Marcos hace referencia a una casa concreta en Cafarnaún, probablemente puesta a disposición por los discípulos, donde Jesús podía descansar. Era en ese lugar donde los discípulos se reunían con él.
Los habitantes de la zona también conocían esta residencia y se congregaban alrededor del Mesías Jesús, de modo que le faltaba tiempo para comer debido a las constantes demandas. Este éxito parece haber impulsado a los a intentar desacreditar a Jesús por envidia.
Esta situación podría explicar por qué Marcos recogió las posturas de la familia de Jesús. Hay un punto concreto sobre la familia del Maestro que merece destacarse: lo consideraba mentalmente inestable. La oposición de los a la que Jesús debe hacer frente parece repercutir en su familia, que se ve obligada a distanciarse para evitar represalias de las autoridades.
Se precisa que querían apoderarse de él, al parecer para llevarlo de vuelta a Nazaret.
Es probable que estas declaraciones procedan de los medio hermanos y las medio hermanas de Jesús. Dado lo que María comprendía sobre el destino de su hijo, parece poco probable que hubiera aprobado semejante declaración. Creemos que estaba ausente.
Las personas en cuestión, originarias de Nazaret, fueron llevadas allí por las autoridades religiosas judías. ¿Cómo debería responder él a esta situación? En este contexto conflictivo, esto podría interpretarse como un intento de manipulación estratégica.
Después de la resurrección, varios de estos medio hermanos se convertirán. En cuanto a sus medio hermanas, no hay información específica sobre lo que fue de ellas; cabe suponer que pudieron seguir un camino similar.
Deseamos añadir esta observación: es posible que la familia de Jesús, consciente del empeoramiento de la situación y del poder de los para condenarlo a muerte, intentara encontrar una manera de protegerlo. El argumento de la locura podría servir entonces de excusa.