Étude 1 sur 3 · La première pêche miraculeuse

  1. Étude 1 : La première pêche miraculeuse
  2. Étude 2 : Première pêche miraculeuse
  3. Étude 3 : Deuxième pêche miraculeuse après la résurrection

El comienzo del ministerio en Galilea

  • La primera pesca milagrosa

    La perícopa 55 relata la primera pesca milagrosa, narrada únicamente por Lucas (Lc 5.1-11), al comienzo del ministerio de Jesús en Galilea. Tras una noche de pesca infructuosa, Jesús ordena a Simón Pedro que eche las redes, lo que provoca una captura extraordinaria. Este acto milagroso, distinto del de Juan 21, parece haber permitido a los discípulos atender las necesidades de sus familias antes de dejarlo todo para seguir a Jesús, y ilustra la providencia divina que acompaña a cada llamamiento.

    San Mateo 4.18-22 (Reina-Valera 1909) :
    Y andando Jesús junto á la mar de Galilea, vió á dos hermanos, Simón, que es llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores.Y díceles: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.Ellos entonces, dejando luego las redes, le siguieron.Y pasando de allí vió otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en el barco con Zebedeo, su padre, que remendaban sus redes; y los llamó.Y ellos, dejando luego el barco y á su padre, le siguieron.
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Milagros

  • Primera pesca milagrosa

    Le passage de Luc 5.1-11 montre l'autorité de Jésus et l'appel de Simon Pierre. Après une pêche miraculeuse, Jésus invite Pierre à devenir pêcheur d'hommes, illustrant la mission évangélique.

    San Lucas 5.1-11 (Reina-Valera 1909) :
    Y ACONTECIÓ, que estando él junto al lago de Genezaret, las gentes se agolpaban sobre él para oir la palabra de Dios.Y vió dos barcos que estaban cerca de la orilla del lago: y los pescadores, habiendo descendido de ellos, lavaban sus redes.Y entrado en uno de estos barcos, el cual era de Simón, le rogó que lo desviase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde el barco á las gentes.Y como cesó de hablar, dijo á Simón: Tira á alta mar, y echad vuestras redes para pescar.Y respondiendo Simón, le dijo: Maestro, habiendo trabajado toda la noche, nada hemos tomado; mas en tu palabra echaré la red.Y habiéndolo hecho, encerraron gran multitud de pescado, que su red se rompía.E hicieron señas á los compañeros que estaban en el otro barco, que viniesen á ayudarles; y vinieron, y llenaron ambos barcos, de tal manera que se anegaban.Lo cual viendo Simón Pedro, se derribó de rodillas á Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.Porque temor le había rodeado, y á todos los que estaban con él, de la presa de los peces que habían tomado;Y asimismo á Jacobo y á Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Y Jesús dijo á Simón: No temas: desde ahora pescarás hombres.Y como llegaron á tierra los barcos, dejándolo todo, le siguieron.
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  • Segunda pesca milagrosa después de la resurrección

    Jean 21.1-14 relate la pêche miraculeuse après la résurrection, où Jésus ressuscité réapparaît sur le rivage de la mer de Tibériade et conseille ses disciples sur la pêche. Il est reconnu par Jean lorsque le filet déborde de poissons. Pierre, transporté de joie, nage jusqu'à lui, tandis que Jésus prépare un repas symbolique.

    Juan 21.1-14 (Reina-Valera 1909) :
    DESPUÉS se manifestó Jesús otra vez á sus discípulos en la mar de Tiberias; y manifestóse de esta manera.Estaban juntos Simón Pedro, y Tomás, llamado el Dídimo, y Natanael, el que era de Caná de Galilea, y los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos.Díceles Simón: A pescar voy. Dícenle: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y subieron en una barca; y aquella noche no cogieron nada.Y venida la mañana, Jesús se puso á la ribera: mas los discípulos no entendieron que era Jesús.Y díjoles: Mozos, ¿tenéis algo de comer? Respondiéronle: No.Y él les dice: Echad la red á la mano derecha del barco, y hallaréis. Entonces la echaron, y no la podían en ninguna manera sacar, por la multitud de los peces.Entonces aquel discípulo, al cual amaba Jesús, dijo á Pedro: El Señor es. Y Simón Pedro, como oyó que era el Señor, ciñóse la ropa, porque estaba desnudo, y echóse á la mar.Y los otros discípulos vinieron con el barco (porque no estaban lejos de tierra sino como doscientos codos), trayendo la red de peces.Y como descendieron á tierra, vieron ascuas puestas, y un pez encima de ellas, y pan.Díceles Jesús: Traed de los peces que cogisteis ahora.Subió Simón Pedro, y trajo la red á tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres: y siendo tantos, la red no se rompió.Díceles Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos osaba preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor.Viene pues Jesús, y toma el pan, y les da; y asimismo del pez.Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestó á sus discípulos, habiendo resucitado de los muertos.
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