Bajo la hipótesis de la prioridad de Marcos, resulta que el 78 % del contenido del Evangelio de Mateo deriva del de Marcos, mientras que el 22 % de los hechos presentados por Mateo son adiciones únicas.
Además, Mateo retoma el 90 % del contenido del Evangelio de Marcos. También es notable que toda la información contenida en el Evangelio de Marcos se encuentra en los Evangelios de Mateo y de Lucas.
Esto significa que, entre los Evangelios sinópticos, Marcos no aporta ningún hecho inédito. Esta observación ha llevado a algunos exegetas a plantear la hipótesis de que el Evangelio de Marcos habría sido el primero en redactarse.
La «prioridad de Marcos» es una hipótesis bien establecida entre los especialistas en los Evangelios, en los estudios bíblicos. Propuesta a principios del siglo XIX, esta teoría sugiere que el Evangelio según Marcos fue el primero de los cuatro Evangelios del Nuevo Testamento en redactarse. Esta idea cuestiona el orden cronológico admitido tradicionalmente, que coloca a Mateo en primer lugar, seguido de Marcos, Lucas y Juan. Examinaremos brevemente cinco argumentos clave que sostienen esta teoría, aportando al mismo tiempo nuestras observaciones sobre cada punto.
Sencillez y brevedad de Marcos: El relato de Marcos es el más corto y parece menos elaborado que los de Mateo y Lucas. Esta sencillez sugiere que Marcos podría ser la fuente original.
Nuestra observación: Esta brevedad podría deberse a una simplificación del texto de Mateo, destinada a un público no judío.
Estructura narrativa: Mateo y Lucas siguen en gran medida el orden de los acontecimientos de Marcos, añadiendo su propio contenido.
Nuestra observación: También es posible que Marcos y Lucas adaptaran la estructura de Mateo, modificando el contenido para sus propios fines.
Detalles y lengua: La elección de las palabras y los detalles en bruto de Marcos suelen estar mejorados en Mateo y Lucas.
Nuestra observación: Las competencias lingüísticas eruditas de Mateo y Lucas se manifiestan en sus relatos, mientras que el relato de Marcos refleja un enfoque más sencillo, adaptado a un público menos familiarizado con las costumbres judías.
Teoría de las dos fuentes: Sugiere que Mateo y Lucas utilizaron Marcos y una fuente hipotética «Q» para su redacción.
Nuestra observación: Nosotros contemplamos más bien una lista común de perícopas establecida por los apóstoles, con Mateo como principal redactor. Pedro habría simplificado después el texto de Mateo con la ayuda de Marcos con el fin de adaptarlo a un público no judío.
Análisis literarios y textuales: Los análisis comparativos de los textos muestran que Mateo y Lucas reproducen a menudo literalmente amplias porciones de Marcos, lo que es menos frecuente en sentido inverso.
Nuestra observación: El texto de Lucas fue escrito mucho después de Mateo y Marcos, y debería analizarse por separado. La estrecha relación entre Mateo y Marcos sugiere que Marcos es una versión simplificada de Mateo.
En conclusión, aunque la prioridad de Marcos es objeto de amplio debate, no es aceptada universalmente. Nuestro análisis sugiere que la prioridad de Mateo es también una opción viable, que nos parece más acorde con el pragmatismo y la dinámica del grupo de los apóstoles.