Étude 1 sur 2 · La rencontre du Messie Jésus avec Nathanaël

  1. Étude 1 : La rencontre du Messie Jésus avec Nathanaël
  2. Étude 2 : Les noces de Cana
  • El encuentro de Jesús, el Mesías, con Natanael

    La perícopa 35 estudia el encuentro entre Jesús y Natanael, exclusivo del Evangelio de Juan (Juan 1,47-51), fechado el 23 de noviembre del año 29 en Nazaret. Jesús demuestra un conocimiento sobrenatural de Natanael, quien se convierte en el primero en confesarlo públicamente como Hijo de Dios y Rey de Israel. Identificado con Bartolomé y originario de Caná, Natanael se relaciona con la boda de Caná que sigue en la narración de Juan.

    Juan 1.47-51 (Reina-Valera 1909) :
    Jesús vió venir á sí á Natanael, y dijo de él: He aquí un verdadero Israelita, en el cual no hay engaño.Dícele Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús, y díjole: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera te vi.Respondió Natanael, y díjole: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.Respondió Jesús y díjole: ¿Porque te dije, te vi debajo de la higuera, crees? cosas mayores que éstas verás.Y dícele: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del hombre.
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  • Las bodas de Caná

    Las bodas de Caná (Juan 2,1-11) constituyen el primer signo realizado por Jesús, que transforma el agua en vino durante una boda en Caná de Galilea, en noviembre del año 29. Solo Juan relata este episodio. El artículo explora las hipótesis sobre la presencia de la familia de Jesús, propone a Natanael como posible novio y señala que este milagro fortalece la fe de los discípulos al manifestar la gloria del Mesías.

    Juan 2.1-11 (Reina-Valera 1909) :
    Y AL tercer día hiciéronse unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.Y fué también llamado Jesús y sus discípulos á las bodas.Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: Vino no tienen.Y dícele Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? aun no ha venido mi hora.Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere.Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para agua, conforme á la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó tres cántaros.Díceles Jesús: Henchid estas tinajuelas de agua. E hinchiéronlas hasta arriba.Y díceles: Sacad ahora, y presentad al maestresala. Y presentáronle.Y como el maestresala gustó el agua hecha vino, que no sabía de dónde era (mas lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua), el maestresala llama al esposo,Y dícele: Todo hombre pone primero el buen vino, y cuando están satisfechos, entonces lo que es peor; mas tú has guardado el buen vino hasta ahora.Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.
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