ANN056

Los Evangelios en cifras

El artículo analiza los Evangelios a través de la exploración detenida de las perícopas, y trata la anterioridad y la dependencia de los relatos. Basándose en una división reconocida, examina cómo Mateo, Marcos, Lucas y Juan construyeron sus narraciones y se influyeron recíprocamente.

7 min Evangelios perícopas anterioridad

Para más información

Introducción

En primer lugar, nos propondremos contar el número de perícopas presentes en cada uno de los cuatro Evangelios. Este paso nos ayudará a determinar las particularidades y las informaciones propias de cada Evangelio. Identificaremos las perícopas que son comunes a varios textos y las que menciona únicamente un solo autor.

Nuestro objetivo es determinar si existe una relación de dependencia entre estos diferentes relatos. Esto podría indicar si uno de los Evangelios sirvió de modelo a los demás o si, por el contrario, los apóstoles habían establecido una lista común de perícopas utilizada por Mateo, Marcos y Lucas.

Así, buscamos establecer la prioridad o anterioridad de uno de estos textos con respecto a los demás.

I. La lista de los hechos

Hemos realizado un recuento de los distintos hechos relatados por cada uno de los autores de los Evangelios, basado en una lista de 178 acontecimientos distintos. Esta lista se inspira en la que estableció Cor Bruins en su obra «La armonía de los evangelios». En efecto, según la división elegida, el número de acontecimientos puede variar. En nuestra sinopsis, hemos subdividido algunos acontecimientos, con lo que su número aumenta de manera sustancial. Este enfoque tiene por objeto afinar nuestro análisis.

Sin embargo, para simplificar nuestro estudio, hemos optado por la división propuesta por Cor Bruins, que también adoptan varios exegetas. Consideraremos, pues, que nuestros cuatro Evangelios relatan 178 perícopas diferentes.

II. Análisis con una anterioridad de Mateo

Partimos de la hipótesis de que el Evangelio de Mateo fue el primero en redactarse, y lo utilizamos como referencia. En nuestro cuadro hemos incluido todos los hechos citados por cada uno de los autores de los Evangelios, siguiendo este orden cronológico: Mateo, Marcos, Lucas y después Juan. Para más detalles, consulte el anexo ANN059 titulado: Las evoluciones de Marcos.

Sabemos que el Evangelio de Juan, redactado más tarde, introduce 29 perícopas nuevas, lo que implica que los sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) solo citaron 149 de las 178 totales (178 – 29 = 149).

En este contexto, Mateo menciona 103 perícopas nuevas de las 149 registradas en los sinópticos. Marcos, que sigue a Mateo en el orden cronológico, retoma 80 perícopas de Mateo y añade 9 nuevas. Lucas, por su parte, retoma 74 perícopas de sus predecesores y aporta 37 hechos inéditos.

Así, Marcos retoma el 90 % de las informaciones de Mateo y solo aporta un 10 % de contenido nuevo.

¿De dónde proceden estas nuevas informaciones?

En nuestro capítulo sobre los Evangelios, formulamos la hipótesis de una lista de perícopas establecida por los apóstoles, destinada a abarcar el conjunto de los milagros de Jesús. Si los apóstoles se hubieran limitado a los milagros más espectaculares, ¡habríamos tenido principalmente relatos de resurrecciones!

Esta lista probablemente sirvió de base para la redacción de Mateo y de Marcos, y es posible que Lucas también tuviera acceso a ella.

III. Análisis con una anterioridad de Marcos

Bajo la hipótesis de la prioridad de Marcos, resulta que el 78 % del contenido del Evangelio de Mateo deriva del de Marcos, mientras que el 22 % de los hechos presentados por Mateo son adiciones únicas.

Además, Mateo retoma el 90 % del contenido del Evangelio de Marcos. También es notable que toda la información contenida en el Evangelio de Marcos se encuentra en los Evangelios de Mateo y de Lucas.

Esto significa que, entre los Evangelios sinópticos, Marcos no aporta ningún hecho inédito. Esta observación ha llevado a algunos exegetas a plantear la hipótesis de que el Evangelio de Marcos habría sido el primero en redactarse.

La «prioridad de Marcos» es una hipótesis bien establecida entre los especialistas en los Evangelios, en los estudios bíblicos. Propuesta a principios del siglo XIX, esta teoría sugiere que el Evangelio según Marcos fue el primero de los cuatro Evangelios del Nuevo Testamento en redactarse. Esta idea cuestiona el orden cronológico admitido tradicionalmente, que coloca a Mateo en primer lugar, seguido de Marcos, Lucas y Juan. Examinaremos brevemente cinco argumentos clave que sostienen esta teoría, aportando al mismo tiempo nuestras observaciones sobre cada punto.

Sencillez y brevedad de Marcos: El relato de Marcos es el más corto y parece menos elaborado que los de Mateo y Lucas. Esta sencillez sugiere que Marcos podría ser la fuente original.
Nuestra observación: Esta brevedad podría deberse a una simplificación del texto de Mateo, destinada a un público no judío.

Estructura narrativa: Mateo y Lucas siguen en gran medida el orden de los acontecimientos de Marcos, añadiendo su propio contenido.
Nuestra observación: También es posible que Marcos y Lucas adaptaran la estructura de Mateo, modificando el contenido para sus propios fines.

Detalles y lengua: La elección de las palabras y los detalles en bruto de Marcos suelen estar mejorados en Mateo y Lucas.
Nuestra observación: Las competencias lingüísticas eruditas de Mateo y Lucas se manifiestan en sus relatos, mientras que el relato de Marcos refleja un enfoque más sencillo, adaptado a un público menos familiarizado con las costumbres judías.

Teoría de las dos fuentes: Sugiere que Mateo y Lucas utilizaron Marcos y una fuente hipotética «Q» para su redacción.
Nuestra observación: Nosotros contemplamos más bien una lista común de perícopas establecida por los apóstoles, con Mateo como principal redactor. Pedro habría simplificado después el texto de Mateo con la ayuda de Marcos con el fin de adaptarlo a un público no judío.

Análisis literarios y textuales: Los análisis comparativos de los textos muestran que Mateo y Lucas reproducen a menudo literalmente amplias porciones de Marcos, lo que es menos frecuente en sentido inverso.
Nuestra observación: El texto de Lucas fue escrito mucho después de Mateo y Marcos, y debería analizarse por separado. La estrecha relación entre Mateo y Marcos sugiere que Marcos es una versión simplificada de Mateo.

En conclusión, aunque la prioridad de Marcos es objeto de amplio debate, no es aceptada universalmente. Nuestro análisis sugiere que la prioridad de Mateo es también una opción viable, que nos parece más acorde con el pragmatismo y la dinámica del grupo de los apóstoles.

Conclusión

Las diversas conclusiones sobre la redacción de los Evangelios siguen siendo hipótesis que alimentan debates entre los eruditos, a menudo basadas en argumentaciones complejas. Desde principios del siglo XIX, observamos también un cuestionamiento sistemático de las conclusiones establecidas anteriormente, que con frecuencia se remontan a los Padres de la Iglesia.

Ante estas nuevas propuestas, es esencial analizar con cuidado las razones de los cambios sugeridos. En nuestro caso, nos inclinamos a favor de la prioridad del Evangelio de Mateo, como expusimos en el capítulo: Los Evangelios. En nuestra opinión, las circunstancias políticas de la época respaldan esta hipótesis.

Nos parece crucial tener en cuenta el realismo y el pragmatismo de los apóstoles ante su contexto histórico y social al examinar estas cuestiones.