Étude 1 sur 3 · Jésus est le maître du sabbat

  1. Étude 1 : Jésus est le maître du sabbat
  2. Étude 2 : Le Messie Jésus annonce sa seconde venue
  3. Étude 3 : Le meurtre d'Etienne

De la segunda a la tercera fiesta de Pascua

  • Jesús es el señor del sábado

    Jesús y sus discípulos atraviesan un campo de trigo un sábado (5 de abril del año 31, en Galilea). Los fariseos los acusan de violar la ley sabática. Jesús responde citando el ejemplo de David y afirma su autoridad absoluta: el Hijo del Hombre es Señor del sábado. Denuncia las desviaciones de la interpretación farisaica, opuesta al espíritu original de la ley mosaica, y reivindica el derecho a restablecer el verdadero sábado.

    San Mateo 12.1-8 (Reina-Valera 1909) :
    EN aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en sábado; y sus discípulos tenían hambre, y comenzaron á coger espigas, y á comer.Y viéndolo los Fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en sábado.Y él les dijo: ¿No habéis leído qué hizo David, teniendo él hambre y los que con él estaban:Cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no le era lícito comer, ni á los que estaban con él, sino á solos los sacerdotes?O ¿no habéis leído en la ley, que los sábados en el templo los sacerdotes profanan el sábado, y son sin culpa?Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí.Mas si supieseis qué es: Misericordia quiero y no sacrificio, no condenaríais á los inocentes:Porque Señor es del sábado el Hijo del hombre.
    Seguir leyendo

Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana

  • El Mesías Jesús anuncia su segunda venida

    El artículo analiza Lucas 17:22-37, donde Jesús anuncia su segunda venida. A diferencia del discurso del monte de los Olivos, esta enseñanza única advierte contra los falsos mesías e ilustra lo repentino de su venida con referencias a los tiempos de Noé y de Lot.

    San Lucas 21.5-38 (Reina-Valera 1909) :
    Y á unos que decían del templo, que estaba adornado de hermosas piedras y dones, dijo:Estas cosas que veis, días vendrán que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruída.Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas hayan de comenzar á ser hechas?El entonces dijo: Mirad, no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy; y, El tiempo está cerca: por tanto, no vayáis en pos de ellos.Empero cuando oyereis guerras y sediciones, no os espantéis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero: mas no luego será el fin.Entonces les dijo: Se levantará gente contra gente, y reino contra reino;Y habrá grandes terremotos, y en varios lugares hambres y pestilencias: y habrá espantos y grandes señales del cielo.Mas antes de todas estas cosas os echarán mano, y perseguirán, entregándoos á las sinagogas y á las cárceles, siendo llevados á los reyes y á los gobernadores por causa de mi nombre.Y os será para testimonio.Poned pues en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder:Porque yo os daré boca y sabiduría, á la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se os opondrán.Mas seréis entregados aun de vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán á algunos de vosotros.Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.Mas un pelo de vuestra cabeza no perecerá.En vuestra paciencia poseeréis vuestras almas.Y cuando viereis á Jerusalem cercada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.Entonces los que estuvieren en Judea, huyan á los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella.Porque estos son días de venganza: para que se cumplan todas las cosas que están escritas.Mas ¡ay de las preñadas, y de las que crían en aquellos días! porque habrá apuro grande sobre la tierra é ira en este pueblo.Y caerán á filo de espada, y serán llevados cautivos á todas las naciones: y Jerusalem será hollada de las gentes, hasta que los tiempos de las gentes sean cumplidos.Entonces habrá señales en el sol, y en la luna, y en las estrellas; y en la tierra angustia de gentes por la confusión del sonido de la mar y de las ondas:Secándose los hombres á causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán á la redondez de la tierra: porque las virtudes de los cielos serán conmovidas.Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en una nube con potestad y majestad grande.Y cuando estas cosas comenzaren á hacerse, mirad, y levantad vuestras cabezas, porque vuestra redención está cerca.Y díjoles una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles:Cuando ya brotan, viéndolo, de vosotros mismos entendéis que el verano está ya cerca.Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, entended que está cerca el reino de Dios.De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo sea hecho.El cielo y la tierra pasarán; mas mis palabras no pasarán.Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.Velad pues, orando en todo tiempo, que seáis tenidos por dignos de evitar todas estas cosas que han de venir, y de estar en pie delante del Hijo del hombre.Y enseñaba de día en el templo; y de noche saliendo, estábase en el monte que se llama de las Olivas.Y todo el pueblo venía á él por la mañana, para oirle en el templo.
    Seguir leyendo

Ministerio de Pedro

  • El asesinato de Esteban

    Análisis del relato de la lapidación de Esteban (Hechos 7.54-60), primer mártir cristiano. El artículo examina la ira del Sanedrín, el carácter jurídicamente irregular de la ejecución, la visión de Cristo glorificado concedida a Esteban y el paralelo teológico que establece Lucas entre la pasión del discípulo y la de Jesús. La presencia de Saulo anuncia la continuación del relato apostólico.

    Hechos 7.58 (Reina-Valera 1909) :
    Y echándolo fuera de la ciudad, le apedreaban: y los testigos pusieron sus vestidos á los pies de un mancebo que se llamaba Saulo.
    Seguir leyendo