Lucas presenta tres situaciones distintas de personas que desean seguir al Mesías Jesús. Parece que Lucas eligió presentar estos tres casos porque simbolizan tres aspectos del compromiso con el Mesías Jesús. Las respuestas del Mesías Jesús pueden parecer, a primera vista, disuasorias e incluso desalentadoras. Aunque el deseo de seguir al Mesías Jesús pueda parecer admirable, el Maestro explica mediante estos tres casos que ese compromiso sigue siendo difícil. Observamos que estas tres personas ponen una condición o muestran una vacilación.
Este pasaje de San Lucas 9.57-62 es un llamamiento radical a seguir al Mesías Jesús sin concesiones. Presenta a tres personas que expresan el deseo de seguirlo, pero cada una con una condición o una vacilación. He aquí una lectura posible:
El primer hombre dice:
El Mesías Jesús le responde que el Hijo del hombre no tiene dónde recostar la cabeza. Esto subraya que seguirlo implica renunciar a la comodidad y a la seguridad material. Está claro que la problemática aquí planteada se refiere a la situación de este individuo. Lucas no ha relatado todos los detalles. El Mesías Jesús iba a Jerusalén, donde el Maestro sería llevado a la muerte; no poseía vivienda.
El segundo quiere primero enterrar a su padre. Jesús declara:
Esta respuesta, aunque sorprendente a primera vista, significa que la proclamación del Reino de Dios debe primar incluso sobre los deberes familiares más sagrados. Se trata de un llamamiento a dar prioridad absoluta al Evangelio. El Maestro emplea términos idénticos a los usados para llamar a sus discípulos (San Lucas 5.27) para invitar a este hombre.
Si su padre ya hubiera muerto, probablemente estaría presente en el funeral, lo que permite concluir que su padre estaba agonizando. ¿Quería esperar para recibir su herencia y arreglar los asuntos de la sucesión? La podría interpretarse así: deja que quienes no están salvos o que están espiritualmente muertos se ocupen de esos asuntos, pero tú, dedícate a proclamar la vida en la persona del Mesías Jesús.
El tercero quiere despedirse de su familia
El Mesías Jesús explica que quien mira atrás no es apto para el Reino, usando la analogía del labrador que debe mirar al frente para trazar un surco recto. Seguir a Jesús exige, pues, una determinación sin rodeos. Sin embargo, Elías había permitido a Eliseo volver atrás (1 Reyes 19.19-20), porque el contexto no era el mismo. Examinaremos esta comparación con más detalle más adelante.
En conclusión:
Este texto propone una reflexión sobre el compromiso personal: ¿estamos dispuestos a reevaluarlo todo y a contemplar cambios importantes para alcanzar un objetivo específico? No se trata de ignorar nuestras responsabilidades actuales, sino de reconocer que ciertas prioridades pueden requerir una atención total y un compromiso sin reservas.
El paralelismo entre San Lucas 9.57-62 y 1 Reyes 19.19-21 es fascinante.
En 1 Reyes, Elías llama a Eliseo echando su manto sobre él, un gesto simbólico fuerte que significa la transmisión del llamamiento profético. Eliseo, sorprendido, pide volver para despedirse de su familia. Elías le responde:
Esto no es una negativa, sino una manera de decir: «No te obligo a nada, pero piensa bien lo que esto implica».
A diferencia del Mesías Jesús en San Lucas 9.57-62, Elías deja a Eliseo cierta libertad. Sin embargo, Eliseo, tras ofrecer un sacrificio con sus bueyes (señal de ruptura con su vida anterior), sigue a Elías sin retorno. Toma una decisión radical, pero libre.
Este contraste pone de relieve dos cosas:
El llamamiento de Dios puede ser apremiante o suave, pero siempre exige una respuesta entera.
El Mesías Jesús, en Lucas, encarna una urgencia escatológica: el Reino está aquí, hay que decidirse sin demora. Mientras que Elías, en el Antiguo Testamento, actúa en un contexto en el que el tiempo de la decisión parece más amplio.
Aunque las acciones precisas de estas personas no están documentadas, Lucas subraya la importancia de un compromiso explícito con el Mesías Jesús. Conviene señalar que el Mesías Jesús se dirigía a Jerusalén y que, si estas personas no actuaban con rapidez, habría continuado su camino. Es probable que informaran a sus allegados de su intención de seguir al Maestro, siempre que tomaran la decisión de hacerlo.