• Palabras a las mujeres

    En el camino al Gólgota, Jesús se dirige a las mujeres de Jerusalén que lloran por él. Lejos de centrarse en su propio sufrimiento, les advierte proféticamente de un juicio terrible que vendrá sobre la ciudad. Episodio exclusivo de Lucas, revela a Jesús como gran profeta, preocupado hasta el final por la salvación de los demás, y anuncia la destrucción de Jerusalén en el año 70.

    Marcos 15.20-41 (Reina-Valera 1909) :
    Y cuando le hubieron escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le vistieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle.Y cargaron á uno que pasaba, Simón Cireneo, padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, para que llevase su cruz.Y le llevan al lugar de Gólgotha, que declarado quiere decir: Lugar de la Calavera.Y le dieron á beber vino mezclado con mirra; mas él no lo tomó.Y cuando le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes sobre ellos, qué llevaría cada uno.Y era la hora de las tres cuando le crucificaron.Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDIOS.Y crucificaron con él dos ladrones, uno á su derecha, y el otro á su izquierda.Y se cumplió la Escritura, que dice: Y con los inicuos fué contado.Y los que pasaban le denostaban, meneando sus cabezas, y diciendo: ¡Ah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo edificas,Sálvate á ti mismo, y desciende de la cruz.Y de esta manera también los príncipes de los sacerdotes escarneciendo, decían unos á otros, con los escribas: A otros salvó, á sí mismo no se puede salvar.El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con él le denostaban.Y cuando vino la hora de sexta, fueron hechas tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora de nona.Y á la hora de nona, exclamó Jesús á gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabachthani? que declarado, quiere decir: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?Y oyéndole unos de los que estaban allí, decían: He aquí, llama á Elías.Y corrió uno, y empapando una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, le dió á beber, diciendo: Dejad, veamos si vendrá Elías á quitarle.Mas Jesús, dando una grande voz, espiró.Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de alto á bajo.Y el centurión que estaba delante de él, viendo que había espirado así clamando, dijo: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios.Y también estaban algunas mujeres mirando de lejos; entre las cuales estaba María Magdalena, y María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé;Las cuales, estando aún él en Galilea, le habían seguido, y le servían; y otras muchas que juntamente con él habían subido á Jerusalem.
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