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PER152
La curación del endemoniado de Gadara
La perícopa 152 relata la curación del endemoniado de Gadara, referida por Mateo (8.28-34), Marcos (5.1-20) y Lucas (8.26-40). Jesús llega al territorio de Gadara, se encuentra con hombres poseídos que viven entre los sepulcros y libera a los demonios enviándolos a una piara de cerdos que se ahogan en el lago. Este episodio manifiesta el poder soberano del Mesías sobre las fuerzas demoníacas y su ministerio que se extiende más allá de las fronteras de Israel.
San Lucas 8.26-40 (Reina-Valera 1909) :Y navegaron á la tierra de los Gadarenos, que está delante de Galilea.Y saliendo él á tierra, le vino al encuentro de la ciudad un hombre que tenía demonios ya de mucho tiempo; y no vestía vestido, ni estaba en casa, sino por los sepulcros.El cual, como vió á Jesús, exclamó y se postró delante de él, y dijo á gran voz: ¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Ruégote que no me atormentes.(Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre: porque ya de mucho tiempo le arrebataba; y le guardaban preso con cadenas y grillos; mas rompiendo las prisiones, era agitado del demonio por los desiertos.)Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Qué nombre tienes? Y él dijo: Legión. Porque muchos demonios habían entrado en él.Y le rogaban que no les mandase ir al abismo.Y había allí un hato de muchos puercos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y los dejó.Y salidos los demonios del hombre, entraron en los puercos; y el hato se arrojó de un despeñadero en el lago, y ahogóse.Y los pastores, como vieron lo que había acontecido, huyeron, y yendo dieron aviso en la ciudad y por las heredades.Y salieron á ver lo que había acontecido; y vinieron á Jesús, y hallaron sentado al hombre de quien habían salido los demonios, vestido, y en su juicio, á los pies de Jesús; y tuvieron miedo.Y les contaron los que lo habían visto, cómo había sido salvado aquel endemoniado.Entonces toda la multitud de la tierra de los Gadarenos alrededor, le rogaron que se fuese de ellos; porque tenían gran temor. Y él, subiendo en el barco, volvióse.Y aquel hombre, de quien habían salido los demonios, le rogó para estar con él; mas Jesús le despidió, diciendo:Vuélvete á tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fué, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.Y aconteció que volviendo Jesús, recibióle la gente; porque todos le esperaban.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org