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La fama del Mesías Jesús se extiende por Galilea

El artículo trata del aumento de la popularidad de Jesús en Galilea, acentuado por su declaración de perdonar los pecados a un paralítico, afirmando así su divinidad y provocando tensiones con las autoridades religiosas.

3 min Jesús Galilea Cafarnaún divinidad fariseos 2 versículos 2 libros

Consulta

Textos bíblicos

Mateo
San Mateo (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Marcos
Marcos 1.45 (Reina-Valera 1909)

Mas él salido, comenzó á publicarlo mucho, y á divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar manifiestamente en la ciudad, sino que estaba fuera en los lugares desiertos; y venían á él de todas partes.

Lucas
San Lucas 5.15-16 (Reina-Valera 1909)

Empero tanto más se extendía su fama: y se juntaban muchas gentes á oir y ser sanadas de sus enfermedades.

Mas él se apartaba á los desiertos, y oraba.

Juan
Juan (Reina-Valera 1909) no citado en el libro

Detalles técnicos

Gráfico de barras del año 31

Lugar: En la ciudad de Cafarnaún

Fecha: Poco antes de la fiesta de Pascua del lunes 24 de marzo del año 31 y de su regreso de Jerusalén hacia el 5 de abril del año 31

Método: Seguimos la cronología de Marcos

Nota sobre el método: Mateo confirma este relato

Región de Cafarnaún

No estamos ante otra curación excepcional, sino ante la afirmación de la divinidad del Mesías Jesús.

La fama del Mesías Jesús se extiende por Galilea

La fama del Mesías Jesús

Comentarios

Seguimos la cronología de Marcos. Su expresión «Unos días después, Jesús regresó a Cafarnaún» significa que, después de curar al hombre leproso, volvió a Cafarnaún. Mateo precisa que cruzó la en barca, lo que sugiere que debía encontrarse a unos kilómetros de su ciudad.

Quizá atravesó una o varias ensenadas de este mar. El desplazamiento en barca le evitaba los empujones de la multitud.

En Cafarnaún, en una casa, debate con especialistas de la ley; Lucas añade a los . Su llegada no ha pasado inadvertida, y la gente acude, deseosa de ver a este nuevo Maestro.

Un paralítico, llevado por cuatro hombres según Marcos, no puede atravesar la multitud y es subido a la azotea de la casa. Los hombres hacen una abertura y, con cuerdas, bajan al desdichado hasta el centro de la habitación.

La escena inolvidable destaca otro aspecto además de la curación del hombre. «Amigo mío, tus pecados te son perdonados.» Esta expresión parece blasfema, pues solo Dios posee este poder. Los especialistas de la ley comprenden la dificultad de la situación.

El abismo sigue ensanchándose entre el Mesías Jesús y estos hombres religiosos incrédulos. La argumentación de este relato, citado por los tres autores de los sinópticos, demuestra inevitablemente su divinidad.

¡Ese es el mensaje! No estamos ante una curación más, sino ante la afirmación de la divinidad del Mesías Jesús.