en la población cierto temor a contrariarlos. Hacía falta, pues, mucho valor para oponerse a ellos, y eso es lo que ocurría inevitablemente cuando algunas personas se convertían al Mesías Jesús.